Valoración: Capítulo final, con permiso de las precuelas, de la saga cinematográfica dedicada al cómic de la Marvel La patrulla X. Brett Ratner, cuyo mejor trabajo hasta la fecha es El dragón rojo, sucede a Bryan Singer en la dirección con una película bastante entretenida, pero simple hasta la saciedad. Es una pena que Singer se decantara por Superman Returns, ya que la calidad de la saga descendió muchos enteros con el cambio de realizador y guionista.
Y es que el guión queda supeditado en demasía a los efectos especiales, lo que no es de extrañar, ya que los escritores son, por un lado, el guionista de xXx2, Simon Kinberg y por otro Zak Penn, responsable entre otras de Elektra, así que id haciendoos una idea. Hablamos de un libreto que no aprovecha las posibilidades de muchos de los personajes, otorgando un claro protagonismo a Hugh Jackman, de forma que él y Kelsey Grammer son, posiblemente, lo mejor del film. Pero contar con un villano de la talla de Vinnie Jones y reducirlo a una simple pelea con Lobezno, espectacular por cierto, es una osadía; por no hablar de la escasa participación de Rebecca Romijn, todo un insulto para los espectadores.
Salvando el claro suspenso en guión, nos quedan la espectacularidad de ciertas acciones como lo que sucede sobre el puente de San Francisco, las diversas batallas y los temibles poderes de ciertos mutantes, además de unos cuantos comentarios irónicos, lo que confiere a la historia el grado de entretenimiento suficiente como para que merezca la pena ir a verla al cine. Sin lugar a dudas, la segunda parte ha sido la mejor con diferencia de la, por el momento, tetralogía, ya que tenía una buena historia que contar. Desgraciadamente este tercer episodio parece haber agotado la saga, de ahí que ahora se hayan decantado por la precuela... ¿O serán precuelas? Seguiremos informando.

