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jueves, 16 de septiembre de 2010

La jungla humana


Valoración: Interesante

Segunda película de la factoría Malpaso, la cual marcaría un punto de inflexión en la carrera de Clint Eastwood al ponerle en contacto, por primera vez, con Don Siegel, director que más ha influido en su carrera cinematográfica.

Estamos ante un western urbano, en el que un sheriff de pueblo debe viajar hasta Nueva York en busca de un forajido. Allí nuestro protagonista se encontrará con todo tipo de prejuicios hacia la gente del oeste, considerados en la gran manzana como auténticos salvajes. Sin embargo, el personaje de Eastwood sabe sortear todo este asunto con elegancia unas veces, rudeza otras e incluso gracia, con un humor sarcástico que se convertiría en referencia para sus futuros papeles en el cine.

Aquí Eastwood comienza a explotar su figura de galán, encarnando perfectamente el rol de seductor cada vez que la ocasión lo requería para lograr sus fines (muy distinto del tipo de personaje que protagonizó en las películas de Sergio Leone).

Bien secundado por Susan Clark (Webster) y Lee J. Cobb (El exorcista), con la soberbia puesta en escena de Siegel y participando por primera vez de forma activa en el guión, junto con el propio Siegel y Dean Reisner, Eastwood salió airoso con esta entretenida película, mucho más importante para el séptimo arte por marcar una línea en el trabajo de Eastwood, que por lo que el film pueda aportar al género del thriller.

jueves, 26 de agosto de 2010

Dos mulas y una mujer


Valoración: Buena

Segunda película de Don Siegel con Clint Eastwood como protagonista. El film se basa en un intento de conjugar el spaguetti western, tan de monda en aquella época, con la visión americana del género. De hecho, hay referencias a Sergio Leone durante todo el metraje.

Hablar de Dos mulas y una mujer es hacerlo de sus dos protagonistas: Clint Eastwood, en su línea de tipo duro y pasota, sólo interesado en el dinero y una estupenda Shirley MacLaine, que desempeñó a la perfección un papel inicialmente pensado para Elizabeth Taylor, pero que parece se adaptaba mejor a sus características. Tal es así que en muchos momentos se come incluso al propio Eastwood.

Una parte importante del argumento radica en la tensión sexual entre sus protagonistas, eso que tantas y tantas veces se ha explotado en las series de televisión. Aquí Siegel trata de desarrollarlo de forma cómica, con cierto éxito ya que ambos actores llegan a protagonizar alguna que otra secuencia memorable.

Quizá no funcione demasiado bien como película del oeste, sin embargo, como comedia de pareja es magnífica: dos personajes inmorales y egoístas a quienes parece que sólo les mueve la codicia y que nunca sabes si van a terminar juntos o disparándose el uno al otro (algo así como las historias entre Rock Hudson y Doris Day, pero a lo bestia).

No hay grandes duelos ni secuencias memorables de acción, lo que sin duda defraudará a muchos. Sin embargo, Clint Eastwood y Shirley MacLaine, con su buen hacer, consiguen dejar una impresión final de deliciosa comedia de vaqueros que merece la pena.

miércoles, 25 de agosto de 2010

El seductor


Valoración: Notable

Tras La jungla humana y Dos mulas y una mujer, Don Siegel volvió a dirigir a Clint Eastwood en El seductor, un atípico western basado en la novela de Thomas Cullinan, ambientado en la Guerra de Secesión norteamericana.

Se trata de una película muy diferente a lo que Eastwood y Siegel nos tienen acostumbrados. Se podría decir que es un pequeño relato de terror psicológico, pues el protagonista es un soldado un tanto despreciable y muy peligroso que, malherido, es acogido en una escuela de señoritas del sur. A partir de ahí, el guión se centra en los maquiavélicos y perversos planes de este sujeto, perfectamente interpretado por Clint Eastwood, que sabrá aprovecharse de los celos reinantes para sus propios fines.

El estudio llevado a cabo sobre este grupo de mujeres, absolutamente reprimidas, que ven la oportunidad de escapar a una vida que odian en secreto, es sublime. El guión juega sabiamente con el morbo de la situación, obteniendo el máximo jugo posible de todos los personajes, de forma que al final uno tiene la sensación de estar viendo una pieza teatral en toda regla. También es interesante la fotografía, sobre todo el color y los contrastes de luz, los cuales, conjugados con la siempre soberbia puesta en escena de Siegel, ofrecen en muchos momentos una sensación onírica (eso que tan de moda volvió a poner en nuestros días Tim Burton).

Volviendo a Eastwood, su tratamiento del personaje es impecable, aportando todo tipo de matices para que el espectador descubra a un hombre absolutamente falso, que se muestra encantador, pero que encierra una terrible verdad. Mediante un buen uso del flashback, iremos conociendo las mentiras y engaños de este perverso personaje, que terminará descubriendo la crueldad de la que es capaz cualquier mujer despechada.

Así pues, un film que fracasó en el apartado comercial, pero cuya calidad puso de manifiesto que encasillar a alguien como Clint Eastwood era un error de enormes proporciones.

martes, 24 de agosto de 2010

Escalofrío en la noche


Valoración: Buena

Ópera prima del gran Clint Eastwood en lo que a dirección se refiere. Basada en un relato de Jo Heims, Escalofrío en la noche es un thriller de suspense en el que un locutor de radio local se ve acosado por una peligrosa oyente, hasta el punto de que su vida y la de sus personas cercanas comienza a correr peligro.

Podríamos destacar tres grandes influencias en esta película. Por un lado, Eastwood se convirtió en heredero de ese fantástico pulso narrativo que Don Siegel sabía conferir a sus películas. Por otro, las reminiscencias con respecto a El seductor son más que evidentes. Y, en tercer lugar, el gusto del protagonista por el jazz queda patente en toda la producción. Aunque sería injusto obviar la influencia hitchcockiana, ya que algunas secuencias dramáticas guardan cierta similitud a la archifamosa Psicosis.

En cuanto al elenco, tenemos al señor Eastwood muy propio en un rol diferente al que suele encarnar (nada que ver con Harry el Sucio). Aunque si alguien destaca de todo el reparto es Jessica Walter; se mete tan de lleno en su psicótico papel que haría palidecer a la mismísima Glenn Close (de hecho Atracción fatal es una copia descarada de este film). Es aquí donde Eastwood comenzó a demostrar ese don que tiene para trabajar con los actores. En concreto, la mencionada intérprete nunca volvería a repetir una actuación similar, quedando casi relegada al mundo de la televisión. Como curiosidad mencionar que Don Siegel aparece brevemente como secundario, sin duda un sentido homenaje en forma de gratitud de Eastwood hacia su maestro.

Así pues, Clint Eastwood logró salir más que airoso de su primera experiencia tras las cámaras con esta película, en la que uno llega incluso a pasar miedo, sobre todo por lo impredecible de la malvada protagonista femenina. Demostró dominio de la cámara, sobriedad narrativa y capacidad para sacar el máximo de sus actores, algo que muchos realizadores no logran dominar en toda su carrera. Así comenzó la leyenda de quien posteriormente sería calificado como uno de los grandes clásicos del cine.