Mostrando entradas con la etiqueta Cillian Murphy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cillian Murphy. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de agosto de 2010

Origen


Valoración: Notable

Dark City
, de Alex Proyas, fue una magnífica película de 1998, cuya temática giraba en torno al mundo de los sueños, entremezclando hábilmente lo real y lo onírico. Al año siguiente, los hermanos Wachowski marcaron un hito en la ciencia ficción con Matrix, una película con claras influencias del film de Proyas. Ahora, 2010, se estrena Origen, un relato que adopta muchas cosas de las dos películas mencionadas, añadiendo una particularidad ya explotada en Pesadilla en Elm Street 3: la capacidad para compartir sueños. También podemos hablar del tramo final, en el que a buen seguro nos vendrá a la memoria Desafío Total de Paul Verhoeven, algunos aspectos relacionados con los sueños en la línea de Abre los ojos de Amenábar, el espionaje corporativo de Paycheck de John Woo o ciertas secuencias de acción en la nieve al más puro estilo James Bond.

¿Por qué empiezo con las referencias? Porque aunque estoy de acuerdo con muchos en que Origen es una película magnífica, no me parece correcto tildarla de innovadora y original. Christopher Nolan (Batman Begins, Memento) efectúa una labor encomiable como director y escritor, culminando una historia redonda de principio a fin, pero siendo honestos, no inventa nada, pues todos los aspectos de esta gran producción ya han sido tratados en muy diversas películas.

Independientemente de ello, Origen es un film fascinante. La capacidad de Nolan para sumergirnos en varios submundos del subconsciente humano, combinando diferentes niveles del estado del sueño en clave de thriller y sincronizando a la perfección distintas realidades en las que el tiempo no transcurre a la misma velocidad, es una maravilla.

Como sucediera en otro film de Nolan, Memento, la habilidad en el montaje final es una parte esencial para que Origen funcione. No en vano, su responsable, Lee Smith, ya demostró sus dotes como editor en películas del calado de Batman Begins o Master and Commander. Considero que la forma de contar esta historia es lo que la hace grande, muy por encima de sus prodigiosos efectos visuales, ya que debe entroncar diversas tramas intentando que el espectador no se pierda con todo el volumen de información.

A pesar de ello hay que reconocer ciertos altibajos en el ritmo narrativo, los cuales suceden cuando el personaje central, un muy inspirado Leonardo Di Caprio, va desvelando su vida privada. Tampoco otorga, precisamente, un brío excesivo, el hecho de que cada dos por tres nos estén aclarando cómo los protagonistas llevan a cabo sus misiones. Pienso que el libreto se habría agilizado sin tanta explicación (al menos el metraje no sería tan largo).

Hablando de actores, Di Caprio está acompañado por veteranos que no necesitan presentación, como Michael Caine y Tom Berenger, así como de intérpretes de la talla de Marion Cotillard (ganadora del Oscar en 2008 por La vida en rosa), Ken Watanabe (El último samurái, Cartas desde Iwo Jima) o Pete Postlethwaite (En el nombre del padre) y jóvenes valores como Joseph Gordon-Levitt ((500) días juntos), Ellen Page (Juno), Lukas Haas (Alpha Dog, 24), Tom Hardy (el nuevo Mad Max) o Cillian Murphy (Batman Begins, Vuelo nocturno).

Tras sopesar los pros y los contras de Origen, la sensación final es la de que estamos ante un peliculón, muy disfrutable tanto por el suspense que va generando la trama, como por las secuencias de acción y la impecable factura visual. Por lo tanto, creo que todo aquel aficionado a la ciencia ficción no debería perdérsela.

viernes, 15 de agosto de 2008

El caballero oscuro (The dark knight)

Valoración: Notable

Christopher Nolan consiguió, hace tres años, filmar la mejor película de Batman de todos los tiempos, lo que nos hacía concebir grandes expectativas para esta segunda parte sobre el superhéroe de la DC Comics y a fe que no nos ha defraudado, pues, una vez más, el relato concebido por ese pequeño genio llamado David S. Goyer (trilogía de Blade) con guión del propio Nolan puede calificarse como sublime.

Siempre he defendido la idea de que el cine sirve para contar historias por lo que unos efectos especiales, por buenos que sean, jamás podrán sustituir un buen argumento. Afortunadamente en "El caballero oscuro" tenemos ambas cosas, además de interpretaciones de altura y una impecable puesta en escena, tanto en decorados como en localizaciones y vertiginosos planos aéreos que ayudan a agrandar la dimensión de esta superproducción.

El ritmo de la trama es el adecuado para una película tan larga. Hay muchas cosas que contar ya que, al igual que en la primera entrega, definir con maestría los muchos personajes que aparecen requiere bastantes minutos. En este sentido, si con "Batman begins" tuvimos la oportunidad de conocer a Bruce Wayne antes de convertirse en el justiciero de Gotham, esta vez le ha tocado el turno a Harvey "dos caras" Dent. La conversión que tanto Aaron Eckhart como la historia hacen de un hombre honesto y puro en alguien poseído por la rabia y la maldad no tiene precio, mostrándose muy superior a la chapuza que llevó a cabo Tommy Lee Jones con el mismo personaje en "Batman Forever". De hecho Eckhart demuestra una dura verdad al ser comparado con el villano protagonista de la película: la diferencia entre un buen actor y otro del montón.

Siento mucho la trágica muerte de Heath Ledger, pero no por ello voy a otorgarle méritos que no merece. Su tratamiento del psicópata Joker deja mucho que desear y eso que los kilos de maquillaje, el buen trabajo en la dirección y el soberbio guión tapan muchas de sus carencias interpretativas. Pero, aún así, Ledger desaprovecha todas las posibilidades que tan bien explotó en su día el gran Jack Nicholson, demostrando carecer del talento necesario que requiere un personaje de este calibre.

De Bale, Freeman, Oldman y Caine poco hay que decir: siguen en la extraordinaria línea del film anterior. Destacaremos cómo Christian Bale va profundizando en el alma de un Batman que no está seguro acerca de su rol en Gotham, pues duda seriamente sobre su capacidad para hacer el bien. La oscuridad sigue patente en un hombre atormentado que, por mucho que lo intente, nunca se sentirá un héroe.

El último comentario con respecto al elenco es la hábil sustitución de la negada Katie Holmes por una actriz superior, Maggie Gyllenhaal y la intervención en roles secundarios de actores de fama televisiva en este momento como William Fichtner (Prison Break), Nestor Carbonell (Perdidos) o Anthony Michael Hall (La zona muerta) así como la aparición del hermano de Julia Roberts (el segundo peor intérprete de este reparto) y Ron Dean, un actor casi fetiche para Andrew Davis (El fugitivo).

En definitiva, una buena historia que conjuga una trama de cine negro dentro del subgénero de la mafia con superhéroes, psicópatas y la eterna lucha entre el bien y el mal. En una palabra, lo que cualquiera definiría como una película redonda.