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sábado, 5 de junio de 2010

Kick-Ass. Listo para machacar


Valoración: Buena

Las adaptaciones al cine del mundo del comic no son nada fáciles. Como ejemplo tenemos desastres como Elektra, The Punisher o Daredevil. Incluso se ha fracasado con los grandes, como Batman y Robin, Superman IV, Spiderman III o Hulk del sobrevalorado Ang Lee.

Si además de la adaptación se persigue parodiar el género, la cosa se complica. De ahí que valore ampliamente lo conseguido por Matthew Vaughn (Stardust, Layer cake) en Kick-Ass, una hábil y violenta combinación de películas de instituto y superhéroes, que se ríe de todo y no pide perdón a nadie, un film refrescante en una época en la que la moralina y lo políticamente correcto han estropeado muchas películas.

Para que todo esto funcione, hace falta un buen guión y éste, si me lo permitís, es magnífico. Diría que sus escritores, el propio Vaughn y Jane Goldman (Stardust) son admiradores del gran Quentin Tarantino. ¿Por qué? Por utilizar violencia sin restricciones como un fin y no como un medio, por el uso de diálogos a la vez auténticos y surrealistas y por su carácter referencial. De esto último destacar algún comentario sobre el final de Perdidos (dan ganas de avisar de la colosal tomadura de pelo de J.J. Abrams al protagonista), la potente banda sonora de Ennio Morricone en La muerte tenía un precio (sabiamente insertada en un momento clave) o las constantes reminiscencias a Spiderman, Batman, Kill Bill y Frank Miller, así como guiños esporádicos sobre John Woo, American Beauty, Taxi Driver, Betty la fea, Padre de familia... Todo ello dentro de un libreto completamente ágil, cuya máxima prioridad es entretener y divertir a público de diferentes franjas de edad.

Otro aspecto fundamental en el género del comic es la acción. No diré que la factura visual alcance las cotas logradas por Iron Man 2 (hay que tener en cuenta la diferencia de presupuesto) pero he quedado altamente satisfecho por la velocidad y realismo con que se ruedan este tipo de secuencias, muy por encima de ese fastidioso estilo de montones de planos por segundo, tan de moda en estos tiempos.

Y si alguien se desenvuelve a las mil maravillas en este film, saltando, golpeando, disparando y matando sin cargo de conciencia alguno, es una fascinante Chloe Moretz (La morada del miedo) que encarna a una niña de once años convertida en una superheroína de verdad. El contraste entre ella y el protagonista, Aaron Johnson (Nowhere boy) es brutal, dado que éste representa al típico friki de instituto que un buen día, de buenas a primeras, decide ponerse un pijama y tratar de actuar como un superhéroe. La diferencia entre la preparación de ambos para combatir el crimen, da mucho juego en el relato.

Del resto del elenco, destacar la buenas prestaciones de Nicolas Cage, de quien se puede esperar lo mejor (Leaving las Vegas, El señor de la guerra) y lo peor (Bangkok Dangerous, Next), el siempre magnífico en roles de villano Mark Strong (RocknRolla, Red de mentiras, Robin Hood) que marca un punto de inflexión en la película al interpretar a un malvado personaje que nada tiene que ver con comedias, chistes ni parodias y otros secundarios como dos de los actores de Jacuzzi al pasado (la actractiva Lyndsy Fonseca y el regordete Clark Duke), Evan Peters (Invasión), Christopher Mintz-Plasse (Supersalidos, Año uno), Michael Rispoli (Asalto al tren Pelham 1 2 3) y Xander Berkeley (el inquietante George Mason de 24).

A modo de resumen, Kick-Ass es una película que cuenta con una destacable pericia en la realización, un guión trepidante y gamberro que huye de ñoñerías, falsas enseñanzas y convencionalismos, personajes de todo tipo con los que el público conectará rápidamente, frenéticas secuencias de acción, una banda sonora tan imponente como ecléctica y, sobre todo, diversión a raudales.

Algunos la acusarán de no ser fiel al cómic de Mark Millar y John Romita Jr. quienes, por cierto, colaboraron con Vaughn y Goldman en la confección de la historia. Viendo el resultado final, ¿a quién le importa?

sábado, 1 de mayo de 2010

Iron Man 2


Valoración: Buena

En el cine, como en otros ámbitos de la vida, hay quien no sabe perder. Me refiero a todos aquellos mal llamados entendidos que no soportaron el éxito que cosechó Iron Man. Si al menos sus críticas se hubiesen limitado al film en cuestión, lo habría respetado por aquello de la libertad de expresión. Pero la nueva moda es insultar a los espectadores que difieren en sus gustos... Menudas libertades se toman algunos.

Una de las grandezas del cine es su variedad de géneros. Todo buen cinéfilo entenderá que se esperan cosas diferentes de un drama histórico que de una película de James Bond. Sin embargo, hay quienes se tienen a menos de decir que una película de acción es buena. ¿Sabéis qué? Si no saben disfrutar, peor para ellos.

Dicho esto, ¿cuales son los requisitos para considerar, de forma más o menos objetiva, que una película de superhéroes es buena? Diría que espectaculares efectos especiales, un héroe carismático, un gran villano, una historia entretenida y un ritmo de narración elevado. Resulta que Iron Man 2 los cumple todos a excepción del villano, interpretado por un avejentado Mickey Rourke que poco puede hacer ante un guión volcado claramente en el protagonista bueno.

Pero ¿quién soy yo para criticar a Justin Theroux? El escritor de la divertidísima Tropic Thunder basa gran parte de su libreto en Robert Downey Jr. por una sencilla razón: es un intérprete que vale su peso en oro. Hace falta mucho talento para enganchar al público en una película de acción, de ahí que siempre valore tanto el trabajo de Bruce Willis dentro de este género. Y Robert Downey Jr. lo consigue de principio a fin. Su mezcla de playboy y superhéroe, por un lado simpático, bromista, ligón, engreído, sarcástico y borrachín y por otro el gran salvador de la humanidad con un corazón enorme, harán las delicias de todos los públicos.

Disfrutar tanto del protagonista hace que otros personajes, que podrían haber dado mucho más de sí, resulten un tanto desaprovechados al sacrificar minutos en pantalla en favor del lucimiento de este atrayente Iron Man. Es el caso de los caracteres representados por Gwyneth Paltrow, Samuel L. Jackson, Scarlett Johanson y el ya comentado Mickey Rourke. Pero claro, la película tampoco puede durar cuatro horas y ¿qué queréis que os diga? El espectáculo llevado a cabo por Robert Downey Jr. merece la pena.

Ésa es la palabra que define toda esta producción: espectáculo. Con un poderoso inicio de impactante factura visual, aderezado por los acordes de los míticos AC/DC, el film comienza a calar en el espectador. El director Jon Favreau, sabedor del éxito de la primera parte, continúa en ese tono hasta el final de la película, por lo que podríamos resumirla como un divertimento de primera magnitud, una fascinante sucesión de secuencias deslumbrantes, con varios guiños a la Marvel y, sobre todo, con la sensación de que, con un poquito de esfuerzo, el cine de acción y efectos especiales no tiene por qué ser de baja calidad.

¿Habrá tercera parte? Si es como las dos primeras, me apunto.

viernes, 29 de mayo de 2009

El protegido

Valoración: Excelente

M. Night Shyamalan dirigió en el año 2000 la mejor película que jamás se haya hecho basada en el mundo del cómic, El protegido, filme incomprendido donde los haya que con el paso del tiempo parece que va ganando adeptos, hasta el punto de llegar al reconocimiento de clásico.

De ritmo lento, el argumento es muy diferente a lo que hoy en día se intuye sobre las películas de superhéroes. Shyamalan, muy al contrario de los esquemas dictados por Marvel o DC, trata de acercar este mundo a la realidad, alejándose por completo de proyectos similares absolutamente contaminados por la cultura del video-clip. Para ello utiliza un lenguaje muy próximo a la vida cotidiana, como los conflictos familiares o los problemas de identidad del protagonista, un inconmensurable Bruce Willis que volvió a dejar atónitos a todos aquellos que no creían en su capacidad interpretativa. Y es que, si el protagonista de La jungla de cristal tiene una gracia sin igual a la hora despachar a terroristas a diestro y siniestro, mientras suelta la chulería de turno en sus películas de acción, aquí, cuando se pone el chubasquero, impresiona mucho más que cualquier personaje ataviado con traje de licra y capa, moviéndose en la línea de realidad ya comentada, pues nada impacta más que las cosas que sentimos cercanas y posibles.

Con respecto al resto del reparto, la calidez y humanidad de los personajes interpretados por la estupenda Robin Wright Penn y Spencer Treat Clark (esposa e hijo del protagonista) contrastan con la oscura y fría personalidad de Samuel L. Jackson, que encarna a la perfección a un solitario y enfermizo coleccionista de comics que encierra una terrible verdad.

Con su estilo particular, Shyamalan dosifica la información para que, poco a poco, vaya calando en el espectador. Destilando talento en cada toma, el director intercala precisos planos secuenciales con ángulos muy difíciles de conseguir, demostrando un dominio de la puesta en escena impagable. Perfectamente ambientada y plagada de simbología en continuo homenaje a los comics, la trama va en aumento, creando un inquietante clima que aumenta paulatinamente el interés por saber cómo terminará todo, culminado por una espectacular última media hora en la que todas las piezas encajan a la perfección.

Si por algo destaca esta producción es por su elegancia y sobriedad: un impecable despliegue visual y sonoro (la banda sonora de James Newton Howard está utilizada con suma inteligencia) con cierto aire de melancolía (a lo que contribuye la fotografía de Eduardo Serra) y aterradora atmósfera, que mantiene sabiamente el suspense hasta llegar al clímax final, con una de esas revelaciones que deja al espectador clavado en el asiento.

Corren rumores de una segunda parte, no en vano, El protegido fue concebido como una trilogía. Ojalá sea cierto y Shyamalan vuelva por la senda de sus éxitos. En El sexto sentido, El protegido y Señales demostró ser un cineasta genial. En El bosque, La joven del agua y El incidente, el genio pareció apagarse. Esperemos que vuelva a salir de la lámpara.

lunes, 4 de mayo de 2009

X-MEN 3

Valoración: Pasable

Capítulo final, con permiso de las precuelas, de la saga cinematográfica dedicada al cómic de la Marvel La patrulla X. Brett Ratner, cuyo mejor trabajo hasta la fecha es El dragón rojo, sucede a Bryan Singer en la dirección con una película bastante entretenida, pero simple hasta la saciedad. Es una pena que Singer se decantara por Superman Returns, ya que la calidad de la saga descendió muchos enteros con el cambio de realizador y guionista.

Y es que el guión queda supeditado en demasía a los efectos especiales, lo que no es de extrañar, ya que los escritores son, por un lado, el guionista de xXx2, Simon Kinberg y por otro Zak Penn, responsable entre otras de Elektra, así que id haciendoos una idea. Hablamos de un libreto que no aprovecha las posibilidades de muchos de los personajes, otorgando un claro protagonismo a Hugh Jackman, de forma que él y Kelsey Grammer son, posiblemente, lo mejor del film. Pero contar con un villano de la talla de Vinnie Jones y reducirlo a una simple pelea con Lobezno, espectacular por cierto, es una osadía; por no hablar de la escasa participación de Rebecca Romijn, todo un insulto para los espectadores.

Salvando el claro suspenso en guión, nos quedan la espectacularidad de ciertas acciones como lo que sucede sobre el puente de San Francisco, las diversas batallas y los temibles poderes de ciertos mutantes, además de unos cuantos comentarios irónicos, lo que confiere a la historia el grado de entretenimiento suficiente como para que merezca la pena ir a verla al cine. Sin lugar a dudas, la segunda parte ha sido la mejor con diferencia de la, por el momento, tetralogía, ya que tenía una buena historia que contar. Desgraciadamente este tercer episodio parece haber agotado la saga, de ahí que ahora se hayan decantado por la precuela... ¿O serán precuelas? Seguiremos informando.

X-MEN 2

Valoración: Interesante

Bryan Singer consiguió dejar en mal lugar a aquellos que afirman que segundas partes nunca fueron buenas con X-Men 2, un filme que supera en todos los aspectos a la película original, rodada tres años antes. Debido al buen resultado en taquilla de X-Men, Singer dispuso de más medios para llevar a cabo esta secuela, los cuales aprovechó adecuadamente para ir más allá en lo que a efectos especiales y espectacularidad se refiere.

El ritmo narrativo de esta nueva entrega es mayor, debido, entre otras cosas, a que se trata de los mismos caracteres, luego no hay que perder tiempo en presentaciones. Así, el guión puede centrarse en ciertas particularidades de alguno de los protagonistas, en especial Hugh Jackman y Rebecca Romijn, que son las indiscutibles estrellas de esta producción, con unos personajes perfectamente explotados para el deleite popular.

La historia es de más calado que la anterior. Ahora aparece un nuevo villano, Stryker, bien interpretado por Brian Cox (El mito de Bourne) que será el principal rival del temible Magneto, llevando ambos el odio entre mutantes y humanos hasta sus últimas consecuencias. En medio se encontrarán el profesor Xavier y los suyos, quienes tendrán que hacer acopio de todo su talento para intentar evitar una catástrofe de proporciones inimaginables.

En definitiva, Singer consiguió aumentar la fama de la Patrulla X mejorando el éxito en taquilla y en crítica de la primera parte, gracias a un relato que, además de entretener con adictivas secuencias de acción y ciertos toques de humor, no olvida profundizar en los personajes más importantes, lo que es muy de agradecer en una producción de estas características.

domingo, 3 de mayo de 2009

X-Men

Valoración: Pasable

Bryan Singer, director de la magnífica Sospechosos habituales, dirigió en 2000 la primera adaptación al cine del cómic de la Patrulla X, que desde aquel momento pasó a concerse en España como X-Men.

Singer desarrolló un filme con el entretenimiento por bandera y la verdad es que no lo hizo mal: un grupo de personajes con poderes fruto de diversas mutaciones genéticas, se hallan en una difícil situación ya que una serie de políticos los encuentran como una grave amenaza para la humanidad. El problema es que algunos mutantes sienten lo mismo por las personas normales, por lo que la guerra parece inminente.

Como toda película de superhéroes que se precie, los efectos visuales están muy cuidados, de forma que las secuencias de acción sean espectaculares. Además hay un guión, escrito por el propio Singer, que cuenta las particularidades de los diferentes caracteres, aunque sin profundizar demasiado, fruto del carácter dinámico que posee la narración.

X-Men sirvió para que Hugh Jackman saltara al estrellato. Jackman se adaptó con asombrosa facilidad al papel de Lobezno, inicialmente pensado para Russell Crowe. Un tipo duro, con bastante chulería, solitario, pero con un buen corazón. El elenco que le acompaña es superior a la media, en comparación con otras producciones similares. Por un lado tenemos un espectacular trío de bellezas como la ganadora del Oscar Halle Berry, Famke Janssen (House on Haunted Hill) y la exhuberante Rebecca Romijn (Mujer fatal). Por otro, dos intérpretes de altura como Ian McKellen en el papel del malvado Magneto y Patrick Stewart en el rol del bondadoso profesor Xavier. Completan el reparto James Marsden (Superman Returns) y la televisiva Anna Paquin (True blood).

Así pues, entre lo atractivo de los actores, lo divertido de la trama y la legión de fans que tiene la Patrulla X, Bryan Singer logró contentar a todos: a los productores por el dinero recaudado en taquilla y al público por pasar un rato bastante entretenido. No será X-Men una película recordada por su contribución artística, pero sí por lograr una función muy importante en el cine: entretener.

viernes, 1 de mayo de 2009

X-Men Orígenes: Lobezno

Valoración: Interesante

Gavin Hood, ganador del Oscar a la mejor película de habla no inglesa con Tsotsi y director también de Expediente Anwar, ha sido el elegido para realizar la precuela de la Patrulla X, en un filme que se centra en su mayoría en los orígenes del personaje más carismático de dicho cómic: Lobezno.

Afortunadamente para todos, la película es muy superior a X-Men 3, algo que por cierto tampoco era muy difícil. David Benioff (guionista de Troya) narra una entretenida historia que comienza con nuestro protagonista de niño, para después, en unos breves pero intensos minutos, mostrar la evolución que él y su temible hermano fueron sufriendo con el paso del tiempo.

Es aquí donde hago referencia a lo que, en mi humilde entender, ha sido lo mejor de la película: Liev Schreiber. A pesar de los interminables suspiros que se escuchaban en el cine cuando Hugh Jackman aparecía en paños menores, la forma que tiene Schreiber de interpretar al hermano psicópata de Lobezno es de tal altura que se come a todos cada vez que aparece en pantalla. Es la diferencia entre quien actúa y quien depende de su físico.

Volviendo a la trama, la primera mitad resulta muy amena: observaremos cómo Lobezno y Dientes de Sable entran en contacto con el malvado Stryker, nos deleitaremos con las trepidantes secuencias de acción que nos brindará un grupo de mutantes al más puro estilo Delta Force y nos reiremos con los comentarios macarras que de vez en cuando sueltan los protagonistas.

En la segunda parte del metraje la historia trata de conciliar esta película con X-Men y lo cierto es que lo consigue. Aquí, evidentemente, el relato se centra en Lobezno, explotando a Hugh Jackman en todo tipo de peleas con un montón de efectos especiales bastante logrados, contextualizados con una fotografía más que notable.

Quizá lo peor es el giro sorpresa que Benioff nos tiene preparado al final, el cual para mí sobraba en una película de acción como ésta (me ha gustado mucho más el pequeño detalle con los fieles seguidores de 24 que estén viendo la séptima temporada que el giro en cuestión). Pero aún así, este filme cumple las expectativas en el sentido de que ofrece lo que uno esperaba de él, cosa que es de agradecer en una industria cinematográfica actual cuyos trailers superan demasiadas veces a las propias películas.

jueves, 19 de marzo de 2009

Watchmen

Valoración: Regular

En el anuncio de Watchmen todos pudimos leer: "del visionario creador de 300", un eslogan tan atractivo como tramposo, pues si bien el realizador es el mismo, Zack Snyder, media un abismo entre ambas producciones.

Snyder ha apostado por una novela gráfica con una multitudinaria legión de seguidores para intentar hacer caja. Ha tratado de ser completamente fiel a la hora de retratar a todos los personajes creados en su día por Alan Moore, para así tener contentos a todos los seguidores del cómic, pero se ha olvidado de lo más importante: hacer una película de cine. Y teniendo en cuenta que el presupuesto ha sido de unos 150 millones de dólares, me temo que el fracaso está asegurado al olvidarse de quienes realmente importan: los amantes del séptimo arte.

Watchmen es un lujoso envoltorio que sigue la estética visual de la mencionada 300, el cual hubiera preferido no abrir nunca. De hecho, como tantas veces sucede, el tráiler supera con creces a la película. Su espectacular y colorista fotografía no consigue que nos olvidemos del contenido: un relato caótico (mezcla demasiada información y la narra totalmente desordenada) que resulta en exceso previsible, largo (más de dos horas y media) y en bastantes momentos absurdo.

El mediocre guión de David Hayter (X-Men) y Alex Tse (novato en libretos cinematográficos) cuenta torpemente una historia ambientada en un futuro alternativo, en el que Nixon continua como presidente de los Estados Unidos gracias a haber ganado la guerra de Vietnam por obra y gracia de una serie de superhéroes de dudosa moralidad. A partir de ahí ambos tratan de profundizar en los diferentes personajes de forma un tanto incoherente, tanto que en algunos casos se llega al clímax del aburrimiento, del que no se puede huir por mucho que se entremezclen sin parar imágenes generadas por ordenador con actores reales.

Además, después de haber investigado por ahí (no estoy tan versado en el universo de los comics como otros) ni Snyder ni sus guionistas han entendido demasiado bien la idiosincrasia de todos los caracteres que pueblan el filme, ya que han trivializado en demasía la profundidad humana que la novela gráfica confería a todos ellos.

En resumidas cuentas, una historia mal ensamblada (el hilo argumental se ve constantemente interrumpido, algo que llega a exasperar) que fracasa estrepitosamente como novela negra (la investigación policial es patéticamente cómica) y como aventura de superhéroes (¿dónde están los comentarios irónicos típicos de estos seres?) hecha a golpe de talonario y adoleciendo por completo de buen gusto. En una frase: una gran decepción.

sábado, 21 de febrero de 2009

Push


Valoración: Floja

Con la magnífica El caso Slevin, el escocés Paul McGuigan parecía haber superado el desastre que supusieron sus calamitosas El misterio de Wells y Obsesión. Sin embargo, esta mediocridad llamada Push parece confirmar un hecho: lo de El caso Slevin, por lo visto, fue fruto de la casualidad.

Lejos de la inteligente trama que proponía la mencionada película de Bruce Willis, Push es una poco original historia sobre una serie de personas que tienen ciertos poderes especiales y que son perseguidos por una agencia que dice ser gubernamental. Así, a bote pronto, me vienen a la cabeza Jumper y Héroes, pero investigando más a fondo se puede comprobar que el asunto está hartamente explotado. Teniendo en cuenta que la película cuenta con un guión carente de ideas, todo queda en manos de lo divertidas que puedan ser las secuencias de acción, pero ¡Oh no!, éstas se dan con cuentagotas.

Así pues, ¿qué podemos salvar de Push? Dakota Fanning, uno de los personajes secundarios interpretado por Neil Jackson (el perverso Marcus Van Sciver de la serie de televisión Blade) y poco más. Esta niña (el lunes cumplirá quince añitos) que deslumbró a propios y extraños en El fuego de la venganza, continúa demostrando que es una intérprete de altura. ¿No podía su representante escogerle mejores películas? Su hermana parece tener mejor suerte, ya que ha intervenido en la extraordinaria El curioso caso de Benjamin Button, pero la pobre Pita (así se llamaba en su inolvidable papel junto a Denzel Washington) va de mal en peor: tuvo que aguantar la peor versión de Robert de Niro en El escondite, la mala elección de Tom Cruise en La guerra de los mundos y, por si Push no fuera poco, parece que intervendrá en la segunda parte de la lamentable Crepúsculo. Deberían cuidarla más ya que, por muy buenas dotes interpretativas que posea, si continúa apareciendo en películas de poca monta acabará desapareciendo del firmamento hollywoodiense.

Es curioso que una película tan del montón haya servido para varios reencuentros: Dakota Fanning ha vuelto a compartir escenario con el eficiente Joel Gretsch (el malvado soldado que la perseguía en Abducidos); por su parte, Chris Evans (Los cuatro fantásticos) y Cliff Curtis (La Jungla 4.0) ya se habían visto las caras en Sunshine (otro film megasobrevalorado de Danny Boyle).

A pesar de la poca originalidad que entrañaba el argumento, considero que McGuigan ha desaprovechado una buena oportunidad de elaborar un producto altamente entretenido. Contaba con un buen elenco de actores para una historia con elementos de ciencia ficción, acción y thriller. Pero con un guión tan pobre como el que ha escrito para la ocasión David Bourla (Nostradamus) es imposible.

sábado, 30 de agosto de 2008

Hellboy II: El ejército dorado (The Golden Army)

Valoración: Mala

Es curioso lo de Guillermo del Toro: realizó por obligación "Blade II" para así poder llevar al cine a su superhéroe favorito, Hellboy, pero resulta que la película protagonizada por Snipes es muchísimo mejor que cualquiera de las de este diablillo rojo que empieza a cansar.

Es inconcebible que alguien con la imaginación suficiente para filmar "El laberinto del Fauno" y la calidad para crear una película de la magnitud de "El orfanato", presente esta "Hellboy 2" caracterizada por un montón de clichés totalmente manidos, llegando a una cursilería tal que incluso ha habido personas que se han salido de la sala por lo insoportable de la historia (prometo que es verídico).

El film empieza con un cuento que da pie a la película, el cual parece una de las creaciones de J.R.R. Tolkien. Continúa con una sucesión de escenas calcada de "Men in Black" y sigue con un argumento copiado casi descaradamente de cualquiera de las películas de "La momia", a saber, un personaje antiquísimo quiere resucitar a un gran ejército para devastar la tierra. Resulta que el personaje en cuestión, Luke Goss (que fue el villano de la antes mencionada segunda parte de Blade) es con diferencia lo mejor de la película, pues se lleva el protagonismo de toda la pantalla en la absoluta totalidad de sus apariciones. Ahora bien, no es algo muy difícil si tenemos en cuenta el patetismo en que el guión hace caer a Ron Perlman y su Hellboy, quedando muy lejos de lo conseguido en la película original (y no es que ésta fuera como para lanzar las campanas al vuelo).

La acción se ve reducida en grado sumo, los chistes, salvo escasísimas excepciones, no tienen gracia, los efectos especiales son correctos, pero sin alardes y las interpretaciones bastante forzadas y poco creíbles, con lo que nos queda una película muy aburrida, previsible, reiterativa y excesivamente ñoña, que llega a hacerse insoportable.

Para terminar, alguien debería decirle al señor del Toro que por muy amigo que sea del ya cansino Santiago Segura, no tiene por qué sacarlo en todas sus películas. Una vez hace gracia, dos tal vez pero llega un momento en que deja de sorprender y, evidentemente comienza a hartar. Como digo, una película soporífera, mortal de necesidad en un verano como éste: caluroso y con un exceso de mal cine.

viernes, 15 de agosto de 2008

El caballero oscuro (The dark knight)

Valoración: Notable

Christopher Nolan consiguió, hace tres años, filmar la mejor película de Batman de todos los tiempos, lo que nos hacía concebir grandes expectativas para esta segunda parte sobre el superhéroe de la DC Comics y a fe que no nos ha defraudado, pues, una vez más, el relato concebido por ese pequeño genio llamado David S. Goyer (trilogía de Blade) con guión del propio Nolan puede calificarse como sublime.

Siempre he defendido la idea de que el cine sirve para contar historias por lo que unos efectos especiales, por buenos que sean, jamás podrán sustituir un buen argumento. Afortunadamente en "El caballero oscuro" tenemos ambas cosas, además de interpretaciones de altura y una impecable puesta en escena, tanto en decorados como en localizaciones y vertiginosos planos aéreos que ayudan a agrandar la dimensión de esta superproducción.

El ritmo de la trama es el adecuado para una película tan larga. Hay muchas cosas que contar ya que, al igual que en la primera entrega, definir con maestría los muchos personajes que aparecen requiere bastantes minutos. En este sentido, si con "Batman begins" tuvimos la oportunidad de conocer a Bruce Wayne antes de convertirse en el justiciero de Gotham, esta vez le ha tocado el turno a Harvey "dos caras" Dent. La conversión que tanto Aaron Eckhart como la historia hacen de un hombre honesto y puro en alguien poseído por la rabia y la maldad no tiene precio, mostrándose muy superior a la chapuza que llevó a cabo Tommy Lee Jones con el mismo personaje en "Batman Forever". De hecho Eckhart demuestra una dura verdad al ser comparado con el villano protagonista de la película: la diferencia entre un buen actor y otro del montón.

Siento mucho la trágica muerte de Heath Ledger, pero no por ello voy a otorgarle méritos que no merece. Su tratamiento del psicópata Joker deja mucho que desear y eso que los kilos de maquillaje, el buen trabajo en la dirección y el soberbio guión tapan muchas de sus carencias interpretativas. Pero, aún así, Ledger desaprovecha todas las posibilidades que tan bien explotó en su día el gran Jack Nicholson, demostrando carecer del talento necesario que requiere un personaje de este calibre.

De Bale, Freeman, Oldman y Caine poco hay que decir: siguen en la extraordinaria línea del film anterior. Destacaremos cómo Christian Bale va profundizando en el alma de un Batman que no está seguro acerca de su rol en Gotham, pues duda seriamente sobre su capacidad para hacer el bien. La oscuridad sigue patente en un hombre atormentado que, por mucho que lo intente, nunca se sentirá un héroe.

El último comentario con respecto al elenco es la hábil sustitución de la negada Katie Holmes por una actriz superior, Maggie Gyllenhaal y la intervención en roles secundarios de actores de fama televisiva en este momento como William Fichtner (Prison Break), Nestor Carbonell (Perdidos) o Anthony Michael Hall (La zona muerta) así como la aparición del hermano de Julia Roberts (el segundo peor intérprete de este reparto) y Ron Dean, un actor casi fetiche para Andrew Davis (El fugitivo).

En definitiva, una buena historia que conjuga una trama de cine negro dentro del subgénero de la mafia con superhéroes, psicópatas y la eterna lucha entre el bien y el mal. En una palabra, lo que cualquiera definiría como una película redonda.

sábado, 2 de agosto de 2008

Hancock

Valoración: Regular

La corta carrera en la dirección de Peter Berg es un tanto errática. Capaz de realizar buenas películas como "La sombra del reino", mediocridades como "El tesoro del amazonas" o excentricidades como "Very bad things", ahora le ha dado por subirse al carro de los superhéroes y la cosa le ha salido muy mal. No es sólo que haya tenido que competir con dos buenas películas del género como la magnífica segunda parte de "Hulk" o la imponente "Ironman", sino que ha tratado de abarcar demasiadas cosas dentro de un mismo film para, al final, estrellarse estrepitosamente.

"Hancock" es una película que sólo funciona en su primera mitad. Concebida como comedia, fracasa al llegar al ecuador del metraje, momento en que abandona el mencionado género para convertirse, de golpe y porrazo, en un drama lacrimógeno. Y es que no es de recibo crear expectativas de carcajada asegurada para después cambiar por completo e intentar hacer llorar al espectador; eso es engañar al gran público.

Así que, la palabra que mejor define "Hancock" es la de decepción. En los momentos en que se centra en un superhéroe desastroso (como ya he comentado, su primera mitad) el film raya en lo fabuloso. Una comedia que haga reír a mandíbula batiente mediante ingeniosas e imaginativas situaciones así debe ser definida. Will Smith se movía en su salsa como gran actor de comedia que es, bien secundado por otro al que le va muy bien dicho género, Jason Bateman. ¿Por qué entonces cambiar lo que tan bien está funcionando? A mi entender, Berg ha querido que la película tuviera un final con fondo, algo incomprensible en una parodia, de ahí que el resultado global haya sido tan funesto, razón por la cual no recomendaré su visionado.

El increíble Hulk (Hulk 2)

Valoración: Buena

Tras la mediocre cinta de Ang Lee sobre "Hulk", en la que se desperdició el talento de actores de la talla de Eric Bana y Jennifer Connelly en un producto orientado a niños de seis años, tenía serias dudas acerca de esta segunda parte sobre increíble hombre verde de la Marvel. El director elegido, Louis Leterrier, había realizado hasta la fecha sólo dos películas: la correcta "Danny de dog" y la no tan correcta "Transporter 2", así que, de entrada, la cosa no pintaba demasiado bien. Pero he aquí que me llevé la sorpresa de la temporada al encontrarme una película profunda que abordaba asuntos como lo atormentado de la vida de su protagonista o las ansias de poder de un alto cargo militar que desprecia la vida de todos, incluso la de su hija, con tal de obtener el arma definitiva para el ejército de su país.

Es más una historia de personajes que una película de acción (y eso que no adolece de secuencias trepidantes ni de buenos efectos especiales). Y Edward Norton, posiblemente el mejor intérprete de su generación, se encarga de aportar ese sobrecogedor aspecto sombrío de alguien que quiere ser normal aún a sabiendas de que su empresa nunca llegará a buen puerto, dado el alto grado de intereses existentes para que no lo consiga. Norton nos ofrece toda una lección de método con múltiples y atinados gestos que demuestran lo que pasa por su cabeza sin necesidad de colocar ninguna voz en off. Además, está secundado por un elenco de lujo, con los excelentes William Hurt y Tim Roth en un rol de villanos que desempeñan a la perfección y con Liv Tyler como el gran amor del protagonista, con quien resulta tener bastante química en pantalla.

Creo firmemente que son los actores quienes hacen buena esta película ya que el argumento no es precisamente original, pero tratándose de superhéroes ya está casi todo visto, por lo que ser excesivamente exigente a este respecto resultaría un tanto injusto. Además, con las decepciones que nos está tocando sufrir este verano en España en lo que a estrenos se refiere, "Hulk 2" ha resultado una agradable sorpresa dentro de un reinado de mediocridad que esperemos termine pronto.