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lunes, 6 de septiembre de 2010

El aprendiz de brujo


Valoración: Interesante

Nunca he estado en contra del cine comercial, ése que muchos califican despectivamente como palomitero. En este sentido, Jerry Bruckheimer es uno de sus máximos exponentes, ya que intenta dar al público lo que él cree que quiere: mucha acción, gran calidad y cantidad de efectos especiales, gente guapa entre el elenco, finales felices... Todo eso no me molesta, ya que creo que en el mundo del celuloide hay perfecta cabida para películas orientadas únicamente a pasar un buen rato. Sin embargo, la evolución de las películas de Bruckheimer hacia el cine Disney, no me convence demasiado.

¿Quién no recuerda films como Flashdance, American Gigolo, Superdetective en Hollywood, Top Gun, La roca...? Todos con el sello Bruckheimer o quizá sea más correcto decir el antiguo sello Bruckheimer. Si comparamos aquellas producciones con El aprendiz de brujo, los chistes de Eddie Murphy en Superdetective en Hollywood estarían considerados como humor para adultos, lo de Angelina Jolie y Nicolas Cage en 60 segundos porno duro, la actitud de los villanos de Con Air propia del género de terror, el asalto a Alcatraz en La Roca violencia innecesaria y Pearl Harbor, directamente, cine gore.

Como ya he dicho, hablo en términos comparativos (de otra manera habría sido muy exagerado) porque ahora toca competir con superproducciones para niños (Harry Potter) y claro, las películas deben ser lo más amable posibles. Así que una historia protagonizada por malvados brujos que llevan encerrados mil años y cuya mayor ansia es acabar con el mundo tal y como lo conocemos, carece por completo de suspense, terror y oscuridad. Acepto que sea cine comercial y también que vaya más encaminado a la acción y al humor que al miedo, pero habría sido mucho mejor película si no hubiera sido concebida casi por completo para menores de edad.

Una vez establecidas las reglas del juego, apenas si merece la pena mencionar a director y guionistas, ya que han sido contratados para cumplir las órdenes del amo y señor Bruckheimer. El realizador en cuestión es Jon Turteltaub y aunque reconozco que se adivinan ciertas influencias de una de sus películas, La búsqueda, conviene no olvidar que también aquélla era made in Bruckheimer.

Ahora bien, resulta curioso el efecto que las películas de Jerry Bruckheimer tienen sobre mí. Me refiero a que a pesar de que llevo un buen rato metiéndome con El aprendiz de brujo (y eso que no he hablado ni de su previsibilidad ni de su ñoño romance ni de los sempiternos mensajitos con moralina en clave de monólogo de superación personal) me resultó altamente entretenida. Posee un ritmo de narración muy vivo, espectacular factura visual, persecuciones vertiginosas, ágiles enfrentamientos entre brujos y, por qué no reconocerlo, un desarrollo bastante simpático, con divertidos guiños hacia Star Wars, Toy Story o Indiana Jones. Excesivamente amable, sí, pero con cierto encanto y muy agradable de ver.

Algo que también ayuda es la buena disposición de los actores. Nicolas Cage se muestra bastante efectivo (lo cual es de agradecer, pues lleva una errática carrera combinando buenas y malas interpretaciones), Alfred Molina es un solvente villano, Monica Belluci, aunque aparece poco, siempre es un espectáculo y sobre los intérpretes más jóvenes, a pesar de que Jay Baruchel parece un calco de Daniel San (igual de nervioso e inseguro) y a Teresa Palmer el guión sólo le deja aportar su belleza, tampoco están mal.

En resumen: ni es una película de alta calidad ni será recordada como una de las grandes superproducciones de Bruckheimer, pero me entretuvo lo suficiente como para salir satisfecho del cine lo cual, tal y como está la industria cinematográfica en estos momentos, es suficiente para mí.

sábado, 5 de junio de 2010

Kick-Ass. Listo para machacar


Valoración: Buena

Las adaptaciones al cine del mundo del comic no son nada fáciles. Como ejemplo tenemos desastres como Elektra, The Punisher o Daredevil. Incluso se ha fracasado con los grandes, como Batman y Robin, Superman IV, Spiderman III o Hulk del sobrevalorado Ang Lee.

Si además de la adaptación se persigue parodiar el género, la cosa se complica. De ahí que valore ampliamente lo conseguido por Matthew Vaughn (Stardust, Layer cake) en Kick-Ass, una hábil y violenta combinación de películas de instituto y superhéroes, que se ríe de todo y no pide perdón a nadie, un film refrescante en una época en la que la moralina y lo políticamente correcto han estropeado muchas películas.

Para que todo esto funcione, hace falta un buen guión y éste, si me lo permitís, es magnífico. Diría que sus escritores, el propio Vaughn y Jane Goldman (Stardust) son admiradores del gran Quentin Tarantino. ¿Por qué? Por utilizar violencia sin restricciones como un fin y no como un medio, por el uso de diálogos a la vez auténticos y surrealistas y por su carácter referencial. De esto último destacar algún comentario sobre el final de Perdidos (dan ganas de avisar de la colosal tomadura de pelo de J.J. Abrams al protagonista), la potente banda sonora de Ennio Morricone en La muerte tenía un precio (sabiamente insertada en un momento clave) o las constantes reminiscencias a Spiderman, Batman, Kill Bill y Frank Miller, así como guiños esporádicos sobre John Woo, American Beauty, Taxi Driver, Betty la fea, Padre de familia... Todo ello dentro de un libreto completamente ágil, cuya máxima prioridad es entretener y divertir a público de diferentes franjas de edad.

Otro aspecto fundamental en el género del comic es la acción. No diré que la factura visual alcance las cotas logradas por Iron Man 2 (hay que tener en cuenta la diferencia de presupuesto) pero he quedado altamente satisfecho por la velocidad y realismo con que se ruedan este tipo de secuencias, muy por encima de ese fastidioso estilo de montones de planos por segundo, tan de moda en estos tiempos.

Y si alguien se desenvuelve a las mil maravillas en este film, saltando, golpeando, disparando y matando sin cargo de conciencia alguno, es una fascinante Chloe Moretz (La morada del miedo) que encarna a una niña de once años convertida en una superheroína de verdad. El contraste entre ella y el protagonista, Aaron Johnson (Nowhere boy) es brutal, dado que éste representa al típico friki de instituto que un buen día, de buenas a primeras, decide ponerse un pijama y tratar de actuar como un superhéroe. La diferencia entre la preparación de ambos para combatir el crimen, da mucho juego en el relato.

Del resto del elenco, destacar la buenas prestaciones de Nicolas Cage, de quien se puede esperar lo mejor (Leaving las Vegas, El señor de la guerra) y lo peor (Bangkok Dangerous, Next), el siempre magnífico en roles de villano Mark Strong (RocknRolla, Red de mentiras, Robin Hood) que marca un punto de inflexión en la película al interpretar a un malvado personaje que nada tiene que ver con comedias, chistes ni parodias y otros secundarios como dos de los actores de Jacuzzi al pasado (la actractiva Lyndsy Fonseca y el regordete Clark Duke), Evan Peters (Invasión), Christopher Mintz-Plasse (Supersalidos, Año uno), Michael Rispoli (Asalto al tren Pelham 1 2 3) y Xander Berkeley (el inquietante George Mason de 24).

A modo de resumen, Kick-Ass es una película que cuenta con una destacable pericia en la realización, un guión trepidante y gamberro que huye de ñoñerías, falsas enseñanzas y convencionalismos, personajes de todo tipo con los que el público conectará rápidamente, frenéticas secuencias de acción, una banda sonora tan imponente como ecléctica y, sobre todo, diversión a raudales.

Algunos la acusarán de no ser fiel al cómic de Mark Millar y John Romita Jr. quienes, por cierto, colaboraron con Vaughn y Goldman en la confección de la historia. Viendo el resultado final, ¿a quién le importa?

viernes, 17 de abril de 2009

Señales del futuro

Valoración: Buena

Alex Proyas (El cuervo, Dark city) vuelve a demostrar su talento a la hora de elaborar películas de ciencia ficción con un pequeño componente de terror en “Señales del futuro”, un filme que supera con creces a la mediocre “Ultimatum a la tierra”, la última que hemos visto de este género.

El guión es bastante bueno, al menos sus escritores (hasta cuatro) se han mostrado lo suficientemente hábiles como para generar sentimientos de tensión y presteza en el espectador, de forma que podríamos calificar la trama como adictiva e inquietante. A ello ayuda la efectiva banda sonora de Marco Beltrami, orquestada de forma adecuada para aumentar la viveza del relato.

Los efectos especiales son de altura, espectaculares en muchos momentos, lo que unido a la impactante fotografía y al magnífico manejo de cámara de Beltrami (realiza un barrido de Nueva York desde el puente de Brooklyn para enmarcar) ofrece la sensación de superproducción.

La pena es que el protagonista sea Nicolas Cage. No tengo nada en su contra; de hecho, hace años lo tenía por un buen actor. Sin embargo, de un tiempo a esta parte no termina de convencerme ya que sus interpretaciones no me parecen del todo creíbles.

Como resumen diré que es una película bastante completa, que cuenta una historia que engancha, de ritmo narrativo bastante ameno y con una particularidad que últimamente es difícil de ver hoy en día: el filme supera las expectativas generadas por el tráiler. Así pues, recomiendo su visionado en una sala de cine.

lunes, 25 de agosto de 2008

Bangkok Dangerous

Valoración: Mala

¿Alguien podría imaginar al implacable Edward Fox en "Chacal" dudar un solo segundo porque una desconocida le receta un antiséptico? Absurdo, ¿verdad? Pues no es otra cosa que un resumen de "Bangkok Dangerous", un lamentable remake de un film tailandés de 1999 (Muerte en Bangkok) que acabó en una trilogía. Oxide Pang Chun y Danny Pang son los autores del original y del remake, mejor dicho, de esta especie de autoparodia (en la película del 99 el asesino se llamaba Kong y era sordomudo mientras que aquí la minusvalía se la queda una farmacéutica y el apellido del gran simio va para un ladronzuelo de poca monta).

Seguro que muchos pensáis que comparar cualquier película de asesinos a sueldo con "Chacal" es excesivo por aquello de que podría acarrear injusticias dada la calidad de dicho film. Vale, rebajemos el nivel: al lado de Tom Cruise en "Collateral", Nicolas Cage parece Mr. Potato (que me disculpe el señor patata ya que seguro que él posee más registros interpretativos). ¿Que Tom Cruise es un gran actor y el listón todavía está muy alto? De acuerdo, cojamos a Sylvester Stallone en la justita película de Richard Donner, "Asesinos". Incluso Sly consigue otorgar ciertos matices a un profesional que empieza a cuestionarse su vida (no creo que nadie piense que Rambo es un actor de método) algo de lo que Cage se muestra incapaz. ¿Qué ha sido de aquel intérprete que obtuvo un Oscar por "Leaving las Vegas"? Mejor para Cage que aparezca pronto ya que sus últimos trabajos ("La búsqueda 2", "Next" o "The wicker man") no son nada halagüeños para su carrera.

Pero claro, ¡Qué torpe soy! Es que es una película de acción, no un thriller de asesinos (con su desmesurada previsibilidad y su nula preparación para cada encargo, seguro que no es un relato de suspense) o al menos así nos la vendieron en los trailers... Entonces, ¿dónde están las secuencias de acción? Porque una mini persecución por un riachuelo y cuatro tiros mal pegados y peor coreografiados no es lo que entiendo por acción a raudales.

¡Ah!, bueno, que es un truco publicitario para enganchar a la gente, porque al final se trata de una historia de interés humano. Dejadme pensar... Sí, podría ser: un tipo malvado que trata de redimirse. Ahora bien, es la historia sobre la humanización de alguien que lleva toda la vida asesinando a sangre fría más patética, ñoña y cursi de los últimos años.

Podría seguir hablando de que hay que colgar al encargado de efectuar las localizaciones (Tailandia es un hermoso país que aquí parece el vertedero del mundo) o explicar que ciertos films necesitan una buena dosis de efectos especiales para paliar la ausencia de guión, pero creo que no vale la pena explayarme más. Consejo de amigo: no la veáis.