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lunes, 15 de agosto de 2011

Crítica de Linterna Verde, de Martin Campbell


Valoración: Buena

Para leer la crítica de la película, pinchad aquí

Linterna Verde es una película que ha cosechado una infinidad de críticas feroces. Sinceramente, no entiendo por qué. ¿Qué le pedís a una película de Superhéroes? Que tenga acción, que sea entretenida y que disponga de unos efectos especiales alucinantes. Al menos eso es lo mínimo exigible, ¿verdad?

Repasemos: Linterna Verde posee las tres cosas. Evidentemente no tiene un guión de Oscar (aunque viendo últimamente a quien conceden estos premios, ¿quién sabe?) ni se trata de la película del siglo, pero innegablemente es entretenidísima y está bien hecha.

La principal tara es el tiempo que tarda en la presentación de los personajes, algo que por otra parte es bastante normal en los inicios de saga de superhéroes. Pero nada más. Entonces, ¿por qué tanta caña? Da la impresión de que en cuanto una película goza de un presupuesto multimillonario hay que atacarla por todos los sitios.

Linterna Verde es un blockbuster, ni más ni menos y cumple su función. Si no te gustan las películas de Superhéroes, el consejo es sencillo: no vayas a verla. Pero si te gustan, si bien no estamos ante lo mejor de Christopher Nolan, por poner un ejemplo de lo mejorcito que hay, últimamente, en el género, sí que se trata de un filme que, por lo menos, cumple con lo exigible: entretenimiento, acción y humor. En mi caso, entendiendo que no es una gran película (para eso ya he elaborado la crítica seria en el enlace de arriba) he de reconocer que me lo pasé como un niño. Y eso, para mí, es lo más importante que me puede ofrecer el cine: un buen rato de disfrute.


martes, 5 de octubre de 2010

Buried (Enterrado)


Valoración: Regular

Durante unos días me he resistido a ver Enterrado por una razón: me han venido a la cabeza una serie de películas de muy bajo presupuesto, las cuales, con la debida promoción, se hicieron de oro, pero que en definitiva resultaron una enorme tomadura de pelo. Sin embargo, tras el aluvión de buenas críticas cosechado me ha picado la curiosidad, he terminado acudiendo al cine y, en mi humilde opinión, se queda a medio camino entre mis prejuicios iniciales y lo que dice la crítica, es decir, que no es un bodrio, pero tampoco la obra maestra que pretenden.

¿Qué diferencia a este film de tonterías como El proyecto de la bruja de Blair o Paranormal Activity? Para empezar puede obtener el calificativo de película (las antes mencionadas no). Posee un guión bastante hábil, dadas las reducidas posibilidades (un tipo metido en un ataúd durante todo el metraje). Y, además, la única interpretación del film es francamente buena, lo que me ha sorprendido gratamente, ya que no esperaba grandes cosas del marido de Scarlett Johansson, a quien había visto antes en roles de acción (Blade 3, Lobezno), comedia ( La proposición, Definitivamente, quizás) o remakes de dudoso buen gusto (La morada del miedo). Tenía a Ryan Reynolds por un actor medio tirando a bajo, pero a partir de ahora, habrá que tenerlo en cuenta.

¿Qué es lo malo de Enterrado? Se habla de la gran atmósfera conseguida por su director, Rodrigo Cortés (Concursante), pero ¿cómo nos vamos a sentir si no, al ver a alguien enterrado en vida? En cuanto el espectador se pone en la piel del protagonista, se consigue, por lo que agrandar el nombre de su director hablando de la puesta en escena, me parece un tanto ridículo.

Sobre su premisa, la idea no es ni mucho menos original. Así a bote pronto, recuerdo a Kiefer Sutherland (Jack Bauer) despertar en un ataúd y ser consciente de ello al alumbrar su encendedor en Secuestrada, de George Sluizer, a Tim Matheson sepultado con vida por su esposa en Enterrado vivo de Frank Darabont (la cual tuvo incluso una secuela) y a Uma Thurman padecer la misma situación a manos de un perverso Michael Madsen en Kill Bill 2, de Quentin Tarantino. Incluso Buffy la cazavampiros tuvo que escapar de su propia tumba al ser resucitada por sus amigos.

En cuanto al desarrollo, si bien reconozco cierto ingenio y mordacidad, sobre todo en las críticas institucionales, la película es una auténtica tortura. Ni siquiera la más que evidente influencia de Hitchcock en situaciones como las inquietantes llamadas de móvil o alguna pequeña y peligrosa sorpresa, hacen desaparecer la claustrofobia del espectador. Y por último, la pequeña trampa del final (la cual, por cierto, se adivina) hace que la película pierda bastantes enteros.

En resumen: no es una estafa, tiene momentos entretenidos, el suspense se logra, pero queda muy escasa, no es original, termina por ser repetitiva y el final no convence. Los críticos que suelen denostar el cine comercial, la aclaman, lo cual me parece hipócrita, ya que la razón principal de su éxito es una adecuada campaña de márketing para tratar de forrarse con un gasto mínimo en producción. Si eso no es propio del cine comercial, no sé qué puede serlo.

jueves, 19 de agosto de 2010

La proposición


Valoración: Interesante

La proposición
supuso, en 2009, el retorno a lo más alto de la taquilla para Sandra Bullock, ya que recaudó, en su primer fin de semana en Estados Unidos, más de 34 millones de dólares, sitúandose como número uno en su primera semana, aventajando en unos catorce millones a Año uno, comedia que se estrenaba a la vez.

Fue el tercer film en el que la directora Anne Fletcher trataba asuntos de boda (previamente dirigió 27 vestidos y fue adjunta a la producción en Planes de boda de Adam Shankman). En él, tenemos la típica comedia romántica que cumple algunos de los esquemas típicos del género, en la que dos personajes que, de entrada, parece imposible que puedan sentir algo el uno por el otro, tras un desarrollo tipo screwball comedy (o comedia romántica alocada) comienzan a mirarse de distinta manera.

El guión del debutante Pete Chiarelli narra dicho desarrollo con reminiscencias a aquella película de Peter Weir titulada French Kiss (Matrimonio de conveniencia), ya que la protagonista deberá pedir a uno de sus empleados que contraiga matrimonio con ella, pues es canadiense y está a punto de ser deportada. El problema es que se trata de una odiosa jefa y dicho empleado (para más señas su secretario, lo que evoca en cierta manera al film de Mitchell Leisen, Ella y su secretario) de entrada, no está muy por la labor.

La jefa en cuestión es una divertidísima Sandra Bullock, quien coge rápidamente el aire a su papel. El secretario es Ryan Reynolds (el afortunado marido en la vida real de Scarlett Johansson) y hay que decir que, a pesar de la diferencia de edad (doce años) la química entre ellos es suficiente como para salvar el film.

Además del buen hacer de los dos protagonistas, nos reiremos con situaciones bastante cómicas debidas al engaño de ambos, hacia la familia de él, ya que deben hacer creer a todo el mundo que es un matrimonio convencional.

Bien secundados por actores como Mary Steenburgen (Regreso al futuro III, Philadelphia), Craig T. Nelson (La joya de la familia, The Skulls: sociedad secreta) o Betty White (la abuela más loca de las chicas de oro), estamos ante una película que si bien no aporta nada nuevo, tampoco engaña a nadie, ya que ofrece lo que se espera: pasar un rato divertido. No está mal.

viernes, 1 de mayo de 2009

X-Men Orígenes: Lobezno

Valoración: Interesante

Gavin Hood, ganador del Oscar a la mejor película de habla no inglesa con Tsotsi y director también de Expediente Anwar, ha sido el elegido para realizar la precuela de la Patrulla X, en un filme que se centra en su mayoría en los orígenes del personaje más carismático de dicho cómic: Lobezno.

Afortunadamente para todos, la película es muy superior a X-Men 3, algo que por cierto tampoco era muy difícil. David Benioff (guionista de Troya) narra una entretenida historia que comienza con nuestro protagonista de niño, para después, en unos breves pero intensos minutos, mostrar la evolución que él y su temible hermano fueron sufriendo con el paso del tiempo.

Es aquí donde hago referencia a lo que, en mi humilde entender, ha sido lo mejor de la película: Liev Schreiber. A pesar de los interminables suspiros que se escuchaban en el cine cuando Hugh Jackman aparecía en paños menores, la forma que tiene Schreiber de interpretar al hermano psicópata de Lobezno es de tal altura que se come a todos cada vez que aparece en pantalla. Es la diferencia entre quien actúa y quien depende de su físico.

Volviendo a la trama, la primera mitad resulta muy amena: observaremos cómo Lobezno y Dientes de Sable entran en contacto con el malvado Stryker, nos deleitaremos con las trepidantes secuencias de acción que nos brindará un grupo de mutantes al más puro estilo Delta Force y nos reiremos con los comentarios macarras que de vez en cuando sueltan los protagonistas.

En la segunda parte del metraje la historia trata de conciliar esta película con X-Men y lo cierto es que lo consigue. Aquí, evidentemente, el relato se centra en Lobezno, explotando a Hugh Jackman en todo tipo de peleas con un montón de efectos especiales bastante logrados, contextualizados con una fotografía más que notable.

Quizá lo peor es el giro sorpresa que Benioff nos tiene preparado al final, el cual para mí sobraba en una película de acción como ésta (me ha gustado mucho más el pequeño detalle con los fieles seguidores de 24 que estén viendo la séptima temporada que el giro en cuestión). Pero aún así, este filme cumple las expectativas en el sentido de que ofrece lo que uno esperaba de él, cosa que es de agradecer en una industria cinematográfica actual cuyos trailers superan demasiadas veces a las propias películas.