
Valoración: 
Tras El amanecer de los muertos, Zack Snyder dejó a un lado el cine de terror para deleitarnos, en 2007, con la espectacular 300, un impactante espectáculo audiovisual el cual, con toda seguridad, no habrá dejado indiferente a nadie que lo haya visto.
La película está basada en la novela gráfica homónima de Frank Miller, sobre la batalla de las Termópilas. Es habitual que en este tipo de adaptaciones cinematográficas haya lío, sobre todo con los puristas. Sin embargo no creo que éste sea el caso, ya que estamos ante un guión bastante completo, que no trata únicamente la contienda en sí, sino que va más allá, mostrando el valor y el coraje de un pueblo, que prefiere morir libre a vivir en sumisión. Asimismo hay varias líneas argumentales, como las dedicadas a las intrigas políticas, lo que le da juego para contraponer sentimientos como la lealtad frente a la traición en distintos frentes.
Pero, evidentemente, lo más destacable del film son sus increíbles efectos visuales, hasta el punto de que marcaron una época. Podemos apreciar su magnitud, por ejemplo, en los combates, muy violentos y salvajes, pero tratados tan hábilmente que también podrían calificarse como bellos. Tal es así que Snyder utiliza el recurso de la cámara lenta en ciertos momentos, para que el espectador no pierda detalle.
En esta línea también hay que hacer referencia a la gama cromática, combinando fuertes tonos ocre con suaves grises, simbolizando distintos momentos de la historia.
El elenco de actores escogido no era, en aquel momento, el más famoso del mundo, ya que los protagonistas venían de intervenir en films tan poco recomendables como La sonrisa de Mona Lisa, Rumores que matan o Time Line, en las que aparecieron Dominic West, Lena Headey y Gerard Butler respectivamente. A pesar de ello, sus interpretaciones resultaron impecables, en especial la de Butler, cuya encarnación de Leónidas lo catapultó al estrellato.
Así pues Zack Snyder logró completar un magnífico y sofisticado entretenimiento, con ciertas dosis de humor en forma de sutiles y ácidos comentarios emitidos por el personaje principal y muchísima acción, cuidada ésta al detalle tanto en coreografías como en efectos técnicos. En pocas palabras, toda una maravilla.

