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martes, 20 de julio de 2010

Noche y día


Valoración: Buena

Cuando veo películas como ésta, me encanta hacer alusiones a los hermanos Lumière, inventores del cine. ¿Por qué? Porque lo idearon como vehículo de entretenimiento. Y digo yo que nadie mejor que sus creadores para definirlo. Sin embargo, en cuanto una película se limita a eso, a entretener sin ninguna otra pretensión, aparecen los críticos de turno (esos señores a quienes les pagan un salario por ir al cine y que jamás han creado nada) y la ponen de vuelta y media. Lo siento por ellos, ya que Noche y día es una película para pasarlo bien durante un buen rato, olvidando las penalidades del día, algo importantísimo en los tiempos que corren.

El realizador de largometrajes de tan alta calidad como El tren de las 3:10, En la cuerda floja o Identidad, James Mangold, dirige esta parodia de espías que si bien no llega a la altura de la sublime Mentiras arriesgadas de James Cameron, divierte a raudales. Es lógico que nos acordemos del film protagonizado por Schwarzenegger, ya que presenta rasgos similares: gran contenido de secuencias de acción, todas ellas rodadas con precisión y excelente factura visual, además de un sentido del humor fresco e ingenioso que provoca enormes carcajadas entre el respetable.

Además de su carácter desenfadado (nunca se toma en serio a sí misma), la altura técnica en las mencionadas secuencias de acción y su dinámico ritmo narrativo, hay que destacar a sus dos protagonistas sin los cuales, posiblemente, el film no habría funcionado tan bien. Por un lado tenemos a Tom Cruise en una versión rocambolesca de su Ethan Hunt de Misión Imposible: un espía capaz de salir de cualquier lío, con un estilo similar al de Sr. y Sra. Smith, que nunca pierde la sonrisa, la amabilidad y el buen rollo, algo que contrasta poderosamente con su facilidad para asesinar indivíduos por doquier. Por otro está Cameron Díaz, explotando hábilmente sus dos mejores virtudes, la explosiva y la cómica, en un rol de persona de a pie que se ve inmersa en extraordinarios acontecimientos que pondrán en grave peligro su vida, recordando de alguna manera las peripecias vividas por Cary Grant en Con la muerte en los talones de Hitchcock.

Ya que mencionamos al maestro Hitchcock, el desarrollo de la trama es un claro Mcguffin (término acuñado por el celebérrimo director, proveniente del Music-hall, que consiste en el desarrollo de una historia que carece de importancia con respecto al asunto principal) compuesto por la evolución romántica de los dos personajes principales, situación que termina imponiéndose a la trama central de espionaje. Como además la química entre Cruise y Díaz es perfecta, el resultado final es francamente satisfactorio.

Del resto del elenco destacar a Peter Sarsgaard (Jarhead, La huérfana), Jordi Mollá (La buena estrella, Son de mar) y los televisivos Marc Blucas (Buffy la cazavampiros) y Maggie Grace (Perdidos).En resumidas cuentas, tenemos acción en abundancia y bien confeccionada (aunque hay que reconocer que tampoco marcará ningún hito en el mundo de los efectos especiales), situaciones cómicas bastante solventes, historia de amor diferente de ciertas pasteladas insoportables y, para variar, otra metedura de pata sobre España en una película de Tom Cruise (ver spoiler). Una película tan olvidable por su condición de film menor de Mangold, como recomendable por la cantidad de risas que es capaz de generar. Vosotros mismos.

ATENCIÓN PELIGRO: SPOILER - Lo que viene a continuación revela partes de la trama. Es preferible no leer si no se ha visto la película.

En el tramo final la acción viaja a España. Por si hubiera alguna duda, aparece un enorme cartel que dice "Sevilla, Spain". Y como uno es nacido en Pamplona, lo primero que le llama la atención es la música de una charanga que toca la célebre "a Pamplona hemos de ir, con una media, con una media...". Incluso en los diálogos se menciona que es la festividad de San Fermín, lo que se celebró con algarabía en la sala de cine (como habréis podido imaginar, la vi en un local de la capital navarra). Acto seguido se observan los célebres gigantes y cabezudos (sé de primera mano que se contrataron a los habituales de San Fermín en la vida real), los mozos ataviados con ropa blanca y pañuelico y faja rojos y, como no podía ser de otra manera, una manada de toros envueltos en mitad de una espectacular persecución de Tom Cruise en moto.

Nadie se sintió ofendido, como ocurrió en Misión Imposible II cuando confundieron los pasos de Semana Santa con las Fallas de Valencia, pero es que en Pamplona, aunque tengamos pinta de serios, en el fondo somos un tanto "cachondos". Además, teniendo en cuenta que parte del equipo de rodaje es español, seguro que alguien les avisó del error, así que supongo que lo habrán cometido "a sabiendas", como una parte más de la parodia.

De todos modos no sólo fallan los americanos. ¿Qué me decís de la traducción del título? El original es Knight and day y, que yo sepa, en inglés, cuando se pone una "K" delante de "noche" significa "caballero". Los errores de esta película, a mi entender, hay que tomárselos con humor. Si uno trata de visionarla en serio, se llevará un gran chasco.

sábado, 21 de noviembre de 2009

The box


Valoración: Floja

El director de Donnie Darko, Richard Kelly, realiza y escribe The box, una película de ciencia ficción basada en el relato corto de Richard Matheson Botón, botón, el cual ya fue llevado a la pequeña pantalla como capítulo de la serie En los límites de la realidad.

Estamos ante una película que vive, en exceso, de su impacto inicial: un extraño desconocido realiza una desconcertante oferta a un matrimonio, que consiste en recibir un millón de dólares si aprietan el botón de una misteriosa caja. Eso sí, llevar a cabo dicha acción provocará la muerte de alguien a quien no conocen.

A partir de ahí, el guión ofrece una mezcla de géneros de la que uno no termina de sacar nada en limpio: ciencia ficción, intriga, terror, sobrenatural, drama moral... Da la impresión de que Kelly, conforme avanzaba en la escritura del libreto, iba quedándose sin ideas, de tal manera que el tramo final es bastante decepcionante. No digo que un filme deba darlo todo mascadito, como sucedió en Vanilla Sky (aquel torpe remake hollywoodiense de la magnífica Abre los ojos de Amenábar) pero esto es distinto: como a Kelly le faltó imaginación para idear una explicación satisfactoria, simplemente no la dio. Considero este acto un insulto para el público, ya que llega un momento en que lo único que te engancha a la trama es querer saber cómo se desentrañará el misterio.

En cuanto al elenco, Cameron Diaz cumple, James Marsden (X-Men) puede llegar a causar risa (nadie se cree que este pelele pueda optar a ser astronauta) y Frank Langella (Frost contra Nixon) posiblemente sea el mejor parado, dado que su papel sólo requiere de ciertas cualidades físicas además de mantener un rostro impertérrito, para desempeñar el rol de figura enigmática.

Así pues, lo mejor de una película que tenía una premisa inicial de lo más atrayente se queda en la puesta en escena, tanto en la buena recreación de 1976 (fecha en que se contextualiza la acción) como en la lograda atmósfera de tensión durante varios momentos del metraje. Por lo tanto, no puedo por menos que concluir que The box pertenece a ese género de películas que cuentan con una buena idea, pero que fracasan al no saber aprovechar ni desarrollar todas sus posibilidades.