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viernes, 3 de septiembre de 2010

El nuevo Karate Kid

Valoración: Mala

Cinco años después de la mediocre Karate Kid III, la cual todavía mantuvo una buena recaudación en taquilla, los productores de la saga quisieron estirar el producto con una cuarta parte, que resultó un desastre. Quizá el bajón de la tercera agotó la paciencia del público o a lo mejor en los noventa el espectador tenía una disposición diferente a los ochenta, el caso es que esta cuarta parte obtuvo unos irrisorios ocho millones de dólares en Estados Unidos, lo cual hundió definitivamente la saga (ya que el remake que se estrena estos días no puede considerarse parte de la misma).

Para empezar, hubo un cambio de director, ya que John G. Avildsen se encontraba rodando otros proyectos (curiosamente otro drama deportivo: 8 segundos). Tampoco se pudo contar con Ralph Macchio, que tras intervenir con relativo éxito en Desnudos en Nueva York, no quería encasillarse en el papel de Daniel San. Y algo parecido sucedió con los guionistas originales, que tampoco quisieron acometer el nuevo proyecto.

Así las cosas, El nuevo Karate Kid fue dirigido por el director de Arma Joven y El rector, Christopher Cain (padre de Dean Cain, el Superman de y no precisamente un primer espada), escrito por el inexperto Las aventuras de Lois y Clark) escrito por el inexperto Mark Lee (hasta la fecha sólo ha elaborado tres guiones en toda su carrera) y protagonizado sólo por una parte de la pareja que tanto éxito había dado a la saga: Pat Morita.

Ante este panorama, quienes pensaron que el asunto no pintaba bien acertaron de pleno, ya que el relato es tan predecible como poco adictivo. El señor Miyagi se encuentra en una ceremonia por los héroes de guerra y allí descubre a Julie, una chica problemática cuyo abuelo salvó la vida, en su día, al anciano maestro. Miyagi la recoge bajo su tutela y trata de poner orden en su vida mediante el karate. Es decir: más de lo mismo sólo que cambiando los personajes y perdiendo por completo el encanto y la frescura del primer Karate Kid.

Dentro del elenco destacaremos la incursión de una, por aquel entonces desconocida, Hilary Swank (que después ganaría dos Oscars por Boys don't cry y Million dollar baby) y Michael Ironside (V, Desafío total, Top Gun...) un actor que siempre ha mostrado gran solvencia en los roles de villano. Sin embargo, ante el descalabro de guión que les pusieron enfrente, poco pudieron hacer para salvar esta lamentable película.

El desastre en taquilla mencionado al principio, supuso que se diera carpetazo final a la serie, retomada actualmente por Will Smith, esposa e hijo, en el remake que acaba de estrenarse en España, el cual, si bien no logra superar al film original de 1984, desde luego es mucho mejor que cualquiera de sus tres secuelas.

martes, 9 de junio de 2009

Terminator Salvation

Valoración: Regular

James Cameron revolucionó el mundo de la ciencia ficción con el universo Terminator, de ahí que Terminator Salvation fuera uno de los estrenos más esperados del año. Iluso de mí, pensaba que iban a arreglar el desaguisado producido en la tercera parte de la saga... Todo lo contrario. En lugar de intentar hacer justicia al genial cineasta antes nombrado, los nuevos productores (desgraciadamente ya nada de esta serie tiene que ver con Cameron) se han limitado a exprimir al máximo la gallina de los huevos de oro, aprovechando la gran fama cosechada por Terminator 1 y 2.

Si Jonathan Mostow no tenía el suficiente caché como director para acometer un proyecto de la envergadura de Terminator 3 (como así quedó demostrado), ¿alguien puede decirme que méritos ha contraído McG para continuar la saga? Teniendo en cuenta que su mayor logro ha sido filmar la versión cinematográfica de Los Angeles de Charlie, a lo mejor lo han escogido para este proyecto por su rapero nombre. Con lo poco en serio que se lo han tomado, ¿por qué no?.

El guión daría para escribir un libro entero con la cantidad de incongruencias que aglutina, aunque resaltaré la más obvia: La historia está ambientada en un futuro alternativo en el que todavía no se han llevado a cabo los viajes en el tiempo (la edad del personaje que interpretó Michael Biehn en su día nos revela dicho dato), por lo tanto no tiene sentido que Skynet tenga tantos conocimientos acerca del protagonista y mucho menos que desperdicie tantas y tan claras oportunidades para acabar con él. Otro problema importante viene relacionado con el género. Todos sabemos que en la ciencia ficción las películas suelen tomarse sus licencias, pero en este caso se llega al absurdo de tal manera, que uno acaba indignado al pensar que Michael Ferris y John D. Brancato (escritores que ya destrozaron Terminator 3) nos toman por idiotas. Para terminar con este lastimoso libreto, no concibo cómo las mismas máquinas que en las ediciones anteriores eran auténticos exterminadores, aquí encuentran dificultad en el uno contra uno frente a humanos, por no hablar de un nuevo robot con alma, en un vano intento por imitar la profundidad que alcanzó el personaje de Schwarzenegger en Terminator 2.

Alguno preguntará: ¿en qué consiste entonces el argumento? Nada más y nada menos que en tardar 115 minutos en explicar el mundo apocalíptico que James Cameron nos relató de una manera sutil y genial en apenas cinco. Es la diferencia entre saber contar historias y no tener talento ni capacidad para ello.

En cuanto a los actores, destacar la impecable interpretación de Christian Bale, a quien tan bien se le dan los roles de tipo atormentado (lástima que no hubieran pensado en él para Anakin Skywalker en lugar del patético Hayden Christensen), la breve presencia de Michael Ironside (el carismático Ham Tyler de V) en un papel totalmente desaprovechado y, cómo no, el uso de una heroína (la poca imaginación ha llegado hasta aquí) algo que ha correspondido a la televisiva Moon Bloodgood (Day Break, Journeyman).

Si no fuera por la existencia de James Cameron, la película ganaría ya que, sin la carga que conlleva ser la continuación de dos obras maestras, diríamos sobre ella que resulta entretenida. Pero claro, sin filmes como Aliens, Abyss, Mentiras arriesgadas o los dos primeros Terminator, probablemente el cine perdería la categoría de Séptimo Arte, por lo tanto McG y todos los productores de esta peliculita, se tendrán que aguantar al no poder librarse nunca de la hegemonía de Cameron en la serie.

Así pues, ¿habrá algo bueno en Terminator 4? Pues sí, más o menos todo lo que recuerda a James Cameron, como la banda sonora (llegan a añadir un fragmento de You could be mine de Gun's & Roses), los efectos visuales (más en concreto todo lo referente a las máquinas) varias secuencias calcadas de las dos primeras partes (seguro que tienen el morro de llamar a esto homenaje en lugar de falta de imaginación) y el pequeño cameo con el que Arnold Schwarzenegger ha conseguido deleitarnos a todos. ¿El resto? Suprimible.