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miércoles, 29 de septiembre de 2010

El sexto día

Valoración: Buena

Un buen día, un hombre llega a su casa tras una dura jornada de trabajo y descubre que un clon lo ha sustituido en su vida. Como este hombre es Arnold Schwarzenegger, la cosa no puede quedar así.

Éste es el argumento de El sexto día, un entretenido film de ciencia ficción dirigido por el canadiense Roger Spottiswoode, realizador que tanto nos aburrió en Los niños de Huang Shi o en la flojita El mañana nunca muere, perteneciente a la saga Bond.

Afortunadamente este film es, posiblemente, el mejor de toda su filmografía ya que supone una hábil mezcla de acción, ciencia ficción y humor que le viene como anillo al dedo al bueno de Arnold, en una de sus últimas películas, apareciendo por partida doble (lo cual tiene su gracia).

El guión mantiene el interés del espectador, mostrando una perversa trama de clonación ilegal, con implicaciones políticas, que puede llegar a convertirse en un auténtico peligro para la vida humana, dado el afán por dominar el mundo que muestra el villano de la función, Tony Goldwyn (Ghost), muy al estilo 007.

El reparto lo completan el genial Robert Duvall, el solvente Michael Rooker y la atractiva Sarah Wynter (24, segunda y tercera temporadas) lo que confiere a la obra un pequeño toque de calidad que beneficia mucho a todo el relato.

Y es que un film de acción con el polémico asunto de la clonación (en el año 2000 en boca de todos) bien interpretado, con buenos efectos especiales y el fornido Schwarzenegger haciendo lo que más le gusta, es éxito seguro. Por mi parte, la disfruté muchísimo así que, si bien no es Terminator 2 (ni se le acerca), no me defraudó en modo alguno.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Depredador


Valoración: Excelente

En 1987, el maestro en el cine de acción, John McTiernan (La jungla de cristal, La caza del Octubre Rojo) deslumbró al gran público con Depredador, una de las mejores películas de ciencia ficción con monstruo como protagonista que jamás se ha hecho, superada únicamente por la gran Alien de Ridley Scott.

Es de obligado cumplimiento hablar de Alien, ya que ambas parecen ir de la mano. Y no es sólo por su argumento similar (un exterminador extraterrestre que va acabando, uno a uno, con un grupo de profesionales) sino por la posterior serie Alien vs Predator, tanto en el mundo de los vídeo-juegos como en el celuloide.

Pero Depredador no es una copia de Alien, ni mucho menos. Hablamos de una película con entidad propia, en la que el suspense y el miedo están muy bien entrelazados con la acción. Un comando militar perfectamente entrenado y preparado, se topará con la horma de su zapato tras haber concluido una misión de inteligencia en plena jungla.

El guión de los hermanos Thomas (Misión a Marte, Decisión crítica) es magistral, dado que juega con muchos frentes, culminando una historia redonda. Por un lado tenemos el aspecto terrorífico y salvaje del relato, que nos muestra un horror primigenio, dado que estamos ante soldados altamente cualificados, unos tipos duros de esos que sueltan chascarrillos humorísticos mientras matan sin cargo de conciencia, que sentirán, por primera vez en su vida, un pánico estremecedor. Por otro el suspense: quién está acabando con ellos, qué es y, lo más importante, cómo matarlo. El hecho de que no nos muestren a este cazador como tal, hasta bien avanzada la película, hace que la intriga funcione muy bien, aunque todavía habría estado mejor si se hubiera suprimido la imagen inicial de una nave aproximándose a la Tierra.

También hay un buen trato del honor, reflejado tanto en el sentimiento por los compañeros caídos de un impecable Bill Duke (Commando, American Gigolo) como por el cambio de actitud del personaje encarnado por Carl Weathers (Rocky, Acción Jackson).

Llegados a este punto hay que mencionar al verdadero protagonista, un Arnold Schwarzenegger que demostró ser mucho más que un musculitos de moda, al dotar a su personaje de carisma y capacidad de liderazgo creíbles. Con ciertas reminiscencias de Conan el Bárbaro (tanto en las frases lapidarias como en la determinación) observaremos a un auténtico héroe, alguien que sabe que huir no es la solución y que, por difícil que parezca la empresa, no cabe otra opción que llevarla a cabo. Arnie deberá hacer acopio de todo su ingenio para tratar de acabar con un ser que parece inmune a todo, en un clímax final de más de diez minutos que, a día de hoy, sigue siendo recordado como uno de los mejores del género.

Por si lo ya comentado no fuera suficiente, tenemos el poderío visual de McTiernan, tanto en el realismo con el que dota a sus espectaculares y míticas secuencias de acción, como por su excelente y brutal puesta en escena, gracias a la cual sentiremos la opresión y densidad de la jungla y sus misterios, destacando también la impresionante fotografía de Donald McAlpine (Moulin Rouge, Lobezno) y la imponente coreografía musical de Alan Silvestri (Regreso al futuro, Abyss).

Se convirtió en film de culto por méritos propios y el “business” entró en escena con las descuidadas y muy inferiores Depredador 2, Alien vs Predator y Alien vs Predator 2. Y por si estas tres no fueran suficiente castigo, estos días se estrena en nuestro país una ridícula tercera parte de título Predators (sólo comparar a Schwarzenegger con el débil y tristón Adrien Brody ya provoca auténticas carcajadas).

Sea como fuere, Depredador marcó época de forma que, a día de hoy, es una película por la que parece no pasar el tiempo. En pocas palabras: una obra maestra.

sábado, 14 de agosto de 2010

Los mercenarios (The expendables)


Valoración: Buena

Frank Capra
, director de Qué bello es vivir, decía que las opiniones de los críticos de cine profesionales no son válidas, por ser emitidas tras ver la película de turno en un pase de prensa. Se refería a que el hecho de no conocer la reacción del público sesgaba negativa o positivamente dichas opiniones.

Viendo The expendables (título con mucha más gracia que la libre traducción que se han inventado en España) me ha venido a la cabeza este comentario de Capra, porque las personas con las que he coincidido la noche de hoy, en la sala de cine, han disfrutado de lo lindo con esta gamberrada protagonizada, escrita, dirigida y producida, por uno de los máximos exponentes del cine de acción de los ochenta y los noventa: Sylvester Stallone.

Siguiendo con la hipótesis de Capra, es imposible efectuar una crítica en serio de Los mercenarios. La razón es muy simple: Stallone ha querido homenajear al tipo de personaje duro, chulo y macarra que tantos éxitos le ha dado. Hablamos de Cobra, Rambo, John Spartan, Juez Dredd, Ray Tango... (no meto en el mismo saco a Rocky Balboa porque, aunque muy bruto, éste era un buen chico). A lo que voy es a que es un film autoparódico, confeccionado para un tipo de público en concreto: aquel que disfrutó con este tipo de personajes en películas como Acorralado, La jungla de cristal, Comando, Arma letal o Alerta Máxima, por citar algunos ejemplos. Y como eso lo sabemos de antemano, los que hemos ido a verla la hemos disfrutado de lo lindo, pues una de sus principales bazas es que ofrece lo que se espera, que no es poco.

¿Cabe entonces hablar de la pobreza en la realización, del trillado argumento o del maltrato del guión hacia algunos personajes que podrían haberse aprovechado más? Más bien no. Mejor lo dejaremos para aquellos que la hayan visto, como decía Frank Capra, sin público.

Ya en los noventa se oyó un fuerte rumor sobre las intenciones de Stallone de llevar a cabo una película con todos los forzudos de Hollywood. Si se hubiese realizado en aquella época, con Sylvester Stallone, Bruce Willis y Arnold Schwarzenegger en plena forma, a quienes se podrían haber añadido Steven Seagal y Mel Gibson, por ser otros dos macarras de armas tomar, bajo la batuta de alguien como John McTiernan, Richard Donner o James Cameron, el producto habría sido muy diferente, dado el calado de todos ellos hace veinte años.

Sin embargo en 2010 el espíritu es muy distinto, es algo crepuscular que busca despertar, entre el aficionado, la nostalgia de la que posiblemente haya sido la mejor época del cine de acción. Sólo por ver la única secuencia de la película que une a Willis, Sly y el forzudo Arnie, soltándose pullas entre ellos, merece la pena la entrada de cine. La escena en cuestión ha sido aplaudida en toda la sala y no me extraña, pues a buen seguro todos hemos evocado la era dorada de este género con la risa chulesca de Bruce Willis, la amenazante presencia de Schwarzenegger o el gesto desafiante de Stallone.

Pero hay muchas más referencias, como por ejemplo el uso de un arma que bien podría ser prima hermana de la famosa impaciente de Depredador, el reencuentro de Stallone y Dolph Lundgren, como si fuera la continuación del impactante y mítico combate entre Rocky Balboa e Ivan Drago o un argumento similar al de Comando de Arnold Schwarzenegger (llevar a cabo una misión de rescate, que servirá para acabar con un dictador en un país ficticio).

El film también sirve para dar el relevo en el género de acción, ya que Jason Statham (Transporter) es tan protagonista o más que Stallone. De hecho su personaje es el mejor tratado por el guión, ya que se luce con todo tipo de coreografías en las secuencias de lucha, además de gozar de un sinfín de comentarios tan duros como socarrones, haciendo las delicias del respetable. Para mí es una incógnita que todo un maestro de las artes marciales como Jet Li haya quedado relegado al rol de mero secundario, pero Stallone sabrá. ¿Qué otros tipos duros acompañan a los ya mencionados? Un malvado Eric Roberts (El tren del infierno, Campeón de campeones), Randy Couture (Cinturón rojo), Steve Austin (El clan de los rompehuesos), Gary Daniels (Tekken), Terry Crews (Gamer, Terminator Salvation) y un triste y melancólico Mickey Rourke (El luchador, Iron Man 2) que es el único que no reparte a diestro y siniestro. He echado en falta la presencia de Chuck Norris, alguien que creo que encaja perfectamente en el perfil exigido para la película. Tampoco habrían sobrado Wesley Snipes y Steven Seagal. Imagino que aglutinarlos a todos es imposible.

Entre todos los forzudos, también ha habido un pequeño hueco para las bellezas, con la imponente Charisma Carpenter (Buffy la Cazavampiros, Angel) y la televisiva Giselle Itié.

No es una buena película, posiblemente porque el tributo va hacia el tipo de protagonista de una serie de películas referencia en el cine de acción y no a sus míticas e impactantes secuencias. Sin embargo, aunque objetivamente se debería definir como Serie B de este género, muy probablemente se convierta en film de culto por ser un alocado, desenfrenado y gamberro disparate, en el que todos sus participantes están dispuestos, por encima de todo, a reírse de sí mismos. Por mi parte, lo he pasado en grande.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Los diez actores con los que más he disfrutado en una sala de cine

Cuando comencé este blog, sólo escribía críticas de estrenos de cine. Sin embargo, conforme pasó el tiempo, fui siguiendo los consejos de otros bloggeros como, por ejemplo, Beto y comencé a hacer otras cosas como mis premios (en contraposición a los Oscar), frases de cine, seguimientos de sagas y ciclos de actores (por cierto, debo retomar un día de estos el de Bruce Willis, que lo dejé inacabado).

Fue otro escritor, Luigi de Angelis, quien me dio la idea para este post, cuando publicó una lista de sus veinte actores favoritos. De entrada he de aclarar una cosa: este comentario no va acerca de quienes considero que son los diez mejores actores de la historia, sino sobre los diez artistas que más me han hecho disfrutar en una sala de cine. Intentaré explicarme con un ejemplo:

Si me lo preguntáis, creo que Henry Fonda es el mejor actor de la historia del cine. Entiendo que es una aseveración discutible, ya que muchos consideran a Marlon Brando para este título, pero es lo que pienso. Sin embargo, veréis que el señor Fonda no aparece en mi top ten, ¿por qué? Porque no va de quién es mejor o peor actor, sino de una serie de intérpretes que han protagonizado una gran cantidad de películas inolvidables para mí. Por lo tanto, podría decirse que es una lista más en función de las películas que han hecho que de los protagonistas en sí.

En fin, sin más dilación, comencemos:

1.- HARRISON FORD:


Indiana Jones es, sin ningún género de duda, mi personaje favorito de la historia del Séptimo Arte (ahora que recuerdo, hace unos meses realicé un post con mis diez personajes favoritos). Se podría decir de él que es el James Bond de los aventureros, un tipo genial, capaz de salir de situaciones imposibles sin perder la compostura. Un galán un tanto chulo que sabe cómo hacer las cosas y que tiene una gracia especial, algo que podríamos agradecer a George Lucas (creador del personaje) y, sobre todo, a Steven Spielberg, que fue quien supo dar un toque de magia especial a estas películas.

Por si encarnar al mítico Doctor Jones no fuera suficiente, Harrison Ford también se metió en la piel de otro de los personajes más carismáticos de George Lucas: Han Solo. ¿Quién no recuerda a este simpático sinvergüenza tratando de hacerse rico en La guerra de las galaxias mientras otros estaban de lleno metidos en la lucha del bien contra el mal?

Sólo por interpretar a estos dos míticos personajes, Harrison Ford merece el puesto de número uno en este ránking, aunque también me gustaría destacar otras películas en su haber como American Graffiti, Blade Runner, Frenético de Roman Polanski o la prodigiosa interpretación que hizo del famoso doctor Richard Kimble en la adaptación cinematográfica de la famosa serie de televisión El fugitivo.

2.- CLINT EASTWOOD:

Algún día me gustaría echarme a la cara a aquellos individuos que dijeron, en los inicios de su carrera, que Eastwood era un intérprete con dos gestos: con sombrero y sin sombrero. Pero Eastwood, al igual que otros grandes de la vida, contesta con hechos, de forma que en la actualidad nadie discute su calidad como actor y director.

De Eastwood podríamos decir que es la personificación del cine, alguien que domina todas las facetas tanto en dirección como interpretación. Ocupa la segunda posición del ránking porque ha sido, posiblemente, el mejor tipo duro que haya habido jamás en Hollywood.

Mi personaje favorito de todos los que ha interpretado es, como muchos ya sabéis, el del inspector Harry Callahan, más conocido como Harry el sucio. Eso de pararse en mitad de un tiroteo, encañonar a un villano con su imponente Magnum 44 y comenzar una parrafada sobre el número de balas que le quedan, no tiene precio, hasta el punto que se filmaron un total de cinco películas protagonizadas por dicho personaje.


Pero no podemos hablar de Clint Eastwood sin hacer referencia al Western. En sus inicios, destacó en el spaguetti western (término acuñado para las películas del oeste provenientes de Italia), participando en la trilogía del dólar de Sergio Leone, cuya película más famosa es El bueno, el feo y el malo. Eastwood nunca perdió de vista este género a lo largo de su carrera, de forma que llegó a mejorarlo con películas memorables como El fuera de la ley (de la que he tomado el apodo de Josey Wales), El jinete pálido o la que para muchos es (me incluyo) el mejor western de todos los tiempos: Sin perdón.

El polifacético Eastwood también dejó su huella en el cine bélico. Empezó sin acreditación en Zafarrancho de combate, después tuvo un pequeño papel en La escuadrilla Lafayette, creció en importancia como secundario ya de lujo en El desafío de las águilas junto a Richard Burton y terminó protagonizando filmes inolvidables como Los violentos de Kelly (foto) o El sargento de hierro.

Ya para terminar con este genio, dejaré constancia de una serie de títulos impresionantes que ha protagonizado, entre los que destacaré Gran Torino por ser no sólo una majestuosa obra de arte, sino porque posiblemente sea su última gran aparición en pantalla. Como digo, otros títulos destacables de su vasta filmografía son: Million Dollar Baby, Space cowboys, Ejecución inminente, Los puentes de Madison, Un mundo perfecto, En la línea de fuego, Cazador blanco, corazón negro, Aventurero de medianoche, Fuga de Alcatraz...

3.- ARNOLD SCHWARZENEGGER:


Sé que muy poca gente considera al fornido actor austríaco un buen actor. Yo mismo entiendo que es bastante limitado, pero posiblemente estemos ante el intérprete más importante en la historia de la ciencia ficción, un género que me apasiona y fascina.

El nombre de Schwarzenegger va ligado al de James Cameron y eso se nota: Terminator y Terminator 2 son dos películas de absoluta referencia para el género, en las que el bueno de Arnold encarnó a uno de los personajes más importantes de la gran pantalla, el temible robot exterminador con la apocalíptica misión de acabar con la raza humana en la primera parte y, paradójicamente, su gran esperanza de salvación en la segunda. También llevaron a cabo juntos la genial Mentiras arriesgadas, parodiando el género de acción y el de espías de forma sublime.


¿Qué otras grandes películas de ciencia ficción ha protagonizado? Sólo con nombrar Depredador, del insigne director de Jungla de cristal, John McTiernan, uno se da cuenta del calado de Schwarzenegger en este género. Pero es que, además, ha protagonizado filmes como Perseguido de Paul Michael Glasser, Desafío total de Paul Verhoeven, la injustamente infravalorada El último gran héroe, también de McTiernan o El sexto día, de Roger Spottiswoode.


A pesar de que ha quedado demostrado que Arnold ha sido el rey de la ciencia ficción, muchos se empeñan en verlo como un simple actor de acción. Ciertamente películas como Commando, Hércules en Nueva York, Connan el bárbaro (foto), Ejecutor, Danko: calor rojo, Poli de guardería, Eraser o El fin de los días, han contribuido a ello. Sin embargo, nadie podrá negar que muchas de las películas de ciencia ficción protagonizadas por este fenómeno de la naturaleza, han sido claves en la historia del desarrollo de este género en el cine. De ahí que ocupe la tercera posición en mi ránking.

4.-BRUCE WILLIS:
Muchos os habréis extrañado al comprobar que no he puesto a Bruce Willis en el número uno, ya que sabéis la devoción que siento por el héroe de La jungla de cristal; espero haberlo dejado claro con las explicaciones de los tres primeros.

Mi pasión por Bruce Willis nace por un tipo de personaje que encarna a la perfección: alguien que no sólo se conforma con acabar con los malos, sino que además debe hacerlo de una forma tan inteligentemente chulesca, que nadie ha sabido imitar. Willis elevó la chulería a la categoría de arte en la ya tetralogía Jungla de cristal y en la que, para mí, es su mejor película: El último boy scout, un filme de Tony Scott para el que indiscutiblemente nació.

Precisamente por ser catalogado como un actor de acción, la Academia de los Oscar de Hollywood le ha negado en varias ocasiones la estatuilla que tanto merece. Prácticamente todo el mundo está de acuerdo en que debió obtenerla por El sexto sentido, aunque pocos parecen recordar otros roles de tipo dramático como los protagonizados en Recuerdos de guerra o Doce monos, en los que ya había demostrado ser un intérprete de altura. Más recientemente dejó muestras de su categoría dramática en Lágrimas del sol, en un difícil papel de sentimientos encontrados sobre un oficial militar que se debate entre hacer lo correcto o cumplir órdenes en mitad de una limpieza étnica en pleno corazón de Nigeria.


Guste o no, el caso es que Bruce Willis siempre será recordado como una gran estrella del firmamento Hollywoodiense, algo que sus detractores tendrán que tragarse: comedia, drama, ciencia ficción, acción... Willis es un todoterreno. Como muestra, dejo una serie de títulos que, además de los ya citados, demuestran que ha dejado su impronta en la historia del cine moderno: Cita a ciegas, Pulp Fiction (película de culto donde las haya), El quinto elemento, Armageddon, Falsas apariencias, La guerra de Hart, Sin city, 16 calles, El caso Slevin...

5.- PAUL NEWMAN:

Supongo que nadie se escandalizará si digo que Paul Newman ha sido uno de los mejores y más prolíficos artistas que jamás haya dado el cine norteamericano, por no decir mundial. Hablamos de un actor distinto, alguien que sin necesidad de caer en la sobreactuación (como por ejemplo Al Pacino en sus últimos años) consigue transmitir todo tipo de sentimientos al espectador.

Pero, como he dicho al principio, no es una lista de mejores o peores actores, sino de intérpretes que me han cautivado por la calidad de las películas que han protagonizado. En ese sentido, hacer un resumen con los grandes filmes de Newman es tan complicado, que seguramente me dejaré bastantes en el tintero.



De toda su filmografía, mi favorita es El golpe. Se podría decir que es la mayor referencia que existe en el subgénerero de los ladrones. Su personaje, Henry Gondorff, destila una gracia especial, destacando por encima de actores consagrados como Robert Redford o Robert Shaw.

Hablando de Redford, con el compartió una de las películas más aclamadas del género del oeste, como Dos hombres y un destino. Muchos consideramos el western como el género por excelencia del Séptimo Arte y, como no podía ser de otra manera, Newman protagonizó varias películas de este estilo como El zurdo, Cuatro confesiones, El más salvaje entre mil, Los indeseables, El juez de la horca o Búfalo Bill y los indios.


La capacidad expresiva de Newman le hizo protagonizar grandes dramas, como Marcado por el odio, Traidor a su patria, El largo y cálido verano, La gata sobre el tejado de zinc, La ciudad frente a mí, Éxodo, El buscavidas (años más tarde tendría como secuela El color del dinero), Casta invencible, Dulce pájaro de juventud, La leyenda del indomable, Harry e hijo, Ausencia de malicia o la impresionante Camino a la perdición.


Otro de los géneros que cultivó fue el del suspense, desde el policíaco hasta el Hitchkockiano, como por ejemplo Cortina rasgada. En este hilo de películas podríamos hablar de El premio, Harper investigador privado, Con el agua al cuello (imposible olvidar aquella secuencia en la que casi muere ahogado por intentar escapar de unos captores inundando un sótano), El hombre de McKintosh, Quintet, Distrito apache, Veredicto final, Al caer el sol...

Su imponente físico también le sirvió para el cine de acción (el cual, evidentemente, no podía faltar aquí). Así que terminaremos con Paul Newman nombrando películas como Quinientas millas, El coloso en llamas o El castañazo, una divertida denuncia sobre la violencia en el hockey sobre hielo.

6.- TOM CRUISE:

Al igual que le sucede a Bruce Willis, la crítica "supuestamente" especializada lo tiene catalogado como un actor de acción, lo que prácticamente le cierra las puertas a la posible consecución de un Oscar, a pesar de que ya ha sido nominado en cuatro ocasiones.


Tom Cruise es un gran actor que ha cultivado todos los géneros. Comenzando por el referenciado en el párrafo anterior, tenemos filmes inolvidables como Top Gun del genial Tony Scott (a los que se refieren a él como el hermano de Ridley me gustaría decirles un par de cosas), la saga de Misión imposible (la primera, firmada por el maestro Brian de Palma, marcó época) o Collateral de Michael Mann, en la que Cruise hizo por primera vez de villano (aunque se podría decir que hay más suspense que acción).


Alguno se preguntará: ¿y ya está? ¿el resto de su filmografía no es cine de acción? entonces, ¿por qué se le cataloga así? La respuesta, a mi modo de ver es la envidia. En cierta ocasión, un grupo de directores de cine españoles (es anónimo, pero no me extraña que no diesen los nombres), catalogaron a Tom Cruise como uno de los peores actores de todos los tiempos. Si la razón no fue la envidia, ya me diréis. Alguno incluiría aquí, probablemente, Minority report de Steven Spielberg, aunque es una película más propia de la ciencia ficción, por mucho que Cruise no pare de disparar, correr y saltar durante todo el metraje. Otros seguro que también hablarían de El último samurái, aunque se trata de una película épica, pero claro, con tal de insultar a Tom Cruise, todo vale.

Aunque ha hecho drama, con títulos tan notables como Rain man, Cocktail, Nacido el cuatro de julio, El color del dinero, Jerry Maguire o Leones por corderos, entre otros, de su filmografía, mis películas favoritas son, además de las de acción, aquellas en las que lo envuelve todo el suspense. A destacar: Risky Business, Algunos hombres buenos, La tapadera, Entrevista con el vampiro (permitidme la licencia de incluir terror en suspense), Magnolia o la última película filmada por Stanley Kubrick: Eyes wide shut.

¿Actor sólo de acción? ¿Mal intérprete? Todo lo contrario, ya que desprende un carisma especial en todas y cada una de sus interpretaciones. Si no, no formaría parte de este ránking.

7.- JACK NICHOLSON:
Al señor Nicholson sólo puedo definirlo con una palabra: genio. En roles cómicos de tronchas de risa, si hace miedo esa noche no duermes, si protagoniza un drama puedes llegar a hartarte de llorar... Fan de los Lakers, un poco loco, pero un genio con todas las letras.


Una de sus películas más famosas es El resplandor, de Stanley Kubrik. Quien diga que no pasó miedo con aquella cinta, o bien trata de hacerse el duro o bien no prestó la debida atención, porque la puesta en escena de Jack es sublime (no así el doblaje en castellano, de lo peorcito que he escuchado jamás). ¿Quién no recuerda aquello de "ya estoy aquiiií"? Siguiendo con el mismo género, el gran Jack ha participado en La tienda de los horrores, El cuervo y El terror, las tres de Roger Corman, Las brujas de Eastwick (a pesar de que interpretaba al mismísimo demonio es más una comedia que otra cosa) o Lobo, junto a la hermosa Michelle Pfeiffer.


En lugar de continuar por géneros (su filmografía es muy extensa), me remitiré a una serie de películas clave, tanto para el cine como para su carrera, para que todos podáis entender la magnitud que este ganador de tres Oscar ha tenido en el celuloide: Easy rider, Chinatown, Alguien voló sobre el nido del cuco, El último magnate, El cartero siempre llama dos veces, El honor de los Prizzi, Batman, Algunos hombres buenos, Hoffa, Mejor imposible, Infiltrados, Ahora o nunca...

8.- SEAN CONNERY:

"Me llamo Bond, James Bond" es una de las frases más famosas de la industria cinematográfica, no en vano la saga de 007 es la más exitosa que jamás se haya concebido. El primer Bond fue Sean Connery, un escocés que, por aquel entonces, no era ni mucho menos una estrella, al igual que el resto de intérpretes que después lo sucedieron. Dr. No, Goldfinger, Operación trueno o Diamantes para la eternidad, son sus mejores apariciones como el frío comandante Bond, un espía insuperable que siempre salvaba al mundo mientras se ligaba a la mayor colección de espectaculares bellezas que uno pueda imaginar.


Pero Sean Connery es mucho más que el agente 007. De hecho vivió por un tiempo obsesionado con la idea de no ser encasillado, algo muy difícil dada la repercusión internacional del personaje. Sin embargo lo consiguió, pues demostró que era un actor especial, uno de esos intérpretes que logran que todo el mundo esté pendiente de él cuando aparece en pantalla.


Connery trabajó con Tippi Hedren a las órdenes de Hitchcock en Marnie la ladrona, fue sospechoso de asesinato en Asesinato en el Orient Express de Sidney Lumet, corrió increíbles aventuras junto a Michael Caine en El hombre que pudo reinar de John Huston, vio cómo Audrey Hepburn le partía el corazón en La gran aventura de Robin y Marian de Richard Lester, fue general del ejército en Un puente muy lejano de Richard Attenborough, ideó junto a Donald Sutherland y Lesley-Anne Down un atraco casi perfecto en El primer gran asalto al tren de Michael Crichton, luchó contra la injusticia en el espacio en Atmósfera cero de Peter Hyams, fue inmortal en la célebre Los inmortales de Russell Mulcahy, tuvo que padecer a la dura inquisición española en El nombre de la rosa de Jean-Jacques Annaud (como curiosidad, el director, cuando Connery se presentó al casting dijo "no quiero a James Bond para el papel de Guillermo de Baskerville", aunque terminó por contratarlo), persiguió a Al Capone (Robert de Niro) junto a Eliot Ness (Kevin Costner) en Los intocables de Eliot Ness de Brian de Palma, ayudó a nada más y nada menos que Indiana Jones a encontrar el Santo Grial en Indiana Jones y la última cruzada de Spielberg, se descolgó por las Torres Petronas de Kuala Lumpur junto a la exhuberante Catherine Z. Jones en La trampa de Jon Amiel o logró colarse en Alcatraz en La roca de Michael Bay.


Sean Connery ha trabajado con los mejores y lo ha hecho en películas de relumbrón. El mérito es que, a pesar de estar entre los más grandes, siempre ha destacado, de ahí su número ocho en el ránking.

9.-Kevin Costner:

Kevin Costner es un intérprete que ha pasado de ser ídolo de masas, a verse denostado por una gran parte del público internacional. Si bien es cierto que la carrera del actor californiano tuvo un bache importante de varios años, ¿a cuántos no les ha ocurrido lo mismo?. Tenemos ejemplos como Harrison Ford (número uno del ránking), Al Pacino, Robert de Niro... Intérpretes que han enrachado una serie de películas horripilantes (y no precisamente por pertenecer al género del terror) y sin embargo nunca se ha cuestionado su capacidad artística, por aquello de que tenían un pasado de grandes películas. ¡Pero si hasta Clint Eastwood ha hecho mal cine alguna que otra vez!


Sea como fuere, si he introducido a Kevin Costner en el penúltimo puesto de este selecto ránking ha sido porque he disfrutado muchísimo viendo las siguientes películas: Silverado un western clásico de Lawrence Kasdan, Los intocables de Eliot Ness película ya comentada en el número ocho, Sin salida un espléndido thriller de contraespionaje dirigido por Roger Donaldson, Los búfalos de Durham de Ron Shelton, compartiendo reparto con Susan Sarandon y Tim Robbins (por cierto, allí se conocieron estos dos y todavía siguen juntos), Campo de sueños un hermoso drama de Phil Alden Robinson con tintes fantásticos, Revenge del genial Tony Scott junto a Anthony Quinn y Madeleine Stowe, Bailando con lobos un western dirigido por él mismo que arrasó en los Oscar, Robin Hood, príncipe de los ladrones encarnando al archifamoso héroe inglés, el estupendo estudio que Oliver Stone hizo sobre el asesinato de Kennedy en J.F.K., junto a Whitney Houston en El guardaespaldas, a las órdenes de uno de los mejores directores de la historia, Clint Eastwood, en Un mundo perfecto, nuevamente en el universo Kennedy, esta vez como mano derecha de dicho presidente en 13 días o como despiadado psicópata en Mr. Brooks.


Como podéis ver, son muchas y variopintas las películas con las que Kevin Costner nos ha deleitado, paseando unas veces un porte muy elegante y otras con bastante chulería (vaya, me habéis pillado) de ahí su aparición en este post.

10.- STEVE McQUEEN:


De Steve Mcqueen se podría decir que es el carisma hecho intérprete. De mirada penetrante, McQueen ha sabido encarnar una serie de roles en películas de altísima calidad, con las que he disfrutado de lo lindo (que de eso se trataba al crear este ránking).


Iremos directamente a sus mejores filmes, de los cuales haré un brevísimo resumen: padeció los horrores de una masa extraterrestre en The blob, filme que ha tenido sus remakes, trabajó a las órdenes de Don Siegel (el padre cinematográfico de Clint Eastwood) en Comando (por favor, no confundir con el filme de Schwarzenegger), fue un as de la fuga en La gran evasión (mi favorita), se convirtió en un jugador de póker con los nervios de acero en El rey del juego de Norman Jewison, en El caso de Thomas Crown fue un elegante, inteligente y escurridizo ladrón de guante blanco, en Bullit resultó un detective de policía implacable, en Las 24 horas de Le mans dio rienda suelta a una de sus pasiones (la velocidad), se vio inmerso en el universo de violencia de Sam Peckinpah en La huida, dio una auténtica lección de método protagonizando Papillon y las pasó canutas para intentar apagar el fuego de un rascacielos junto a Paul Newman en El coloso en llamas.

Anexo: el mejor actor de la pequeña pantalla:

¿Quién puede ser el actor que más me haya cautivado en toda la historia de la televisión? Efectivamente, lo habéis acertado: Kiefer Sutherland. Hace poco se concedió a 24 la distinción de ser la serie más adictiva que jamás se ha hecho y a las pruebas me remito: a todo aquel a quien se la presto, acaba enganchado. Sutherland también tiene una buena recopilación de películas cinematográficas en su haber, como Línea mortal, Algunos hombres buenos, Dark city, La sombra de la sospecha o Reflejos, entre otras, pero si está aquí es por encarnar debidamente al duro Jack Bauer, el mejor agente con que una agencia antiterrorista pueda contar.


Y eso es todo. Me ha llevado un buen rato recopilarlo (seguro que más que a vosotros leerlo, así que no os quejéis :o))

Vosotros, ¿qué opináis?

martes, 9 de junio de 2009

Terminator Salvation

Valoración: Regular

James Cameron revolucionó el mundo de la ciencia ficción con el universo Terminator, de ahí que Terminator Salvation fuera uno de los estrenos más esperados del año. Iluso de mí, pensaba que iban a arreglar el desaguisado producido en la tercera parte de la saga... Todo lo contrario. En lugar de intentar hacer justicia al genial cineasta antes nombrado, los nuevos productores (desgraciadamente ya nada de esta serie tiene que ver con Cameron) se han limitado a exprimir al máximo la gallina de los huevos de oro, aprovechando la gran fama cosechada por Terminator 1 y 2.

Si Jonathan Mostow no tenía el suficiente caché como director para acometer un proyecto de la envergadura de Terminator 3 (como así quedó demostrado), ¿alguien puede decirme que méritos ha contraído McG para continuar la saga? Teniendo en cuenta que su mayor logro ha sido filmar la versión cinematográfica de Los Angeles de Charlie, a lo mejor lo han escogido para este proyecto por su rapero nombre. Con lo poco en serio que se lo han tomado, ¿por qué no?.

El guión daría para escribir un libro entero con la cantidad de incongruencias que aglutina, aunque resaltaré la más obvia: La historia está ambientada en un futuro alternativo en el que todavía no se han llevado a cabo los viajes en el tiempo (la edad del personaje que interpretó Michael Biehn en su día nos revela dicho dato), por lo tanto no tiene sentido que Skynet tenga tantos conocimientos acerca del protagonista y mucho menos que desperdicie tantas y tan claras oportunidades para acabar con él. Otro problema importante viene relacionado con el género. Todos sabemos que en la ciencia ficción las películas suelen tomarse sus licencias, pero en este caso se llega al absurdo de tal manera, que uno acaba indignado al pensar que Michael Ferris y John D. Brancato (escritores que ya destrozaron Terminator 3) nos toman por idiotas. Para terminar con este lastimoso libreto, no concibo cómo las mismas máquinas que en las ediciones anteriores eran auténticos exterminadores, aquí encuentran dificultad en el uno contra uno frente a humanos, por no hablar de un nuevo robot con alma, en un vano intento por imitar la profundidad que alcanzó el personaje de Schwarzenegger en Terminator 2.

Alguno preguntará: ¿en qué consiste entonces el argumento? Nada más y nada menos que en tardar 115 minutos en explicar el mundo apocalíptico que James Cameron nos relató de una manera sutil y genial en apenas cinco. Es la diferencia entre saber contar historias y no tener talento ni capacidad para ello.

En cuanto a los actores, destacar la impecable interpretación de Christian Bale, a quien tan bien se le dan los roles de tipo atormentado (lástima que no hubieran pensado en él para Anakin Skywalker en lugar del patético Hayden Christensen), la breve presencia de Michael Ironside (el carismático Ham Tyler de V) en un papel totalmente desaprovechado y, cómo no, el uso de una heroína (la poca imaginación ha llegado hasta aquí) algo que ha correspondido a la televisiva Moon Bloodgood (Day Break, Journeyman).

Si no fuera por la existencia de James Cameron, la película ganaría ya que, sin la carga que conlleva ser la continuación de dos obras maestras, diríamos sobre ella que resulta entretenida. Pero claro, sin filmes como Aliens, Abyss, Mentiras arriesgadas o los dos primeros Terminator, probablemente el cine perdería la categoría de Séptimo Arte, por lo tanto McG y todos los productores de esta peliculita, se tendrán que aguantar al no poder librarse nunca de la hegemonía de Cameron en la serie.

Así pues, ¿habrá algo bueno en Terminator 4? Pues sí, más o menos todo lo que recuerda a James Cameron, como la banda sonora (llegan a añadir un fragmento de You could be mine de Gun's & Roses), los efectos visuales (más en concreto todo lo referente a las máquinas) varias secuencias calcadas de las dos primeras partes (seguro que tienen el morro de llamar a esto homenaje en lugar de falta de imaginación) y el pequeño cameo con el que Arnold Schwarzenegger ha conseguido deleitarnos a todos. ¿El resto? Suprimible.

viernes, 5 de junio de 2009

Terminator 3: La rebelión de las máquinas

Valoración: Pasable

Pobre e innecesaria tercera parte de la saga Terminator: pobre, porque a diferencia de las anteriores, sus efectos especiales no son revolucionarios para su época y triste, porque lejos de dignificar a sus predecesoras, las deshonra con un argumento plano, repetitivo e insulso.

Jonathan Mostow, director de las flojas Breakdown y U-571, se encargó en 2003 de dirigir esta película que jamás debió ver la luz, ya que empequeñece las dos genialidades que previamente nos regaló el gran James Cameron. De hecho, si algo quedó claro con Terminator 3 es que los grandes proyectos deben ser acometidos por los cineastas más importantes y no por realizadores de medio pelo como es el caso de Mostow.

Pero si la dirección es mediocre, ¿qué decir del guión de John Brancato, Michael Ferris, Tedi Sarafian? ¿Hacen falta tres escritores para intentar mal imitar la insigne obra de Cameron? Increíble.

Por si la mala dirección y el tonto guión no fuera suficiente castigo, ahora toca hablar de los actores. Claire Danes trata de ser la nueva Linda Hamilton (no lo consigue) y el patético Nick Stahl representa a un John Connor sin ningún tipo de carisma, algo inverosímil teniendo en cuenta que será el salvador del mundo. Kristanna Loken es la espectacular malvada (espectacular por belleza, ya que dista muchísimo de la calidad que poseían los villanos en las dos primeras entregas de la saga). Así pues, el único que se salva es Arnold Schwarzenegger repitiendo su rol de exterminador "bueno" de Terminator 2, pero más por la gracia que nos hace al recordar tiempos pasados y por los buenos golpes de humor que protagoniza, que por lo que realmente demuestra en este filme, que es muy poco.

Es un crimen que dos películas referencia en el cine de ciencia ficción tengan una tercera parte tan descuidada y de tan ínfima calidad, confeccionada únicamente para sacar el dinero a todos los aficionados al universo Terminator, así que, si tuviera que calificar esta producción con un adjetivo, sería el siguiente: insultante.

miércoles, 3 de junio de 2009

Terminator 2: El juicio final

Valoración: Excelente

En 1991 el genial James Cameron realizó la más que esperada secuela de “Terminator”. Dado el calado de ésta, había que tener un gran cuidado para mantener la calidad. Cameron no sólo la mantuvo, sino que se superó en la que es, sin lugar a dudas su mejor película y toda una referencia para el género de la ciencia ficción.

A pesar de la gran calidad de la película original, Cameron la mejoró en todos los aspectos. Por un lado, los efectos especiales marcaron una época, logrando una gesta repetida únicamente en “Matrix”: obtener los cuatro Oscar técnicos de la Academia. Después tenemos a los personajes, sobre quienes el guión todavía profundiza más que en la parte anterior, con todo lujo de detalles acerca de sus diferentes personalidades. Por último nos queda la impresionante fuerza narrativa con la que está relatada, introduciendo de lleno al espectador en el futuro apocalíptico que espera a la humanidad, la cual está avocada al fracaso no por las temibles máquinas, sino por su propia naturaleza destructiva.

Con una impresionante puesta en escena, James Cameron logra hipnotizar a todo el mundo en esta arrolladora historia, plena de talento, demostrando que el cine de autor no tiene por qué estar reñido con el entretenimiento.

En cuanto a los actores, si Schwarzenegger ya estuvo bien en la primera parte, en esta segunda lo borda. No sólo ya no es el villano, sino que conforme avanza el metraje comprende y envidia a los humanos por un hecho: sus sentimientos. El personaje de Linda Hamilton también sufre una gran evolución, convirtiéndose en una mujer de armas tomar, una líder capaz de tomar decisiones por difícil que sea el momento. Ambos se enfrentarán a uno de los mejores villanos de la historia del cine, Robert Patrick, que encarna a un exterminador de metal líquido que hará las delicias de todo el mundo.

Al final Cameron abre una pequeña puerta a la esperanza, en un breve pero intenso estudio acerca del destino y el futuro, con el que pone el broche de oro a la que muchos consideramos la mejor película de ciencia ficción de todos los tiempos, un impresionante espectáculo audiovisual con un gran calado humano, imitado hasta la saciedad pero difícilmente igualado. Impagable.

martes, 2 de junio de 2009

Terminator

Valoración: Excelente

En 1984 James Cameron filmó la que sería primera de una larga serie de éxitos: Terminator. Se trata de una película excepcional que toma como referencia de fondo la preocupación que había en los ochenta por una posible guerra nuclear, además del incipiente crecimiento de la tecnología, que se encontraba en los prolegómenos de la inteligencia artificial.

Una de las principales bazas donde radica su éxito es su magnífico guión, capaz de contar una impecable historia de interés humano, protagonizada por personas de a pie que, en cuestión de minutos, dejan de pensar en cómo llegar a fin de mes para centrarse únicamente en sobrevivir.

Es aquí donde destacamos el estupendo trabajo de Cameron con sus intérpretes, sobre todo Linda Hamilton y Michael Biehn, que protagonizan una de las más bellas y reales historias de amor jamás filmada. Luego tenemos al gran Arnold, que comenzaría su exitosa carrera interpretando de forma absolutamente convincente a un robot asesino, casi invulnerable, que no parará hasta llevar a cabo su misión, que no es otra que privar de futuro a la humanidad.

Así pues nos encontramos ante una película que combina hábilmente la acción y el dramatismo, despertando en el espectador sentimientos de inquietud y angustia provocados por lo catastrófico del relato, una ambientación tétrica y lóbrega de Los Angeles a la que no estamos habituados y un derroche de imaginación propio de ese genio llamado James Cameron, que completó un filme impagable, que se convertiría en referencia absoluta para la ciencia ficción.