Mostrando entradas con la etiqueta Robert Patrick. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Robert Patrick. Mostrar todas las entradas

miércoles, 31 de marzo de 2010

Los hombres que miraban fijamente a las cabras


Valoración: Muy mala

Grant Heslow, conocido más como actor secundario (Mentiras arriesgadas, El rey Escorpión) que como realizador, dirige Los hombres que miraban fijamente a las cabras, su segundo largometraje (esperemos que sea el último).

Estamos ante una comedia absurda, que hereda muchas, tal vez demasiadas, cosas de los hermanos Coen. No soy precisamente admirador de dichos cineastas, pero hay que reconocer que tienen su público y será por algo. Lo que está claro es que el film que nos ocupa es netamente inferior a cualquiera de los realizados por los Coen.

El guión, basado en el best-seller de Jon Ronson, es un desastre. Su autor, Peter Straughan (Nueva York para principiantes) relata esta incoherente historia desde el punto de vista de Ewan McGregor, que interpreta a un periodista que cree haber descubierto la noticia del siglo acerca del uso de lo paranormal en el ejército (sólo diciendo esto se le quitarán a muchos las ganas de verla). Utilizar a alguien como McGregor, un actor que ni transmite ni ofende, de hilo argumental, no es un comienzo muy esperanzador. Si además lo que cuenta es una caótica relación de hechos, con múltiples flash-backs desde los años sesenta hasta el conflicto en Irak y que no resulta otra cosa que una aglomeración de chistes forzados, sin gracia alguna, que rayan en lo excéntrico, el resultado final es un plomizo e insoportable aburrimiento.

Pero la cosa no queda ahí. ¿Cómo es posible desaprovechar el talento de Kevin Spacey, Jeff Bridges o George Clooney de esta manera? Los tres interpretan a personajes de los que se podía haber sacado mucho más jugo en un contexto que mezcla al ejército con la parapsicología, la psicodelia hippie y Star Wars (sí, habéis leído bien, Star Wars y no me he tomado ninguna pastillita azul).

Podríamos seguir hablando de la falta de estilo en la filmación, de las fallidas parodias new age, de las pobres caracterizaciones... Pero basta una frase con la que podemos simplificar la película: falla porque no consigue su propósito. Toda comedia debería, como mínimo, hacer reír al espectador. Sin embargo ésta sólo invita a Morfeo. Avisados estáis.

miércoles, 3 de junio de 2009

Terminator 2: El juicio final

Valoración: Excelente

En 1991 el genial James Cameron realizó la más que esperada secuela de “Terminator”. Dado el calado de ésta, había que tener un gran cuidado para mantener la calidad. Cameron no sólo la mantuvo, sino que se superó en la que es, sin lugar a dudas su mejor película y toda una referencia para el género de la ciencia ficción.

A pesar de la gran calidad de la película original, Cameron la mejoró en todos los aspectos. Por un lado, los efectos especiales marcaron una época, logrando una gesta repetida únicamente en “Matrix”: obtener los cuatro Oscar técnicos de la Academia. Después tenemos a los personajes, sobre quienes el guión todavía profundiza más que en la parte anterior, con todo lujo de detalles acerca de sus diferentes personalidades. Por último nos queda la impresionante fuerza narrativa con la que está relatada, introduciendo de lleno al espectador en el futuro apocalíptico que espera a la humanidad, la cual está avocada al fracaso no por las temibles máquinas, sino por su propia naturaleza destructiva.

Con una impresionante puesta en escena, James Cameron logra hipnotizar a todo el mundo en esta arrolladora historia, plena de talento, demostrando que el cine de autor no tiene por qué estar reñido con el entretenimiento.

En cuanto a los actores, si Schwarzenegger ya estuvo bien en la primera parte, en esta segunda lo borda. No sólo ya no es el villano, sino que conforme avanza el metraje comprende y envidia a los humanos por un hecho: sus sentimientos. El personaje de Linda Hamilton también sufre una gran evolución, convirtiéndose en una mujer de armas tomar, una líder capaz de tomar decisiones por difícil que sea el momento. Ambos se enfrentarán a uno de los mejores villanos de la historia del cine, Robert Patrick, que encarna a un exterminador de metal líquido que hará las delicias de todo el mundo.

Al final Cameron abre una pequeña puerta a la esperanza, en un breve pero intenso estudio acerca del destino y el futuro, con el que pone el broche de oro a la que muchos consideramos la mejor película de ciencia ficción de todos los tiempos, un impresionante espectáculo audiovisual con un gran calado humano, imitado hasta la saciedad pero difícilmente igualado. Impagable.

lunes, 25 de mayo de 2009

La Jungla 2: Alerta Roja

Valoración: Excelente

Renny Harlin (Máximo Riesgo, Deep Blue Sea) fue el encargado de dirigir, en 1990, la continuación de la mítica Jungla de cristal. La empresa era harto difícil, no en vano el filme original marcó una época. Además, el no contar con la estilizada mano de McTiernan para esta segunda parte despertó no pocos recelos entre el público. Afortundamente, el finlandés Harlin resolvió con bastante solvencia el que iba a ser el mejor largometraje de su carrera.

Como toda secuela que se precie, mantiene una serie de conceptos del filme original: un espacio cerrado, una trama que abarque sólo unas horas, acción a raudales, un gran repertorio de frases mordaces e irónicas para el protagonista y, cómo no, otra Navidad con los McClane.

Inicialmente la película se iba a desarrollar en un barco, pero como Andrew Davis y Steven Seagal se adelantaron con la exitosa Alerta Máxima, se hubo de modificar el relato, encargado al mismo guionista de la primera parte, Steven E. de Souza, que adaptó a tal efecto el argumento de la novela 58 minutes de Walter Wager.

En muchos aspectos la película se ríe de sí misma, ya que en ocasiones parece una versión cómica del filme anterior. Al menos así se lo toma Bruce Willis ante lo improbable de que siempre haya terroristas fastidiándole las Navidades. Nuestro héroe vuelve a estar brillante e intrépido, demostrando una vez más que el cine de acción le venía como anillo al dedo.

Los villanos vuelven a ser de categoría: William Sadler (Cadena perpetua) y Franco Nero (Fuerza 10 de Navarone) representan perfectamente sus malvados roles intentando llevar a cabo un cuidado y meticuloso plan en el que nada es lo que parece (otra constante de la saga Jungla de cristal). Hay otros secundarios conocidos como Bonnie Bedelia, Reginald VelJohnson y William Atherton, que repiten sus papeles de la primera parte, además de nuevos rostros como el siempre solvente John Amos (El príncipe de Zamunda) o el mini-papel que tiene Robert Patrick (Terminator 2).

Pero si hubiera que destacar a alguno de ellos, sería sin duda a Dennis Franz (Policías de Nueva York) como jefe de seguridad del aeropuerto donde tienen lugar los hechos y auténtico dolor de cabeza para el bueno de McClane. De hecho, algunos de los diálogos entre ambos resultan tan eficaces como divertidos, despertando en varias ocasiones la sonrisa del espectador.

Si bien todos volvimos a disfrutar con Bruce Willis volviendo a encarnar al duro y sarcástico John McClane, La jungla 2 es de inferior calidad a la uno. Tiene una serie de virtudes que la hacen destacar, como los efectos especiales que vuelven a ser de altura, lo bien conseguido que está el desarrollo en forma de thriller o los inesperados giros de guión que ayudan a hacer adictiva la trama. Sin embargo, ni la puesta en escena de Harlin, aunque cuidada, llega a la altura de la de McTiernan ni el guión alcanza la excelencia del primero.

Aún así recaudó más dinero, asegurando una tercera parte que, para regocijo general, sería retomada por el maestro McTiernan.