Mostrando entradas con la etiqueta Thomas Kretschmann. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Thomas Kretschmann. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de septiembre de 2010

Resident Evil 2: Apocalipsis


Valoración: Mala

Comentando películas como Resident Evil o Alien vs. Predator, he llegado a defender a Paul W.S. Anderson por aquello de que consiguió entretenerme bastante. Sin embargo, esta secuela de Resident Evil, escrita y producida por él mismo, es lamentable. No hay ningún tipo de esfuerzo en hacer atractiva la historia, a excepción, claro está, de volver a incluir a su esposa, la espectacular Milla Jovovich y a otro bellezón como Sienna Guillory (Love Actually, La máquina del tiempo) ataviada al más puro estilo Lara Croft. La segunda parte se hizo para recaudar dinero fácil aprovechando el tirón de la primera y punto. No busquéis consideraciones de otro tipo, porque no las encontraréis.

En esta ocasión, Anderson eligió para la dirección al inexperto Alexander Witt. Cómo sería el resultado que el señor Witt no ha vuelto a dirigir film alguno, regresando a sus labores habituales de cámara, electricidad y ayudante de dirección, de las que nunca debió haber salido.

No es que esperase una película con una gran exposición dramática y una total cohesión narrativa, pero tampoco pensaba que no me iban a contar nada. En el film original la trama era más bien simple, pero existía: una mujer con amnesia parcial despertaba en medio de un caos de violencia y horror, debiendo investigar, junto a un comando especial, el porqué de esa situación, descubriendo las malas y peligrosas artes de Umbrella, la corporación más grande del mundo. Evidentemente no es un argumento que llegue a las cotas de suspense alcanzadas por Alfred Hitchcock, pero resultaba entretenido. Sin embargo esta secuela se limita a un aburrido y repetitivo pim-pam-pum, en el que los enemigos cada vez son más difíciles de matar, como si de diferentes niveles de un arcade se tratara.

Poco más se puede decir de esta insustancial continuación, de desarrollo ilógico y nulo contenido. Sólo hay disparos, vísceras y mucho ruido. Para eso, prefiero jugar al vídeo-juego. Al menos lo disfrutaré en primera persona.

sábado, 31 de enero de 2009

Valkiria (Valkyrie)

Valoración: Interesante

¿Qué tienen en común Tom Cruise, Michelle Pfeiffer, Eddie Murphy, Halle Berry y Will Smith? Muy sencillo: deben de haber hecho un pacto con el diablo ya que el paso de los años no parece afectarles lo más mínimo. Pero no es el grupo más selecto al que pertenece Cruise, ya que también forma parte del de grandes intérpretes injustamente ninguneados por la torpe Academia de Hollywood, como Kirk Douglas, Ralph Fiennes, Edward Norton o Bruce Willis, quienes nunca han visto recompensadas sus impecables interpretaciones con la cada vez más devaluada estatuilla dorada.

¿Por qué hablar tanto de Tom Cruise antes de abordar la película que nos ocupa? Porque si todo el elenco de actores que participa en este proyecto se hubiera implicado tanto como él, la película habría ganado muchísimos enteros en intensidad, la cual no aparece hasta el último tercio del metraje.

No es posible que tramar un atentado contra nada más y nada menos que Hitler, en plena Segunda Guerra Mundial, se lleve a cabo con tan poca tensión. Así tenemos a Bill Nighy (el señor de los vampiros de Underworld) en una actuación que carece por completo de alma, a pesar de encarnar a uno de los personajes que más tenía que perder si se descubría el complot para acabar con el Führer. Tom Wilkinson (Full Monty) tampoco resulta creíble en su rol de oficial despreciado por el alto mando y Terence Stamp (el villano de Superman 2) se muestra frío y carente de sentimientos. Por si esto fuera poco, Kenneth Branagh, el único que podría haber seguido el buen hacer de Cruise, queda relegado del argumento a un plano excesivamente secundario.

Quien sí se mueve como pez en el agua es el actor de origen alemán Thomas Kretschmann, a quien se le va a quedar cara de oficial nazi tras repetir dicho papel en Stalingrado, U-571, El pianista, El hundimiento y Eichmann. Al menos él sí parecía propio en su menester, al igual que David Bamber (El caso Bourne) como Adolf Hitler.

El caso es que entre lo mal entendido de algunos caracteres y lo fácil que resultaba al protagonista reclutar a adeptos para algo tan "sencillo" como intentar acabar con uno de los mayores genocidas de la historia, Bryan Singer (X-Men) ha fracasado a medias en su intento de crear un thriller, ya que sólo logra alcanzar la incertidumbre y angustia que exige dicho género en el tramo final, el cual, eso sí, consigue dejar un buen sabor de boca.

Esto nos invita a una reflexión: ¿qué habría sucedido si la media hora de calidad se hubiese visto al principio del film en lugar de en el desenlace? El cine se mueve mucho por sensaciones y, desde luego, un buen final puede arreglar un importante desaguisado. Desafortunadamente no ha sido tan bueno como para que, al terminar de ver Valkiria, el espectador no se sienta defraudado al no cumplirse las expectativas generadas.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Transsiberian

Valoración: Floja

Tras la insoportable y soporífera "El maquinista", Brad Anderson vuelve a la carga con este thriller de carácter menor, en el que trata de emular sin éxito al rey del género en cuestión: Alfred Hitchcock.

"Transsiberian" es una película más o menos entretenida en la que un matrimonio con algunos problemas de pareja (pero, ¿y quién no los tiene?) y cierto pasado turbio, entra en contacto con un par de jóvenes mochileros en un viaje por Siberia, en el famoso tren que da nombre a la película. A partir de ahí se dan ciertas intrigas, en la mayoría de los casos previsibles, copiadas con más o menos torpeza de las películas de Hitchcock.

Y poco más podemos decir de un film en el que la mayoría de sus personajes están desaprovechados por un guión poco elaborado, que sólo se centra en Emily Mortimer. Los roles de Woody Harrelson y Ben Kingsley daban para mucho más, pero como el responsable del guión también es el señor Anderson, no se le puede exigir talento a quien no lo tiene.

Si fuera un telefilm de sobremesa de fin de semana, no estaría mal, pero tratándose de la gran pantalla, suspende, quizá no estrepitosamente, pero se debe exigir más a cualquier producción cinematográfica que se vanagloríe de serlo.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Wanted

Valoración: Buena

Muchos críticos especializados siempre sentencian de la misma manera este tipo de films: "Película palomitera para público con enjundia neuronal" (creedme cuando os digo que frases de este tipo les encantan). Diría que dan pena, pero teniendo en cuenta que perciben importantes salarios por ir al cine, creo que son unos absolutos genios. Los que si me infunden una profunda lástima son aquellos que van de críticos por la vida sin serlo (vamos, sin ganar dinerito contante y sonante, pagando la entrada como un servidor) y se tienen a menos de decir que una película es buena a menos, claro está, que sea del director de turno o bien no sea en absoluto convencional. Estos snobs de tres al cuarto suelen calumniar cualquier cosa que recaude un buen dinero (hablan de directores que no se arriesgan y no sé cuántas tonterías más) mientras pierden de vista una verdad absoluta: la primera gran finalidad del séptimo arte es entretener.

Así tenemos esta peliculita, "Wanted", inspirada en el cómic de Marc Millar aunque de forma muy poco fiel, no sólo en el fondo, sino también en las formas (de hecho el dibujante original utilizó como modelos a Halle Berry y Eminem, quienes no salen en esta producción).

"Wanted" supone el debut en tierras norteamericanas del realizador ruso Timur Beckmanbetov (Guardianes de la noche) un comienzo bastante esperanzador ya que si bien de entrada todo el mundo sabe que no va a ver ninguna obra de arte, Beckmanbetov consigue crear un entretenimiento de primera magnitud (eso que los snobs no saben disfrutar).

El guionista, Michael Brandt, ha conocido épocas mejores (sin ir más lejos la formidable "El tren de las 3:10") y pierde una importante oportunidad para desarrollar un guión con una buena idea: una hermandad centenaria de asesinos cuyos objetivos son señalados por un destino superior. En lugar de eso se centra en un montón de excesos visuales con brutales secuencias de acción, eso sí, coreografiadas a la perfección y con un estilo similar a la ya célebre "Matrix", pero con un pequeño toque personal que podríamos definir con una pregunta: ¿Qué pasaría si fuera posible imprimir a una bala el mismo efecto endiablado que el exmadridista David Beckham consigue en sus certeros lanzamientos de falta?

Un punto muy fuerte para el buen funcionamiento del argumento es el trabajo de sus espléndidos actores: el flamante protagonista de "El último rey de escocia",James McAvoy, actor cuya genialidad habrá que seguir muy de cerca, el talentoso Morgan Freeman, la cada vez más morbosa y sensual Angelina Jolie (menos mal que sus curvas suplen sus carencias interpretativas), el siempre solvente Thomas Kretschmann (El hundimiento) y una pequeña sorpresa, Terence Stamp, el malvado general Zod en "Superman" (la de Christopher Reeve, por supuesto).

Con tanta calidad en pantalla habría preferido que se le diera más importancia al guión que a la sucesión de fantasmadas de las que está repleto el film, pero mentiría si dijera que lo he pasado mal (incluso el metraje se me ha hecho corto). Entre el buen trabajo de todo el elenco, un par de trampas efectistas en la parte final del argumento, la espectacularidad con la que todo está concebido y las claras reminiscencias a "El imperio contraataca" o la mencionada "Matrix", el divertimento está asegurado, así que elegid: ser un snob o reconocer que lo entretenido también es aceptable.