domingo, 30 de mayo de 2010

La boda de mi novia


Valoración: Mala

El semidesconocido realizador inglés Paul Weiland (Por amor a Rosana, El tesoro de Curly) dirige esta flojita comedia romántica, que se podría resumir como un compendio sin gracia de La boda de mi mejor amigo, El padre de la novia, Planes de boda, Cuando Harry encontró a Sally, Cuatro bodas y un funeral... Incluso copian sin ningún pudor parte del contexto del clásico Historias de Filadelfia. Vamos, que Weiland no es, precisamente, un genio de la imaginación, por decirlo de forma suave.

El argumento es absolutamente irrisorio: un tipo que es un auténtico ligón (con un guión que exagera tanto sus dotes para este menester que resulta ridículamente falso) se da cuenta de que el verdadero amor de su vida es su amiga de siempre, cuando ésta decide casarse con un escocés al que acaba de conocer. Pero es que a la chica en cuestión, no se le ocurre otra cosa que pedirle a su amigo que sea su dama de honor. Vamos, que más que una comedia parece algo sacado de la ciencia ficción.

El film trata de sobrevivir gracias a la popularidad de sus actores principales. ¿Quién no conoce al doctor Shepherd de la sobrevalorada y vulgar Anatomía de Grey? Por si acaso no nos hacíamos con su cara, el tercero en discordia en el triángulo amoroso de la película es otro actor de la mencionada serie, Kevin McKidd (que vivió tiempos mejores protagonizando Roma). Y la chica por la que ambos están locos, también es un rostro muy popular en la actualidad: Michelle Monaghan (La conspiración del pánico, Matrimonio compulsivo, Misión imposible 3...)

En resumidas cuentas, lo que La boda de mi novia nos depara es lo siguiente: personajes estereotipados hasta decir basta, una búsqueda excesivamente tópica del amor ideal (amor de los que sólo aparecen en los cuentos de hadas), un argumento previsible y predecible en todo momento, gags muy poco inteligentes, mediocre puesta en escena (en especial la parte que se desarrolla en Escocia)... Eso sí, he de reconocer que es muy fácil de ver, tanto que a los cinco minutos, uno ya se ha olvidado de ella.

Superfumados (Pineapple express)

Valoración: Muy mala

De un tiempo a esta parte me dicen que soy excesivamente crítico con las películas. Sin embargo, creo que no es para tanto. Sé que hago esta reflexión en una película a la que he valorado con un uno (y porque no uso negativos) así que trataré de utilizar lo que pienso sobre el mundo del humor para explicarlo.

Condición sine qua non para que una película sea calificada de comedia: hacer reír. Y eso no es tan fácil. Está la manera clásica, como aquella ocasión en la que Spencer Tracy espiaba a Katherine Hepburn, ahogando la risa que le producía verla dentro de una cocina, intentando hacer un desayuno que terminó en siniestro total en La mujer del año, de George Stevens. Lograr que una situación cotidiana se convierta en divertidísima gracias a la calidad de los actores, es un tipo de humor que funciona siempre.

Entiendo que aludir de continuo a los grandes clásicos puede resultar monótono, así que hablemos de algo más cercano. ¿Qué tal Quentin Tarantino y su Reservoir dogs? Aquí podríamos hablar de un humor inteligente, ya que es la calidad y la originalidad de su guión, con diálogos hilarantes pero bien llevados, lo que consigue que el espectador se desternille con una serie de acontecimientos que, vistos de otra manera, serían considerados como trágicos.

Hay otro tipo de humor, que es el relacionado con la parodia. Posiblemente el rey en este apartado sea el gran Peter Sellers, aunque también habría que tener en cuenta a Jerry Lewis y alguno más.

Y todavía nos queda un cuarto, que es el de la comedia desenfadada y gamberra. Una de mis favoritas, en este sentido, es Ford Fairlane, que no será cine de calidad, pero no conozco a nadie que no se haya partido de risa con ella.

¿Hay algo de lo mencionado hasta ahora en Superfumados? Vamos a ver. Está claro que no es un clásico. En cuanto al guión, narra la odisea de un tipo que, tras presenciar un asesinato, decide confiar únicamente en su proveedor de marihuana, al que sólo conoce desde hace un mes. Poco más cuenta la película, así que el libreto, de hacer reír, nada. Sobre los protagonistas, Seth Rogen (Hermanos por pelotas, Hazme reír) y James Franco (Spiderman) ¿qué puedo decir? Que ni tienen gracia ni la conocen (y eso que no perderé tiempo en hablar sobre sus limitaciones artísticas). Y sobre la comedia gamberra, ver cómo dos tipos se lían a fumar porros sin parar como único recurso cada vez que tienen problemas, no me parece algo gamberro sino patético. Había olvidado la parodia. Parece ser que esta película es un intento de versionar (digámoslo así) las aventuras y desventuras de aquella pareja de colgados de los setenta, llamados Cheech y Chong... Sin comentarios.

Resumiendo: Superfumados es un intento de comedia que trata de hacer reír tocando, de forma irreal y nada creíble, asuntos que se supone propios de treintañeros, como restos de inmadurez, miedo al compromiso, aversión a la responsabilidad y ganas de volver a ser adolescentes. ¿Qué película trataba todo eso de forma genial? Resacón en Las Vegas, un film imprescindible para cualquier cinéfilo. ¿Cual es la diferencia? Que el espectador sentía empatía por los personajes de dicha película, mientras que resulta imposible tener un sentimiento remotamente parecido por cualquiera de los idiotas que participan en Superfumados.

Así pues, fracaso estrepitoso de Judd Apatow (Supersalidos), productor y máximo responsable de este bodrio en clave buddy movie, que lejos de ser una comedia, es una oda a la estupidez y al sopor. En definitiva, un gran desastre.

sábado, 29 de mayo de 2010

Invictus


Valoración: Notable

Recuerdo haber visto por televisión la final del mundial de rugby de 1995 entre Suráfrica y Nueva Zelanda. En aquel momento para mí sólo fue un evento deportivo y he de reconocer que, como fan de Jonah Lomu, me disgusté cuando Nueva Zelanda perdió el partido.

Quince años después Clint Eastwood ofrece la misma final, explicando todas las connotaciones que conllevó aquel campeonato y, curiosamente, me convierto en un Spring Bok más. Es lo que pasa cuando la historia te la cuenta un genio de la narración cinematográfica como él.

Eastwood demuestra en Invictus muchas de las cosas que le han convertido en un excepcional cineasta: una historia bien contada con una puesta en escena encomiable, tanto en las secuencias de los partidos como en los abundantes detalles con los que nos regala la vista.

Se ha criticado esta película por centrarse demasiado en el aspecto deportivo, ya que el libro de John Carlin en el que está basada, profundizaba mucho más en los esfuerzos de Mandela para unir a negros y blancos tras cuarenta años de appartheid. Y sí, he de reconocer que el guión de Anthony Peckham (un no muy hábil escritor, como demuestran sus trabajos en Ni una palabra y Sherlock Holmes) tiene luces y sombras. El aspecto épico-deportivo está perfectamente explicado, ahondando en los diferentes estados de ánimo por los que atraviesa un deportista de élite. Sin embargo, el aspecto político queda muy por debajo de las posibilidades que esta historia ofrecía.

Pero Eastwood es un maestro tanto en realización como en preparación de actores, las dos principales bondades de esta película. Sobre la filmación, el realismo con el que Eastwood rueda acciones típicas del rugby como placajes, tácticas defensivas, golpes de castigo, ensayos, pases atrás o incluso la temible danza neozelandesa, es sobresaliente.

Y sobre los actores, ¿qué decir de Morgan Freeman? En una de sus mejores interpretaciones, Freeman efectúa un elogiable trabajo dando vida a Nelson Mandela. La forma de moverse, la de hablar, los gestos... Una auténtica gozada.

No es lo mejor que ha hecho Clint Eastwood, cierto. Hay mucho más de oficio que de brillantez, pero ¿cuántos directores de hoy en día cuentan con ese oficio? ¿Cuántas veces salimos del cine con la satisfacción de haber visto una película de calidad? Eastwood tiene tan alto el listón que sus peores películas son filmes que otros ni siquiera sueñan con poder realizar. Y eso hace que el bueno de Harry el Sucio siempre sea un valor seguro.

Legión


Valoración: Muy mala

¿Conocéis una serie de televisión titulada Sobrenatural? Versa sobre dos hermanos que, moviéndose al margen de la ley, hacen frente al mal en todos sus estados. En la cuarta temporada comienzan a aparecer ángeles y se disputa una guerra entre éstos y un grupo de demonios, con los Winchester (los hermanos en cuestión) en el centro del meollo. Pues bien: cualquier capítulo de la citada temporada es muchísimo mejor que este bodrio lamentable llamado Legión, ópera prima de Scott Stewart, responsable de los efectos visuales de películas tan espectaculares como La jungla 4.0, Iron Man o la mítica Blade Runner. Curiosamente este film descuida bastante el apartado técnico, con una puesta en escena similar a la serie B y secuencias de acción con tantos planos por segundo, que aburren y marean más que otra cosa.

Legión es una película que no hay por donde cogerla (no me extraña que haya tardado más de la cuenta en emitirse en nuestro país). De entrada el argumento es, más o menos, el siguiente: Dios está harto de la humanidad y envía a una legión de ángeles para borrar al hombre de la faz de la tierra. Y digo más o menos porque ángeles, como tales, sólo envía a uno: el grandote Kevin Durand que últimamente aparece como secundario en todos los sitios (Perdidos, El tren de las 3:10, Lobezno, Robin Hood...).

El guión es una colección de clichés mal montados. Para empezar, todo recuerda de un modo sospechoso a otra serie de televisión titulada Ángeles y Demonios (nada que ver con el sobrevalorado Dan Brown). Después tenemos un inicio a lo Acorralado (hasta hay diálogos haciendo referencia a Rambo, por si no nos enterásemos debido al sopor que destila todo el relato). Parte del desarrollo parece una mala adaptación de Terminator, ciertos efectos son semejantes a La momia, algunos intentos de golpe de humor son tristes parodias de Terroríficamente muertos, aparecen personas poseídas gateando como en El exorcista y parte del final evoca, de alguna manera, a Aliens, aunque no precisamente a la maestría de su director, James Cameron.

Unimos la total ausencia de ritmo, los bochornosamente poco inteligentes diálogos, la torpe y poco conseguida mezcla de géneros (acción, terror, western y apocalipsis) y el poco interés que desprende la repetitiva historia de un grupo heterogéneo de personas encerradas, tratando de sobrevivir (el 90% del metraje se desarrolla en una gasolinera en medio del desierto) y obtenemos el peor guión de 2010 hasta la fecha.

Pero si el libreto es horrible, el elenco de actores se mueve por los mismos derroteros. Por un lado tenemos a dos "distinguidos" miembros del club de la rigidez facial: Lucas Black (A todo gas 3, Locos en Alabama) y Tyrese Gibson (A todo gas 2, Death Race); por otro lado Dennis Quaid (El chip prodigioso, Un domingo cualquiera) encarna el prototipo de veterano venido a menos, desgraciadamente de moda en Hollywood, con capacidad únicamente para poner cara de mala uva. Y, desde luego, no podían faltar un par de atractivas jóvenes sin talento, como Adrianne Palicki (curiosamente apareció en cuatro episodios de Sobrenatural) y Willa Holland (O.C., Gossip girl) mucho más pendientes de lucir poses que de interpretar.

Pero ninguno es comparable al protagonista, un Paul Bettany cuya imagen, armado hasta los dientes, resulta patética. De hecho, con su currículum (Destino de caballero, El misterio de Wells, Wimbledon, Firewall, El código Da Vinci...) habría que poner una señal de alarma sobre su nombre, como aviso de peligro cada vez que aparezca en el reparto de una película.

Aunque hay que reconocer que al menos hay una actriz que se salva, en una más que honrosa interpretación de una mujer adinerada, cuyo personaje tiene una transición de inicial pija protestona a madre preocupada y aterrorizada. Hablamos de Kate Walsh, más conocida por los fanáticos de Anatomía de Grey o Sin cita previa como la doctora Addison Montgomery.

Así pues ni acción, ni entretenimiento, ni método, ni calidad, ni miedo, ni interés ni nada de nada, sólo un brutal aburrimiento que no llega a desesperar al no exceder los cien minutos. El que avisa no es traidor.

lunes, 24 de mayo de 2010

Las diez peores películas de la década 2000-2009

Lo prometido es deuda. Si hace unos días coloqué lo que, en mi humilde opinión, había sido el mejor cine de la década, ahora le toca el turno a lo peor. He de comentaros que seguramente hay películas peores que éstas, pero he decidido colocar aquellas que, dentro del cine mediático o de cierta repercusión, me han parecido las peores o las más sobrevaloradas. Ya sabéis, al final es sólo cuestión de gustos.

1.- ANTICRISTO.

Con diferencia la peor película de la década y una de las peores que he visto jamás. Confeccionada con todo el mal gusto posible, parece llevada a cabo por un auténtico enfermo mental. Lars von Trier reconoció haber padecido depresión durante su rodaje y no me extraña. Ideal para torturar a cualquier persona normal. De hecho se la propuse a mi amigo Jack Bauer como acicate para aquellos criminales que no quieran confesar.

2.- SLUMDOG MILLIONAIRE.

La tontería hecha cine. Un film que a punto estuvo de salir directamente a video-club, adquirió fama gracias a la campaña de promoción de turno y ¡Hala!, que viva el traje del emperador. Puesta en escena lamentable, interpretaciones mediocres, previsible en grado sumo y efectista y tramposa como pocas. Una demostración de que los Oscar ya no son referencia en el mundo del cine.

3.- BROKEBACK MOUNTAIN.

Continuando con el argumento de que la Academia de Hollywood es un fraude (no ganó mejor película, pero se llevó director, guión y banda sonora) tenemos esta historieta nada original, que destroza el mito de Romeo y Julieta, además de ningunear la figura de la mujer de forma insultante. Por cierto, por mucho que se empeñen no es un western.

4.- FUNNY GAMES.

Si en el número uno tenemos al hiper-mega-sobrevaloradísimo Lars von Trier, no podía faltar su amiguete del alma, el provocador Michael Haneke, que en lugar de hacer cine se limita a provocar e insultar al espectador. Sólo con una pregunta desarmamos este bodrio que no merece el calificativo de largometraje: ¿por qué Tim Roth no parte la cara a los dos mocosos y a otra cosa? Nadie en su sano juicio puede pensar que dos niñatos que no tienen ni media bofetada puedan aterrorizar un barrio entero. Además cuenta con una de las secuencias más patéticas de la historia del cine, que encima es plagiada de La loca historia de las galaxias: utilizar un mando a distancia para hacer retroceder la acción, como si fuera el principe Dastan usando la daga de las arenas del tiempo. Y por si fuera poco, se trata de un remake. Vamos, que la peli es completita.

5.- PARANORMAL ACTIVITY.

La demostración más patente de que uno se puede hacer rico en el mundo del celuloide sin llegar a hacer una película, porque nadie podrá hacerme creer jamás que dejar una cámara rodando durante toda una noche, mientras los protagonistas duermen, es hacer cine. Pugna por el dudoso honor de ser la peor película de la historia con El proyecto de la bruja de Blair.

6.- TRANSFORMERS 2: LA VENGANZA DE LOS CAÍDOS.

O como el cine de acción se puede convertir en un colosal aburrimiento. Posiblemente la peor película de este género en toda la década. De Michael Bay me lo podía esperar, pero con Spielberg en la producción, el delito es mayúsculo. Y encima, su mayor aliciente, Megan Fox, no saldrá en la tercera parte por desavenencias con Mr. Bay... Para que digan que no se puede caer más bajo.

7.- NO ES PAÍS PARA VIEJOS.

Fallos de guión al poder. Existen listas en internet con todos los fallos que engloba el libreto de esta película. Y cómo no, le dieron el Oscar. Por cierto, a Bardem también, lo cual reabrió el debate acerca de por qué Schwarzenegger no tiene tres como principal por sus tres primeros Terminator y otro como actor de reparto por el cuarto, ya que el fornido actor austriaco es bastante más expresivo en su rol de robot exterminador del futuro, que Bardem como asesino patético. Y si esto es lo mejor de los Cohen... Otro ultraje de la Academia.

8.- DISTRITO 9.

La mayor payasada de la historia en el género de la ciencia ficción, además de la más sobrevalorada. Incluso El vengador tóxico es menos tonta y más creíble. Un mal plagio de un montón de películas del género, que también copia el argumento de fondo de Hijos de los hombres. Pero este engendro tan cutre como poco original fue nominado a los Oscar y Gran Torino no. Con este argumento es imposible que nadie me convenza de que los Globos de Oro no son la verdadera referencia del cine norteamericano y sí las estatuillas doradas.

9.- EL REINO DE LOS CIELOS.

Dentro del género épico, estamos ante la peor película de la década, demostrando que Ridley Scott es capaz de lo mejor (Gladiator) y de lo peor. Semejante desperdicio de talento y dinero en favor de uno de los peores actores del género de aventuras (y del cine en general), Orlando Bloom, es imperdonable. Y más si lo comete un director de esta envergadura.

10.- LA REINA DE LOS CONDENADOS.

No conozco a un solo seguidor de Anne Rice que no despotricase sobre este insulto hacia la mejor colección de novelas vampíricas que jamás se haya escrito (incluso la propia escritora renegó del proyecto). Por destrozar así el mito de Lestat, así como la magnífica película basada en el primer libro, Entrevista con el vampiro, hasta los nietos de Michael Rymer (director) deberían estar en libertad condicional. Se rumoreó que Tom Cruise podría volver a hacer del temible Lestat y que esta película quedaría desterrada de la saga. Ojalá.

CATEGORÍA ESPECIAL.

Ya que estamos con películas que se toman a guasa el mundo de los vampiros, la peor saga de toda la década, a la cual desafortunadamente aún le restan dos películas, es CREPÚSCULO. Mantuvo una dura pugna con Millennium por este triste puesto, pero como uno es fan de Drácula, Blade y compañía, me ofendo mucho más con vampirillos de pacotilla que cuando destrozan una saga literaria que no he leído.

ANEXO TELEVISIÓN.

No hablaré de la peor serie de televisión de la década, sino de la más decepcionante. Se trata de PRISON BREAK. Tras una primera temporada sublime, la segunda perdió muchísima fuerza (llegó a aburrir) la tercera podría catalogarse como de insulto insufrible y en la cuarta, directamente, ya nos daba igual lo que la historia deparase al sabelotodo de Scofield. De hecho mi personaje favorito era el duro Lincoln Burrows, lástima que abandonase la entretenida John Doe para pasarse a este desastre carcelario. Por cierto, el final es de traca. Y es que el hecho de que estemos ante la década dorada de la televisión no significa que todos los guionistas de este medio sean buenos.

¿Y vosotros qué? ¿Qué creéis que ha sido lo peor en cine y televisión de la década? Ya me contaréis.

Prince of Persia: Las arenas del tiempo


Valoración: Mala

La primera vez que jugué al Prince of Persia fue en un Commodore Amiga de 512k y sin disco duro. Desde aquel entonces hasta la era play-station, el citado juego ha sufrido una gran evolución tanto en calidad como en número de adeptos. Y en el Hollywood actual ya se sabe: legión de seguidores igual a dinero seguro.

Cuando un libro o un video-juego cuenta con numerosos fieles, sólo hace falta un acaudalado productor que sepa invertir una fuerte suma de dinero en adornos, la cual, a buen seguro, triplicará. ¿En qué consisten estos adornos? En efectos especiales y espectaculares modelos.

El cine de acción lleva bastante tiempo denostando el papel de la mujer. Siempre hay excepciones, como la importancia que James Cameron otorgó a los personajes femeninos de Terminator, Aliens, Mentiras arriesgadas o Abyss o la adecuada elección de Steven Spielberg con las novias de Indiana Jones, pero por regla general, cuando hablamos de este género sólo interesan hermosas modelos esculturales que adornen la pantalla. No seré yo quien reniegue de la exhuberante belleza de Gemma Aterton, pero prefiero disfrutarla en un especial de modelos por televisión en lugar de tener que padecerla como chica Bond (Quantum of Solace) o heroína de aventuras en una sala de cine, pues, como mínimo, se le deberían exigir ciertas dotes para la interpretación y algo de química con su partenaire.

Pero claro, si el héroe es alguien con tan poca presencia en pantalla como Jake Gyllenhaal (Brokeback Mountain, Brothers) y el guión de risa, ni alguien de la categoría de Katharine Hepburn podría sobrevivir a semejante odisea. Mientras tanto uno se pasa la película evocando al temible Schwarzenegger de Conan o al intrépido Harrison Ford de Indiana Jones, añorando tiempos mejores.

¿Por qué a estos dos? Porque, a mi modo de ver, son las dos grandes vertientes en el cine de aventuras: en la primera priman más las secuencias de acción, con espadas, conquistas, magia... Y en la segunda, los descubrimientos, las intrigas y el sentido del humor. En ambos casos hay un entretenido guión repleto de detalles con una buena historia que contar y con un cuidado especial hacia unos protagonistas que poseen carisma para dar y regalar. Curiosamente Prince of Persia trata de conjugar ambas vertientes sin guión y sin un elenco en condiciones. Vamos, que ni Tom Cruise en Misión imposible podría solventar con éxito tamaña empresa.

Antes se podía confiar en Jerry Bruckheimer. Productos como Superdetective en Hollywood, Top Gun, Marea roja, La roca o Piratas del Caribe resultaron, como poco, altamente entretenidos. Cómo alguien así termina produciendo un aburrimiento como Prince of Persia (entre otros) es un misterio, pero es lo que hay.La elección del director también resulta de lo más curiosa. ¿Cual es el sueño de Jerry Bruckheimer? Contar con un pelele a quien poder manejar. Después de ver lo que Mike Newell hizo con Harry Potter y el cáliz de fuego, ¿qué mejor carta de recomendación? Newell cobra su cheque y se limita a obedecer al que manda. Por lo tanto, el único estilo que veremos en la filmación es el del video-juego, ya que hasta los movimientos de cámara son iguales.

Aunque Bruckheimer no es el único que ha bajado su calidad, porque Ben Kingsley, desde hace ya bastante tiempo, anda mucho más preocupado en que sus compañeros de trabajo lo traten bajo su título de sir (según tengo entendido se pone como loco si lo tutean) que en variar su continuo gesto de fastidio durante todo el metraje. ¿Qué ha sido del intérprete de Gandhi o La lista de Schindler? Sin duda, el título nobiliario se le ha subido a la cabeza.

En resumidas cuentas, Prince of Persia: Las arenas del tiempo es una película de acción y aventuras que incumple todos los cánones de dichos géneros, pero que es fiel a lo que sucede con la mayoría de películas basadas en un video-juego: es tan aburrida como mala. A pesar de ello, los entendidos aseguran que habrá segunda y tercera partes... Increíble.

sábado, 22 de mayo de 2010

Las diez mejores películas de la década 2000-2009



A petición de muchos de vosotros, voy a efectuar una lista con las que considero las diez mejores películas de la década. Es curioso que me lo hayáis pedido vía mail, vía telefónica, vía foros, pero que no lo hayáis hecho aquí. Siempre os digo que si para todas las consultas que me realizáis utilizaseis el blog, tendría todas las semanas un amplio número de comentarios por post. Pero bueno, supongo que la libertad de expresión también incluye el medio.

Sin más dilación, ahí va mi lista (en breve también colocaré otra con lo peor de la década):


1.- GRAN TORINO.

Cuando vi Million Dollar Baby pensé que sería difícil que hubiese una película de Clint Eastwood que me gustase más. Pero el tramo final de la vida de Walt Kowalski es de lo mejor que jamás he visto en el cine. La mejor de la década y una de las mejores de todos los tiempos.

2.- MILLION DOLLAR BABY.

Ésta es una de esas películas que impresionan, tanto por su gran calidad cinematográfica (interpretación, guión, puesta en escena) como por el giro de acontecimientos que toma el argumento. Desde luego es la gran referencia boxística del séptimo arte en esta década.

3.- MYSTIC RIVER.

Vais a decir que las tres mejores películas de la década son de Clint Eastwood, pero es que el que vale, vale. Mystic River es el mejor drama de corte policiaco de la década. Otra de esas completísimas películas del maestro Eastwood, capaz de dejar sin respiración a quien la ve.

4.- EL PROTEGIDO.

Desafortunadamente, los tiempos en los que M. Night Shyamalan hacía buenas películas ya han terminado. El protegido pertenece a esa época, considerada por muchos la mejor película sobre el mundo del cómic que jamás se ha hecho. Y encima está protagonizada por Bruce Willis... ¿Qué más se puede pedir?

5.- CAMINO A LA PERDICIÓN.

Desde sus inicios con American Beauty (1999), Sam Mendes se ha convertido en uno de los grandes directores de cine del momento. Camino a la perdición es la mejor película de gangsters de la década, todo un lujo para los amantes de este género. Además cuenta con el aliciente de ver al inolvidable Paul Newman en su último papel para la gran pantalla.

6.- CINDERELLA MAN.

Si Clint Eastwood no nos hubiese maravillado con Million Dollar Baby, Cinderella Man sería la mejor película de boxeo desde Rocky. La impactante recreación llevada a cabo por Ron Howard sobre la crisis de los años 30, así como la impresionante caracterización de Russell Crowe como Jim Braddock, merecen su entrada en esta lista.

7.- GLADIATOR.

Seguimos con Russell Crowe. ¿Alguien es capaz de no recordar la secuencia en la que se enfrenta a todo un emperador romano (Joaquin Phoenix) en medio del coliseo? Todo ello de la mano de un Ridley Scott que, ciertamente, se lució.

8.- HIJOS DE LOS HOMBRES.

Posiblemente, Alfonso Cuarón realizó en 2006 la mejor película de ciencia ficción de la década. La historia de un mundo devastado ante la imposibilidad de que toda mujer pudiera quedar embarazada, entremezclada con problemas sociales y étnicos de gran magnitud, logró dejarnos a todos boquiabiertos. Magnífica.

9.- EL PIANISTA.

La Segunda Guerra Mundial siempre ha sido un género muy recurrente en el cine. Considero que la mejor película de la década en este apartado, es esta durísima historia de Roman Polanski, ambientada en un ghetto de Varsovia.

10.- LOS INCREÍBLES.

Para muchos la mejor película de animación de la década. Para un servidor, la mejor película de dibujos animados de todos los tiempos. No sólo sentó cátedra en el apartado efectos especiales, con texturas y colores adelantados a su tiempo, sino que contó con un encomiable guión capaz de divertir a niños y mayores. Una auténtica joya.

CATEGORÍA ESPECIAL:
Los buenos aficionados al cine de acción hemos padecido un fuerte varapalo en la década 2000-09. Atrás quedaron aquellas grandes películas de Richard Donner o John McTiernan, por poner algunos ejemplos. Pero he aquí que llegó el gran héroe de este género, Bruce Willis, para resucitarlo con LA JUNGLA 4.0, un adrenalítico espectáculo audiovisual que la sitúa como la mejor película de acción de la década.

ANEXO TELEVISIÓN:

Ya sabéis que siempre me gusta hacer alguna referencia a la pequeña pantalla. Y así como en el apartado cinematográfico he tenido dificultades para escoger diez películas, en televisión es muy fácil, ya que en la década pasada se rodó la mejor serie televisiva de todos los tiempos: 24. Jack Bauer, tras ocho temporadas, ya se ha convertido en el mayor héroe de la televisión de todos los tiempos. No os adelanto nada sobre la que parece será última temporada, la octava, para no desvelar nada. Simplemente os diré que está más desatado e incontrolable que nunca y eso que ya es abuelo.

Es curioso que esta década pasada se haya caracterizado por un bajón preocupante en el cine (aunque también ha habido grandes películas) pero también por un aumento espectacular en la calidad de las series de televisión, hecho que a muchos nos ha llevado a denominarla como la década dorada de la pequeña pantalla.

¿Cuales han sido vuestras películas preferidas de la última década? ¿Y series? Ya me contaréis.