domingo, 10 de mayo de 2009

El último boy scout

Valoración: Excelente

El genial director Tony Scott (hermano de Ridley) dirigió en 1991 la que podría ser la mejor película de la historia con un antihéroe como protagonista. Hablamos, evidentemente, de El último boy scout, un filme que huye de lo políticamente correcto para llamar a cada cosa por su nombre, algo de lo que desgraciadamente adolecemos hoy en día.

Mediante un estupendo y cuidado guión (el mejor pagado de la historia hasta que Joe Ezsterhas escribió el de Instinto básico) la acción se desarrolla a ritmo de video-clip, con una estética perfecta, acción a raudales y un sentido del humor sarcástico, inteligente y brillante.

Los personajes están perfectamente trabajados, dejando cada uno su impronta personal en la historia. Es aquí donde hablaremos de su protagonista, un Bruce Willis que, decididamente, nació para interpretar este papel, el cual podríamos definir como su John McClane de Jungla de cristal, pero a lo bestia: totalmente desencantado de la vida, alguien a quien no le importa lo más mínimo su integridad física o su futuro, fracasado en el ámbito personal y familiar, pero que en lo más profundo de su ser tiene un sentido del deber moral que le obligará a hacer todo lo necesario por que triunfe el bien, o lo que es lo mismo, una auténtica tesis doctoral de lo que deben ser los arquetipos del antihéroe por excelencia.

Scott no quiere descuidar el humor. Si el protagonista es el más chulo, el más duro y el más sarcástico, ¿qué mejor que ponerle un contrapunto para así desarrollar un argumento tipo buddy movie? El cómico Damon Wayans (Más pelas) fue el encargado de desarrollar esta función de partenaire de Willis y lo cierto es que el dúo funcionó a la perfección en la gran pantalla.

Pero no habría heroismo de ningún tipo si los villanos no tuvieran el suficiente calado. Hablamos de tipos a quienes no les importa en absoluto llegar a cometer una masacre en favor del buen funcionamiento de sus negocios. Noble Willingham (Walker Texas Ranger) y Taylor Negron (Verano de corrupción) cumplieron perfectamente con sus malvados roles, dando así a la producción un carácter de seriedad que de otro modo no habría conseguido.

Ya para terminar con los actores y como curiosidad, comentar la aparición de dos rostros muy conocidos por razones bien distintas: la exhuberante Halle Berry, en una de sus primeras apariciones en cine y Bruce McGill, el sempiterno compañero de McGyver.

Así pues tenemos una formidable historia de cine negro, cuya trama no descuida en ningún momento la intriga y el suspense, perfectamente interpretada, excelentemente coreografiada, con una impecable factura visual tanto en efectos como en fotografía, que parece mejorar con el paso de los años, convirtiéndose así, por derecho propio, en una de las mejores películas de acción de la historia del cine.

sábado, 9 de mayo de 2009

La hora once


La hora once es la adaptación de una miniserie británica del mismo nombre, que en su día protagonizó Patrick Stewart (curiosamente protagonista de algunas películas de Star Trek). El creador es el conocido productor norteamericano Jerry Bruckheimer, quien a sus exitosas producciones cinematográficas también puede sumar los triunfos televisivos de C.S.I. o Caso abierto.

La trama recuerda en algunos aspectos a Expediente X, sólo que aquí no hay conspiraciones gubernamentales que impidan la investigación de los protagonistas. Eso sí, el argumento es de ciencia ficción y la pareja protagonista está formada por una bella y eficaz agente del F.B.I., interpretada por Marley Shelton (Planet terror, Sin city) y un eminente y brillante científico en la piel de Rufus Sewell (El ilusionista, Destino de caballero, Dark City).

Podríamos calificar este espacio televisivo como una serie con buenas intenciones, más o menos entretenida, pero que no aporta nada nuevo al género. Asimismo, teniendo en cuenta que no hay (al menos de momento) una trama central que una todos los episodios, no sucede nada si uno se pierde alguno de vez en cuando, lo que tiene, como todos sabéis, sus cosas buenas y sus cosas malas.

Sin poder ser calificada de mala (entre otras cosas porque la producción es buena, los actores están bien y resulta entretenida), mucho tendrán que mejorar los capítulos venideros para situarse entre las principales series de ciencia ficción.

Actualmente puede verse en la FOX y en la Sexta.

Star Trek

Valoración: Pasable

Las precuelas están de moda. Primero fue Lobezno y ahora le toca al universo trekkie con la archifamosa Star Trek, de la mano de J.J. Abrams, a quien todos conocemos por ser el creador de series tan famosas como la magnífica Perdidos, Alias, la simplona Felicity (esta última no va demasiado en su línea) o la última, Fringe.

En lo que a cine se refiere, Abrams dejó claro en su primera película, Misión Imposible III, lo que él entiende por el séptimo arte: un divertimento con fuerte base en la faceta audiovisual, que es básicamente lo que ha hecho en ésta, su segunda película. La acción es trepidante y las secuencias en el espacio impecables aunque los impactantes efectos de sonido parecen copiados de las nuevas películas de Star Wars (al menos suenan igual).

Pero el cine es algo más que efectos y Star Trek tiene una serie de fallos en el guión que hacen mucho daño tanto al dinamismo de la narración (hay momentos en los que decae hasta límites insospechados) como por la inaceptable forma de concebir a alguno de sus protagonistas.

No soy un gran fan de la serie, de hecho siempre me he identificado más con el universo de George Lucas en cuanto a sagas espaciales. Pero si fuese un trekkie, no estaría demasiado satisfecho con el maltrato que Abrams ha dado a un personaje del carisma de James T. Kirk, dejándolo en manos del inexperto Chris Pine (ni punto de comparación con William Shatner) y con un libreto que lo define como un niñato malcriado que se cree el ombligo del mundo y que desgraciadamente marca la película con una importante lacra de infantilismo. Con el otro protagonista, el señor Spock, parecen habérselo tomado más en serio: Zachary Quinto se ha convertido en un intérprete de fama mundial por su aparición en series como 24 y Héroes (en esta última dando vida al malvado Sylar) por lo que se le puede otorgar cierta relevancia en la actualidad y, además, físicamente da la talla. Quinto alcanza la rigidez necesaria para interpretar convincentemente a Spock, pero va más allá, añadiendo un punto de profundidad superior al original como fruto de su herencia humana.

De todos modos, el mejor actor de todos es quien encarna al villano, Eric Bana (Munich, Troya) un ser movido por una combinación peligrosa de odio y venganza, que no atiende a ninguna petición moral. Para terminar con el elenco, Winona Ryder aparece brevemente como la madre humana de Spock, mientras que Jennifer Morrison, la guapa ayudante de House, es la madre de Kirk.

La película invierte demasiados minutos en la presentación de todos los personajes famosos de la saga, por lo que el tiempo que destina al argumento de ciencia ficción es demasiado corto como para contar una historia excesivamente interesante, la cual se podría resumir como algo que recuerda demasiado a la temible Estrella de la Muerte de La guerra de las galaxias. Así que mejor lo dejamos ahí.

¿Entretenida? A ratos. ¿Calidad? La mayoría se queda en los efectos. ¿Importancia en el género? No demasiada. ¿Preparada para ser la primera de muchas? Dependiendo de cómo funcione en taquilla, no dudéis que tendremos Star Trek para rato aunque, personalmente, me quedo con las originales.

lunes, 4 de mayo de 2009

X-MEN 3

Valoración: Pasable

Capítulo final, con permiso de las precuelas, de la saga cinematográfica dedicada al cómic de la Marvel La patrulla X. Brett Ratner, cuyo mejor trabajo hasta la fecha es El dragón rojo, sucede a Bryan Singer en la dirección con una película bastante entretenida, pero simple hasta la saciedad. Es una pena que Singer se decantara por Superman Returns, ya que la calidad de la saga descendió muchos enteros con el cambio de realizador y guionista.

Y es que el guión queda supeditado en demasía a los efectos especiales, lo que no es de extrañar, ya que los escritores son, por un lado, el guionista de xXx2, Simon Kinberg y por otro Zak Penn, responsable entre otras de Elektra, así que id haciendoos una idea. Hablamos de un libreto que no aprovecha las posibilidades de muchos de los personajes, otorgando un claro protagonismo a Hugh Jackman, de forma que él y Kelsey Grammer son, posiblemente, lo mejor del film. Pero contar con un villano de la talla de Vinnie Jones y reducirlo a una simple pelea con Lobezno, espectacular por cierto, es una osadía; por no hablar de la escasa participación de Rebecca Romijn, todo un insulto para los espectadores.

Salvando el claro suspenso en guión, nos quedan la espectacularidad de ciertas acciones como lo que sucede sobre el puente de San Francisco, las diversas batallas y los temibles poderes de ciertos mutantes, además de unos cuantos comentarios irónicos, lo que confiere a la historia el grado de entretenimiento suficiente como para que merezca la pena ir a verla al cine. Sin lugar a dudas, la segunda parte ha sido la mejor con diferencia de la, por el momento, tetralogía, ya que tenía una buena historia que contar. Desgraciadamente este tercer episodio parece haber agotado la saga, de ahí que ahora se hayan decantado por la precuela... ¿O serán precuelas? Seguiremos informando.

X-MEN 2

Valoración: Interesante

Bryan Singer consiguió dejar en mal lugar a aquellos que afirman que segundas partes nunca fueron buenas con X-Men 2, un filme que supera en todos los aspectos a la película original, rodada tres años antes. Debido al buen resultado en taquilla de X-Men, Singer dispuso de más medios para llevar a cabo esta secuela, los cuales aprovechó adecuadamente para ir más allá en lo que a efectos especiales y espectacularidad se refiere.

El ritmo narrativo de esta nueva entrega es mayor, debido, entre otras cosas, a que se trata de los mismos caracteres, luego no hay que perder tiempo en presentaciones. Así, el guión puede centrarse en ciertas particularidades de alguno de los protagonistas, en especial Hugh Jackman y Rebecca Romijn, que son las indiscutibles estrellas de esta producción, con unos personajes perfectamente explotados para el deleite popular.

La historia es de más calado que la anterior. Ahora aparece un nuevo villano, Stryker, bien interpretado por Brian Cox (El mito de Bourne) que será el principal rival del temible Magneto, llevando ambos el odio entre mutantes y humanos hasta sus últimas consecuencias. En medio se encontrarán el profesor Xavier y los suyos, quienes tendrán que hacer acopio de todo su talento para intentar evitar una catástrofe de proporciones inimaginables.

En definitiva, Singer consiguió aumentar la fama de la Patrulla X mejorando el éxito en taquilla y en crítica de la primera parte, gracias a un relato que, además de entretener con adictivas secuencias de acción y ciertos toques de humor, no olvida profundizar en los personajes más importantes, lo que es muy de agradecer en una producción de estas características.

domingo, 3 de mayo de 2009

X-Men

Valoración: Pasable

Bryan Singer, director de la magnífica Sospechosos habituales, dirigió en 2000 la primera adaptación al cine del cómic de la Patrulla X, que desde aquel momento pasó a concerse en España como X-Men.

Singer desarrolló un filme con el entretenimiento por bandera y la verdad es que no lo hizo mal: un grupo de personajes con poderes fruto de diversas mutaciones genéticas, se hallan en una difícil situación ya que una serie de políticos los encuentran como una grave amenaza para la humanidad. El problema es que algunos mutantes sienten lo mismo por las personas normales, por lo que la guerra parece inminente.

Como toda película de superhéroes que se precie, los efectos visuales están muy cuidados, de forma que las secuencias de acción sean espectaculares. Además hay un guión, escrito por el propio Singer, que cuenta las particularidades de los diferentes caracteres, aunque sin profundizar demasiado, fruto del carácter dinámico que posee la narración.

X-Men sirvió para que Hugh Jackman saltara al estrellato. Jackman se adaptó con asombrosa facilidad al papel de Lobezno, inicialmente pensado para Russell Crowe. Un tipo duro, con bastante chulería, solitario, pero con un buen corazón. El elenco que le acompaña es superior a la media, en comparación con otras producciones similares. Por un lado tenemos un espectacular trío de bellezas como la ganadora del Oscar Halle Berry, Famke Janssen (House on Haunted Hill) y la exhuberante Rebecca Romijn (Mujer fatal). Por otro, dos intérpretes de altura como Ian McKellen en el papel del malvado Magneto y Patrick Stewart en el rol del bondadoso profesor Xavier. Completan el reparto James Marsden (Superman Returns) y la televisiva Anna Paquin (True blood).

Así pues, entre lo atractivo de los actores, lo divertido de la trama y la legión de fans que tiene la Patrulla X, Bryan Singer logró contentar a todos: a los productores por el dinero recaudado en taquilla y al público por pasar un rato bastante entretenido. No será X-Men una película recordada por su contribución artística, pero sí por lograr una función muy importante en el cine: entretener.

viernes, 1 de mayo de 2009

X-Men Orígenes: Lobezno

Valoración: Interesante

Gavin Hood, ganador del Oscar a la mejor película de habla no inglesa con Tsotsi y director también de Expediente Anwar, ha sido el elegido para realizar la precuela de la Patrulla X, en un filme que se centra en su mayoría en los orígenes del personaje más carismático de dicho cómic: Lobezno.

Afortunadamente para todos, la película es muy superior a X-Men 3, algo que por cierto tampoco era muy difícil. David Benioff (guionista de Troya) narra una entretenida historia que comienza con nuestro protagonista de niño, para después, en unos breves pero intensos minutos, mostrar la evolución que él y su temible hermano fueron sufriendo con el paso del tiempo.

Es aquí donde hago referencia a lo que, en mi humilde entender, ha sido lo mejor de la película: Liev Schreiber. A pesar de los interminables suspiros que se escuchaban en el cine cuando Hugh Jackman aparecía en paños menores, la forma que tiene Schreiber de interpretar al hermano psicópata de Lobezno es de tal altura que se come a todos cada vez que aparece en pantalla. Es la diferencia entre quien actúa y quien depende de su físico.

Volviendo a la trama, la primera mitad resulta muy amena: observaremos cómo Lobezno y Dientes de Sable entran en contacto con el malvado Stryker, nos deleitaremos con las trepidantes secuencias de acción que nos brindará un grupo de mutantes al más puro estilo Delta Force y nos reiremos con los comentarios macarras que de vez en cuando sueltan los protagonistas.

En la segunda parte del metraje la historia trata de conciliar esta película con X-Men y lo cierto es que lo consigue. Aquí, evidentemente, el relato se centra en Lobezno, explotando a Hugh Jackman en todo tipo de peleas con un montón de efectos especiales bastante logrados, contextualizados con una fotografía más que notable.

Quizá lo peor es el giro sorpresa que Benioff nos tiene preparado al final, el cual para mí sobraba en una película de acción como ésta (me ha gustado mucho más el pequeño detalle con los fieles seguidores de 24 que estén viendo la séptima temporada que el giro en cuestión). Pero aún así, este filme cumple las expectativas en el sentido de que ofrece lo que uno esperaba de él, cosa que es de agradecer en una industria cinematográfica actual cuyos trailers superan demasiadas veces a las propias películas.