domingo, 22 de agosto de 2010

Cobra, el brazo fuerte de la ley


Valoración: Buena

George Pan Cosmatos (Rambo, Conspiración en la sombra) realizó en 1986 esta mítica película de acción, confeccionada por y para el lucimiento de su estrella protagonista: Sylvester Stallone.

El film tiene tres importantes influencias: Harry el Sucio, Rambo y Rocky. De la primera coge muchas cosas para el personaje principal, como la mala relación con sus superiores, los ácidos chascarrillos antes de vapulear o matar a un villano, su poco apego a las normas y la violencia desmedida contra los criminales. Incluso mantiene al compañero del protagonista, Reni Santoni, que aparece como tal en ambas películas, además del villano del film protagonizado por Clint Eastwood, Andrew Robinson, que aquí es jefe de Cobra.

Por su parte, las reminiscencias a Rambo y Rocky son más que evidentes. No me refiero a que el protagonista sea el mismo actor, sino a otros detalles. La forma en la que Cobra coloca trampas mientras huye de una manada de asesinos es muy similar a su forma de operar en Acorralado. Asimismo vemos largas secuencias sin diálogo, con banda sonora pegadiza tipo pop, como si de un video-clip se tratara, recurso muy utilizado en la saga de Rocky.

Hay que entender algo sobre la película y es la época en la que se rodó. En plena era Reagan, la realización de films cuyos personajes principales aniquilaban sin cargo de conciencia alguno a asesinos, ladrones y violadores, encerraba una fuerte crítica al sistema judicial norteamericano, por considerar que era excesivamente blando con gente de tal calaña. Con una sociedad que tenía miedo a salir a la calle por la excesiva violencia del momento, no es de extrañar que productos como Cobra triunfasen en taquilla.

El guión es muy plano y un tanto desaprovechado. Un grupo de psicópatas está asolando la ciudad. La policía no tiene pruebas hasta que por fin da con un testigo: Brigitte Nielsen (tan bella como poco recomendable, pues utilizó al bueno de Sly de mala manera para triunfar en el cine y luego se deshizo de él). Ante la sospecha de infiltrados en el cuerpo de policía, se encarga su protección a Cobra, un detective con métodos poco convencionales.

El guionista es el propio Stallone, que adaptó la novela de Paula Gosling, Fair Game. Conociendo al escritor, sabemos hasta dónde podemos exigir. Lo bueno es que logra un alto ritmo narrativo, un buen mantenimiento del suspense, secuencias de acción interesantes, trepidantes persecuciones de coches y un importante sentido del humor cada vez que el personaje central se comporta como un auténtico macarra, con frases que seguramente todos recordaremos.

Es fácil decir que Cobra es una película mala, sin pararse a meditar en el conjunto de la misma. Lo cierto es que entretiene, logra mantener el interés durante todo el metraje y hace reír, que es mucho más de lo que ciertos productos actuales con la etiqueta de "super-ventas" consiguen.

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