martes, 2 de septiembre de 2008

La guerra de las galaxias

Valoración: Excelente

En 1977 George Lucas asombró al mundo con "La guerra de las galaxias", una película inspirada en las series de televisión de sobremesa, que inicialmente sólo aspiraba a ser un mero entretenimiento, con carácter de aventura. Poco imaginaba Lucas que estaba iniciando lo que sería una de las sagas más exitosas del séptimo arte, si no la que más, llegando a convertirse en películas de auténtico culto, totalmente reverenciadas por innumerables seguidores.

Lucas dejó a todo el mundo atónito con sus efectos especiales, magistrales para los años setenta. El argumento era muy sólido: una batalla entre el bien y el mal de proporciones universales, pues estaba ambientada en el vasto espacio exterior, en una era en la que un gran número de sistemas planetarios están habitados por razas de todo tipo, incluida la humana.

Lucas nos ofrece saltos en el hiperespacio (tomándose las licencias necesarias que irritarían a Einstein para que la historia funcione en la gran pantalla) cruceros interestelares, naves de combate, pistolas láser... Pero, sobre todo, una gran novedad: el sable de luz, como díría el mismísimo Obi Wan Kenobi, "un arma noble en tiempos difíciles". Lucas rescata los duelos a espada de la edad media modernizando dicha arma, de forma que todo adquiere proporciones heroicas de tipo épico, con personajes poderosos gracias a su fe en algo llamado "La Fuerza", un concepto bastante ecléctico pues puede ser entendida para mejorar el universo o para destruirlo.

Todo esto no hubiese funcionado sin una serie de personajes clave. Por un lado tenemos las fuerzas del bien con el joven Luke, un granjero que siente en su fuero interno que está destinado a grandes cosas y el anciano Kenobi, el penúltimo de los ya extintos Jedi, que tratará de transmitir sus conocimientos, excelentemente interpretado por el gran Alec Guinness, que sabe conferir a su personaje un carisma sin igual.

Por otro tenemos las fuerzas del mal, con el malvado Darth Vader, uno de los mejores villanos de todos los tiempos, alguien capaz de matar simplemente por sentirse mal mirado. Vader es el miedo y el terror en contraposición a la valentía y la luz que desprende Obi Wan Kenobi. Su duelo, seguramente, pasará a los anales de la historia del cine.

Pero también tenemos personajes de la realeza, como la princesa Leya (lo que aporta a la historia cierto carácter de cuento antiguo) o sinvergüenzas a quienes, de entrada, les importa un comino esa lucha que se está dirimiendo en todo el film (aunque en su fuero interno posean gran corazón). Y es que he dejado para el final a Harrison Ford, el único actor de todos los que aquí se consideraban nuevos, que logró triunfar en la industria cinematográfica. Es impresionante como Ford logra convertir a todo un sinvergüenza en uno de los mejores personajes de toda la trilogía, colocando un inteligente punto de humor en este gran relato, a veces demasiado oscuro, consiguiendo que la trama funcione a las mil maravillas.

"La guerra de las galaxias" es, por derecho, uno de los grandes clásicos de la ciencia ficción. Luego se convertiría en una máquina de sacar dinero, lo que ha devenido en rebajar la calidad para aumentar los dólares generados, una gran lástima. Sin embargo, este hecho no puede tapar la gran revolución que George Lucas supuso para el cine, tanto en "Star Wars" como en "Indiana Jones", por lo que un humilde servidor sólo siente hacia el millonario productor agradecimiento por haber podido disfrutar de estas colosales sagas.

lunes, 1 de septiembre de 2008

La venganza de los Sith

Valoración: Notable

Buen colofón a la segunda trilogía de Star Wars con la mejor película de las tres. En esta ocasión, Lucas ha sido fiel al espíritu de la primera trilogía, confiriendo más importancia a los personajes y al asunto central (el bien contra el mal) que a las ridículas y poco creíbles historietas que vimos en Episodio I y II. A pesar de que uno nunca termina de creer que McGregor sea el gran Obi Wan que fue en su día Alec Guinness y que Christensen sigue sin tener el carisma que procedería en un personaje de tal envergadura como el suyo, la película introduce al espectador en el mundo de la primera trilogía mediante un guión que enlaza ambas sagas, con espectaculares duelos a espada láser y dejando claro de una vez el papel que representará cada personaje en el desenlace final de la historia.

Los momentos de tensión e incluso terror llegan a su clímax con la exterminación de los Jedi, quizá el único instante en que Christensen se salva de su quema particular. Y qué decir de los efectos especiales... Sin duda, marcarán época.

Por fin vemos a un Yoda protagonista, un ser que da una falsa idea de endeblez física pues resulta ser el Jedi más poderoso de todos, más fuerte incluso que Palpatine. También llegaremos al ansiado momento en que Anakin se convierte en Vader, un tanto desaprovechado en su desarrollo, pero tan esperado que cuando volvemos a ver al mítico villano de la trilogía original, con la voz de Constantino Romero y sus costosas y aterradoras respiraciones, uno no puede por menos que aplaudir.

Otro de los fallos de la película (en mi opinión bastante importante) es que las edades de algunos caracteres no cuadran con las historias contadas en los episodios 4, 5 y 6. De la misma manera, no hacer ningún tipo de referencia a todo un exponente de la saga como Han Solo (y eso que aparece incluso su fiel compañero Chewbacca) me parece de lo más inapropiado.

En líneas generales, estos tres episodios han decepcionado un tanto. Afortunadamente lo mejor ha llegado al final, con lo que nos quedamos con un relativo buen sabor de boca, que seguro mejorará cuando volvamos a ver los films originales.

domingo, 31 de agosto de 2008

The clone wars

Valoración: Buena

George Lucas sigue exprimiendo la gallina de los huevos de oro. A pesar de que afirmó que no habría más partes de "La guerra de las galaxias", primero creó estos dibujos animados en 3D para televisión y ahora los lleva a la gran pantalla.

Lo cierto es que me he llevado una agradable sorpresa al comprobar que, a pesar de ser un film de animación, tiene un contenido más adulto que "Episodio I", por lo que la acción resulta bastante más entretenida.

El argumento es pequeño para desarrollar toda una película. Se centra en una de las batallas de las Guerras Clon, en la que el asunto principal es llegar a un acuerdo con los Hutt para obtener una importante posición estratégica. El problema es que todo gira alrededor del rapto del bebé del archiconocido Jabba, así que, a pesar de las grandes luchas entre ejércitos y los espectaculares enfrentamientos sable de luz en mano entre Jedis y Sith, al final uno tiene la impresión de que se podía haber hecho un poco más.

De hecho, si Lucas hubiera cogido lo poquito salvable de "La amenaza fantasma" junto con la segunda hora de "El ataque de los clones" y los hubiera fundido en una primera película, después hubiese aumentado el guión de "The clone wars" para que tratara de la guerra y no de una batalla, produciéndolo como film real en lugar de utilizar la animación y hubiera concluido con "La venganza de los Sith", la nueva trilogía habría ganado muchos enteros.

Y si además los actores designados hubieran sido de primera línea (por ejemplo Edward Norton llevando a cabo un personaje del carisma de Obi Wan Kenobi no habría tenido precio) y hubiesen primado las historias personales sobre los efectos especiales, George Lucas habría obtenido el reconocimiento general de todo el mundo. Sin embargo, lo hecho, hecho está, así que es mejor no darle vueltas y conformarse.

El ataque de los clones

Valoración: Interesante

Tras la decepcionante "La amenaza fantasma", Lucas vuelve a la carga otra vez como director y guionista en "El ataque de los clones", con una pequeña venganza para el público, pues si bien reduce ampliamente la aparición del infame Jar Jar Binks, lo convierte en un personaje clave para el futuro emperador Palpatine. Pero vamos con la película.

La primera hora de metraje es, con diferencia, lo peor de los seis films. Nunca Obi Wan había caído más bajo, gracias a la paupérrima labor de Lucas en el guión, pues en todo momento Anakin parece el maestro mientras que Kenobi se convierte en una mera comparsa. Pero lo peor es el maltrato a quien debería haber sido el mejor personaje de toda la saga, Anakin Skywalker/Darth Vader, un atentado en toda regla al buen gusto: por un lado el actor elegido es el pésimo intérprete Hayden Christensen, incapaz de transmitir cualquier tipo de sentimiento sin que el espectador se eche a reír (o a llorar, depende de cuánto valore uno Star Wars). Christensen carece por completo de carisma (y eso que hablamos de quien traerá el equilibrio a la fuerza) y de registros interpretativos, por lo que más parece una parodia del gran Vader que otra cosa. Por su parte, Ewan McGregor sigue sin dar la talla como Obi Wan (tanto en centímetros como en presencia en pantalla), lo mismo que la historia en sí, que pasa primero por ser una nefasta copia de "El quinto elemento", para llegar a una historia de amor de esas que producen vergüenza ajena, sin chispa, sin química y con todos los elementos cursis y penosos que uno pueda imaginar.

El caso es que ni Anakin es el gran hombre a quien se refería Alec Guinness en "El imperio contraataca" en una de sus conversaciones con el joven Luke ni Obi Wan parece ese gran Jedi que tan fantásticamente encarnó el mencionado Guinness. Aunque no son los únicos personajes emblemáticos a quienes se cargan, porque ver volar por los aires al mítico R2 como si fuera un muñeco de feria, es posiblemente la peor idea que ha tenido Lucas en su vida.

Afortunadamente todo cambia en la segunda hora de película. Por fin vemos una historia coherente con lo que uno espera de "La guerra de las galaxias": la aparición de un extraño ejército, una terrible e inteligente conspiración de los Sith, una batalla colosal y, por fin, la representación del bien contra el mal narrada a partir de ciertos personajes de gran calidad como los maestros Yoda y Windu (Samuel L. Jackson sí da el porte de gran Jedi) por parte del bien como el conde Dooku y Palpatine por el lado del mal.

Por fin Lucas se olvida del público infantil y nos empieza a mostrar la terrible y peligrosa maldad que envuelve el reverso tenebroso de la Fuerza, capaz de atraer incluso a Jedis ya consagrados. Es el caso de Christopher Lee, como siempre, magnífico en su rol de villano, igual que Ian McDiarmid, que sabe dotar perfectamente a su caracter de ese cinismo encerrado que poseen aquellos traidores que están a punto de asestar su golpe definitivo.

Además, el hecho de ver por fin a un nutrido grupo de Jedis en acción, con su sable de luz en una lucha agotadora contra un enemigo muy superior en número, consigue que lleguemos a olvidar el sobrecogedor patetismo vivido en la primera hora, lo cual ya es bastante, además de introducirnos por fin en lo que todos esperábamos, a priori, de esta nueva trilogía.

sábado, 30 de agosto de 2008

La amenaza fantasma

Valoración: Pasable

George Lucas se decidió por fin a acometer el que, en mi opinión, es el proyecto de mayor envergadura y dificultad que se ha propuesto en toda su carrera: contar la historia de personajes del calado de Obi Wan, Darth Vader, Yoda o el malvado Palpatine. Un trabajo así es difícil y encomiable, pero si no se es completamente fiel a lo visto en la trilogía original, lo que desgraciadamente ha sucedido tanto en este "Episodio I" como en el segundo, hace que veamos lo poco que importa el cine en comparación con las expectativas monetarias previstas,

El gran error cometido por Lucas ha sido el de producir una película orientada casi en exclusiva para el público infantil. "Star Wars" era una historia en la que el bien luchaba para imponerse al mal, con traiciones y asesinatos en masa como característica principal del Imperio, enfrentados a los valores de lealtad, amistad y coraje, propios de la Alianza Rebelde. Todo esto difícilmente es entendible para un niño, razón por la cual Lucas podemos afirmar con rotundidad que Lucas se ha comportado como un Lord Sith al traicionar por completo el espíritu de estas películas.

Lo más aberrante de todo este primer relato es el asunto relacionado con los "midiclorianos". La Fuerza siempre había sido algo espiritual, religioso (incluso se llega a asemejar a la madre de Anakin con la Virgen María por la manera de concebir a su hijo). Sin embargo toda esa magia desaparece cuando se convierte en un argumento químico, ya que por lo visto la Fuerza viene determinada por una serie de células; vamos, que es algo más genético que otra cosa, lo cual resulta lamentable, porque sólo con esto ya se han cargado la película.

Pero no es lo único ya que Lucas nos hace pasar a todos vergüenza ajena con ese personaje llamado Jar Jar Binks, del que sólo diré que rápidamente provocó la creación de grupos de fans, mejor dicho, antifans, lo que provocó la ira de Lucas, que creía haber dado la campanada con semejante fantoche.

Y todavía hay más, como el absoluto desperdicio de Darth Maul; podría haber sido un villano de lujo pero claro, con tanto niño en el cine, ¿cómo aprovechar la maldad de este personaje?. Por su parte, si bien Liam Neeson encarna los verdaderos arquetipos de un Jedi, siendo con diferencia lo mejor del film, Ewan McGregor nunca consigue desprender ese aura carismática que poseía el gran Alec Guinness, miniminzando así a uno de los personajes más importantes de toda la trama. Tampoco hay nadie parecido a Han Solo, el verdadero punto de humor de la primera trilogía gracias a sus sutiles e irónicos comentarios, siendo un sinvergüenza de fachada que en realidad escondía un gran corazón en su interior (eso aquí se suple por chistes demasiado infantiles). Y, desde luego, Natalie Portman nunca llega a la categoría de La princesa Leya, por no hablar del mal enfoque acerca de la niñez de Anakin Skywalker.

Es una pena que fuera el propio Lucas quien dirigiera este pequeño desastre; muchos efectos especiales, impresionantes, impactantes, perfectos... Pero en la parte cinematográfica deja mucho que desear. Debió haber hecho como en Indiana Jones, donde contaba con el gran Spielberg, lo que a buen seguro hubiera deparado una buena historia en la que hubiésemos visto como la maldad se apoderaba de un mundo donde reinaba el bien (justo lo contrario que en las tres películas originales).

Así pues, "La amenaza fantasma" es un grave insulto a aquellas magníficas películas, que debería replantear a Lucas el no volver a las facetas de realizador nunca más.

Hellboy II: El ejército dorado (The Golden Army)

Valoración: Mala

Es curioso lo de Guillermo del Toro: realizó por obligación "Blade II" para así poder llevar al cine a su superhéroe favorito, Hellboy, pero resulta que la película protagonizada por Snipes es muchísimo mejor que cualquiera de las de este diablillo rojo que empieza a cansar.

Es inconcebible que alguien con la imaginación suficiente para filmar "El laberinto del Fauno" y la calidad para crear una película de la magnitud de "El orfanato", presente esta "Hellboy 2" caracterizada por un montón de clichés totalmente manidos, llegando a una cursilería tal que incluso ha habido personas que se han salido de la sala por lo insoportable de la historia (prometo que es verídico).

El film empieza con un cuento que da pie a la película, el cual parece una de las creaciones de J.R.R. Tolkien. Continúa con una sucesión de escenas calcada de "Men in Black" y sigue con un argumento copiado casi descaradamente de cualquiera de las películas de "La momia", a saber, un personaje antiquísimo quiere resucitar a un gran ejército para devastar la tierra. Resulta que el personaje en cuestión, Luke Goss (que fue el villano de la antes mencionada segunda parte de Blade) es con diferencia lo mejor de la película, pues se lleva el protagonismo de toda la pantalla en la absoluta totalidad de sus apariciones. Ahora bien, no es algo muy difícil si tenemos en cuenta el patetismo en que el guión hace caer a Ron Perlman y su Hellboy, quedando muy lejos de lo conseguido en la película original (y no es que ésta fuera como para lanzar las campanas al vuelo).

La acción se ve reducida en grado sumo, los chistes, salvo escasísimas excepciones, no tienen gracia, los efectos especiales son correctos, pero sin alardes y las interpretaciones bastante forzadas y poco creíbles, con lo que nos queda una película muy aburrida, previsible, reiterativa y excesivamente ñoña, que llega a hacerse insoportable.

Para terminar, alguien debería decirle al señor del Toro que por muy amigo que sea del ya cansino Santiago Segura, no tiene por qué sacarlo en todas sus películas. Una vez hace gracia, dos tal vez pero llega un momento en que deja de sorprender y, evidentemente comienza a hartar. Como digo, una película soporífera, mortal de necesidad en un verano como éste: caluroso y con un exceso de mal cine.

lunes, 25 de agosto de 2008

Bangkok Dangerous

Valoración: Mala

¿Alguien podría imaginar al implacable Edward Fox en "Chacal" dudar un solo segundo porque una desconocida le receta un antiséptico? Absurdo, ¿verdad? Pues no es otra cosa que un resumen de "Bangkok Dangerous", un lamentable remake de un film tailandés de 1999 (Muerte en Bangkok) que acabó en una trilogía. Oxide Pang Chun y Danny Pang son los autores del original y del remake, mejor dicho, de esta especie de autoparodia (en la película del 99 el asesino se llamaba Kong y era sordomudo mientras que aquí la minusvalía se la queda una farmacéutica y el apellido del gran simio va para un ladronzuelo de poca monta).

Seguro que muchos pensáis que comparar cualquier película de asesinos a sueldo con "Chacal" es excesivo por aquello de que podría acarrear injusticias dada la calidad de dicho film. Vale, rebajemos el nivel: al lado de Tom Cruise en "Collateral", Nicolas Cage parece Mr. Potato (que me disculpe el señor patata ya que seguro que él posee más registros interpretativos). ¿Que Tom Cruise es un gran actor y el listón todavía está muy alto? De acuerdo, cojamos a Sylvester Stallone en la justita película de Richard Donner, "Asesinos". Incluso Sly consigue otorgar ciertos matices a un profesional que empieza a cuestionarse su vida (no creo que nadie piense que Rambo es un actor de método) algo de lo que Cage se muestra incapaz. ¿Qué ha sido de aquel intérprete que obtuvo un Oscar por "Leaving las Vegas"? Mejor para Cage que aparezca pronto ya que sus últimos trabajos ("La búsqueda 2", "Next" o "The wicker man") no son nada halagüeños para su carrera.

Pero claro, ¡Qué torpe soy! Es que es una película de acción, no un thriller de asesinos (con su desmesurada previsibilidad y su nula preparación para cada encargo, seguro que no es un relato de suspense) o al menos así nos la vendieron en los trailers... Entonces, ¿dónde están las secuencias de acción? Porque una mini persecución por un riachuelo y cuatro tiros mal pegados y peor coreografiados no es lo que entiendo por acción a raudales.

¡Ah!, bueno, que es un truco publicitario para enganchar a la gente, porque al final se trata de una historia de interés humano. Dejadme pensar... Sí, podría ser: un tipo malvado que trata de redimirse. Ahora bien, es la historia sobre la humanización de alguien que lleva toda la vida asesinando a sangre fría más patética, ñoña y cursi de los últimos años.

Podría seguir hablando de que hay que colgar al encargado de efectuar las localizaciones (Tailandia es un hermoso país que aquí parece el vertedero del mundo) o explicar que ciertos films necesitan una buena dosis de efectos especiales para paliar la ausencia de guión, pero creo que no vale la pena explayarme más. Consejo de amigo: no la veáis.